MILÁN (11 Agosto 2014).- Carlo Tavecchio ha sido elegido nuevo presidente de
la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) con el 63% de los votos frente a su
principal adversario, el ex futbolista y vicepresidente de la FIGC, Demetrio
Albertini, que obtuvo el 33,95% de los votos.
La elección de Tavecchio, hasta ahora presidente de
la Liga Nacional de Fútbol Aficionado (LND), no ha estado exenta de polémica
después de que hace sólo unas semanas, durante la presentación de su
candidatura, pronunciase una desafortunada frase sobre los futbolistas
africanos que fue calificada de racista. "Inglaterra estudia si los
futbolistas que llegan al país cumplen con la profesionalidad necesaria para
jugar. Aquí, en cambio, llega un tal 'Opti Poba' -nombre ficticio con el que
Tavecchio hacia referencia a un hipotético jugador africano-- que antes comía
plátanos y ahora juega de titular en la Lazio", dijo durante la rueda de
prensa.
El comentario despertó una ola de protesta que
obligó al ex político y dirigente deportivo a pedir perdón públicamente.
"Acepto las críticas pero no la acusación de racista", dijo a los
periodistas, a la vez que se negó a retirar su candidatura a la presidencia de
la federación. Y si hasta entonces el dirigente gozaba de un amplio consenso
entre los principales clubs deportivos, tras sus declaraciones no fueron pocos
quienes le negaron su apoyo, como la Fiorentina o la Sampdoria. Quién si se
mostró cercano al ya presidente fue el Milan de Silvio Berlusconi, quién a
través del administrador delegado, Adriano Galliani, confirmó el apoyo a
Tavecchio a pesar de su frase "infeliz".
Por su parte, el ex futbolista Demetrio Albertini,
muy ligado también al Milan y que en España jugó en el Atlético de Madrid y el
Barcelona, ha recibido el apoyo del sindicato de futbolistas, la asociación de
entrenadores y los árbitros, así como de la Juventus, el Torino y la Roma. Pero
no ha sido suficiente. "Quería ser una alternativa diferente pero se ha
visto el corporativismo", ha dicho Albertini tras conocer los resultados.
Tras la elección, y visiblemente emocionado,
Tavecchio ha agradecido los apoyos y ha asegurado que intentará mejorar su
forma de expresarse, "áspera y poco glamurosa", como él mismo la ha
definido. "Con las palabras no me siento a gusto", ha dicho durante
su discurso, "pero invito a todos a abandonar las divisiones y ponerse a
trabajar. Seré el presidente de todos, especialmente de quienes se han mostrado
en contra de mi elección".
Carlo Tavecchio, de 71 años, tiene un amplia
experiencia en el mundo de la banca, la política y la empresa. Durante casi 20
años fue alcalde de una pequeña población del norte de Italia como
representante de Democracia Cristiana. Más tarde ocupó distintos cargos de
asesor en el ministerio de Economía y en el de Sanidad. Pero su carrera
profesional se ha visto interrumpida varias veces por problemas con la
justicia. Desde 1970 hasta 1998 ha sido procesado y condenado cinco veces por
corrupción, evasión fiscal y abuso de poder, según reveló la prensa italiana.
Tavecchio sustituye en el cargo a Giancarlo Abete,
que presentó su dimisión junto con la del seleccionador nacional, Cesare
Prandelli, tras la desastrosa actuación de la selección italiana en el Mundial
de Brasil. Con su nombramiento como máximo exponente de la Federación de fútbol
italiana comienza una nueva etapa. El primer objetivo que se ha marcado el
recién elegido presidente es encontrar un nuevo seleccionador para la nacional,
puesto para el que la prensa deportiva italiana baraja los nombres de Roberto
Mancini o el ex entrenador de la Juventus, Antonio Conte.
SORAYA MELGUIZO
Enviada especial

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