BOGOTÁ, Colombia (25 Septiembre 2014).- El virus que
provoca la fiebre chikunguya llegó a América Latina hace menos de un año y ya
se tornó evidente que vino para quedarse, así lo manifiesta Marcos Espinal,
experto de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
"Se trata de una enfermedad que, a pesar de
tener una tasa de mortalidad muy baja, va a entrar en un proceso endémico en la
región, definitivamente", dijo Espinal, Director del Departamento de
Enfermedades Transmisibles de la OPS.
El virus de chikunguya había sido identificado por
primera vez en Tanzania en 1952 y hasta diciembre del año pasado era
desconocido en América Latina. Sin embargo, el número de casos confirmados en
las Américas ya ascendía a 9.537 hace apenas una semana, con 113 muertos, al
tiempo que el número de episodios bajo sospecha ya llega a los 729.178, en su
absoluta mayoría en países del Caribe.
El virus es trasmitido por el mismo mosquito que
transmite el dengue, Aedes aegypti, y por la variante Aedes albopictusaunque,
pero como enfermedad posee signos y síntomas diferentes.
Al fin de un proceso
de incubación de tres días, el virus chikunguya genera bruscamente fiebre alta
y manchas en la piel, pero luego genera fuertes dolores en las articulaciones
que pueden tardar meses y hasta años en ser superados. Hasta el momento no
existe un tratamiento específico ni una vacuna disponible contra el virus.
Región del Caribe es la más afectada
"Se trata de una enfermedad que ha ingresado a
la región por el Caribe, pero ya Colombia, Venezuela y Brasil han notificado
casos, se ha expandido e ingresará en un proceso endémico. Y los países tendrán
que manejarlo en este sentido", dijo. Para Espinal, la mayoría de los
países de la región ya tiene algún tipo de política pública o estructura
disponible para combatir el dengue, y esa base debe ser utilizada para contener
la expansión del chikunguya.
"La estrategia de control de vectores y el
abordaje clínico básicamente se aplica también al chikunguya, como el control
de criaderos de mosquitos o aguas estancadas, que ya se usan para combatir el
dengue", apuntó el experto.
Los datos de la OPS muestran que el país más afectado
hasta ahora es la Guyana Francesa, donde ya se registraron 2.646 casos
confirmados. Pero en República Dominicana hay nada menos que 486.206 casos bajo
sospecha.
Le siguen Guadalupe (430 confirmados y más de 77.000
bajo sospecha), Haití y Martinica. En Sudamérica, Venezuela es por ahora el
país que sufre un mayor impacto del virus, con 328 casos y otros 841 bajo
sospecha, mientras que Brasil confirmó dos.
Colombia, que ya confirmó 42 episodios (1.308 bajo
sospecha), registró esta semana su primera muerte por esta causa: una bebé de
diez meses proveniente de Venezuela. En América Central las preocupaciones se
centran en El Salvador, donde hay registro de 54 casos confirmados hace una
semana, y más de 16.000 sospechas.
En este escenario, los países latinoamericanos ya
han dado los primeros pasos. El gobierno de Costa Rica, por ejemplo, recomendó
a sus ciudadanos a inicios de este mes que posterguen eventuales viajes a
República Dominicana por causa del virus, al tiempo que Panamá y Guatemala ya
activaron alertas nacionales en este sentido.
En Venezuela, el presidente Nicolás Maduro anunció
la creación de un "comité especial" para reducir el impacto del
dengue y del chikunguya. Perú, que ha registrado tres casos importados, emitió
la semana pasada un alerta en sus centros de salud ante el riesgo de
transmisión autóctona.
La revista especializada británica The Lancet
publicó en su último número un artículo afirmando que especialistas
estadounidenses habían iniciado las pruebas de una vacuna contra el virus de la
fiebre chikunguya en seres humanos. El Instituto Pasteur, de París, también
trabaja en una vacuna. Ya en el mes de julio la directora general de la
Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, alertó durante una
visita a La Habana que "la situación en la región es realmente
grave".


No hay comentarios.: