SAO PAULO (12 Junio 2014).- Apenas terminó el
espectáculo de Pitbull, Jeniffer López y la cantante brasileña Jeniffer López y
el clima festivo dio paso a la protesta dentro del propio estadio Arena de São
Paulo donde estaba por jugarse el primer partido del Mundial entre Brasil y Croacia.
"Hey, Dilma, vai tomar no cu" (hey, Dilma, véte a tomar por culo) era
el grito predominante entre miles de aficionados. Horas antes, la policía había
dispersado una poco concurrida manifestación pacífica dentro del estadio. Muy
cerca del estadio, en una ocupación del Movimiento Nacional de los Sin Techo
(MTST) llamada Copa del Pueblo, se celebraba una fiesta en contra del Mundial.
Antes de los gritos contra Dilma, todo fue buen
humor en el estadio. Una bola esférica con pantallas en su exterior daba la
bienvenida a Brasil en todos los idiomas. La bola del mundo, del balón de
fútbol, la bola de la vida que va a rodar durante todo el mes en el mayor país
de Sudamérica. A su alrededor, danzaban centenares de bailarines, entre ellos
muchos niños, disfrazados de árboles, flores, egipcios, bahianas brasileñas.
Un homenaje a la cultura brasileña y mundial, con el
son de la batucada siempre presente y cuatro enormes tambores tumbados en cada
esquina del campo de fútbol. Sobre el tapete de colores fucsia, amarillo y
verde, se sentía que la fiesta del fútbol estaba a punto de comenzar. El
estadio se iba llenando, casi no se veía un aficionado que no fuera vestido de
amarillo, salvando algunas esquinas rojiblancas a cuadros y banderas de
Croacia.
El momento de mayor emoción llega cuando la bola se
abrió como una flor y del centro un polen muy querido por los brasileños, la
cantante Claudia Leitte, y enseguida Jenniffer López y Pitbull enloquecieron al
público cantando la canción oficial del Mundial, "We are one". Los
bailarines, a su alrededor, se soltaron en una danza llena de emoción.


No hay comentarios.: