PARÍS (18 Septiembre 2014).- Después de varios días
de evasivas, el presidente francés François Hollande anunció este jueves que
bombardeará Irak para luchar contra los extremistas islámicos. El líder
socialista aseguró que no desplegará tropas en el terreno y que no extenderá la
operación a Siria.
En rueda de prensa en el Elíseo, Hollande dijo que
los ataques pueden empezar "pronto", cuando el ejército identifique
los objetivos para dar "protección aérea" a los soldados iraquíes.
Francia ya ha enviado vuelos de vigilancia al norte
de Irak y manda armas para quienes luchan contra "Daesh", el nombre
que prefiere utilizar París y que es la adaptación de las siglas en árabe del
grupo también conocido como Estado Islámico.
Francia y otros 25 países, la mayoría árabes y
europeos, firmaron este lunes en París una declaración en la que dicen que
lucharán contra los extremistas islámicos en Irak "por todos los medios
necesarios, incluyendo ayuda militar apropiada". Según el texto acordado,
los gobiernos se comprometen a que cualquier ataque se haga "de acuerdo
con las necesidades de las autoridades iraquíes", respetando la
"legislación internacional" y "sin poner en peligro la seguridad
de los civiles".
Hasta ahora, aparte de Estados Unidos, sólo había
concretado su ayuda Australia, con el anuncio del envío de 600 soldados. Reino
Unido también participa con vuelos de vigilancia. Hollande habló sobre todo de
política exterior en la presentación de media hora al principio de su rueda de
prensa semestral, una ocasión solemne con el primer ministro y los miembros del
Gobierno entre el público.
'El
mandato que recibido del pueblo'
Hollande habló sobre todo de política exterior, pero
la mayoría de las preguntas fueron sobre su crisis interna. El presidente
reconoció que no es "indiferente" al hecho de apenas un 13% de los
ciudadanos apoyan su labor, según el último sondeo de 'Le Figaro'. El
presidente socialista ha conseguido superar la peor marca de Jacques Chirac,
que tenía un 16% de respaldo en 2006. Pero el presidente francés aseguró que terminará
su mandato. "No hay nada escrito en ninguna parte de la Constitución que
diga que un sondeo es lo que hace que el poder se pueda ejercer o no... Lo que
me da legitimidad es el mandato que he recibido del pueblo", dijo.
El libro de su ex novia y ex primera dama de
Francia, Valérie Trierweiler, le ha hundido del todo este verano. Ella pinta el
retrato de un político mediocre y distante de los ciudadanos, que desprecia a
los más pobres, a los que llama "desdentados".
Este lunes, el Gobierno de Manuel Valls pasó por los
pelos su segunda moción de confianza en el Parlamento en cinco meses con el
rechazo de parte de los socialistas. Se espera que el domingo Nicolas Sarkozy
anuncie su intención de presentarse de nuevo para liderar su partido, UMP. Cuando
perdió contra Hollande en una agria campaña, aseguró que se retiraba de la
política y dijo a los periodistas que no volverían a oír a hablar de él
"nunca más".
La lenta recuperación de la economía es un buen
contexto para el retorno. Hollande no ha conseguido reducir los números rojos
ni lograr que vuelva la expansión. Mientras crece el déficit público, ni el
empleo ni el crecimiento se recuperan. Francia tiene más de un 10% de paro y el
Gobierno espera que el PIB crezca este año apenas un 0,4%.


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