SAN FRANCISCO (23 Octubre 2014).- En una Serie Mundial entre dos
equipos muy parejos y similares en sus estilos, el conato de trifulca que se
produjo cuando Salvador Pérez y Hunter Strickland intercambiaron gritos le
ponen una dosis extra de intriga para lo que sigue: tres juegos en el estadio
de San Francisco que pondrá a prueba la capacidad de adaptación de los Reales
de Kansas City.
Con el Clásico de Otoño empatado 1-1, el mánager de
los Reales Ned Yost tendrá que lidiar con el reto que todo equipo de la Liga
Americana debe lidiar al ir al feudo de su rival de la Nacional.
Desde 2006, los equipos de la Americana tienen foja
de 7-15 en los estadios del Viejo Circuito, donde tienen que renunciar al uso
del bateador designado.
Para los Gigantes, se trata de la oportunidad para
barrer los siguientes compromisos y poder disfrutar de algo que no pudieron
hacer cuando en 2010 y 2012 se proclamaron campeones: celebrar en su propia
casa.
"Estamos otra vez desde cero. Nos hubiera
gustado más haber ganado el segundo juego, pero estamos de vuelta en nuestro
estadio", dijo el tercera base de los Gigantes Pablo Sandoval, quien lleva
25 partidos consecutivos embasándose en la postemporada. "Desde el viernes
tenemos que enfocarnos en nuestro trabajo, lo que nos ha llevado hasta
aquí".
San Francisco sustrajo un triunfo 7-1 en el primer
encuentro, rompiendo el invicto en ocho desafíos de los Reales en esta
postemporada. Pero Kansas City respondió imponiéndose 7-2 en el segundo
encuentro, vulnerando al relevo de San Francisco.
Pérez y Omar Infante remolcaron dos carreras cada
uno. Los venezolanos estarán sin duda en la alineación el viernes, pero es casi
seguro que Billy Butler --el bateador designado que también produjo dos
anotaciones el miércoles-- irá a la banca.
Butler batea a la derecha y es el quinto en el orden
ofensivo. La primera base es la única posición en la que el corpulento pelotero
podría desempeñarse, así que uno de los bateadores más productivos de los
Reales --con .273 de promedio y siete impulsadas en esta postemporada-- sería
limitado a funciones de emergente.
No se descarta que en el quinto juego sea titular en
la primera base para enfrentar al zurdo de los Gigantes Madison Bumgarner. Pero
se antoja harto difícil que Yost descarte al zurdo Eric Hosmer --el titular de
la inicial-- frente a dos abridores derechos en el par de juegos inmediatos.
"Son reglas distintas", dijo Butler con un
aire de resignación. "Estaré preparado para lo que el equipo necesite y
espero poder estar para situación importante y contribuir de alguna forma.
Muchas veces en la Liga Nacional, se tiene que vaciar la banca más de lo que se
hace en la Liga Americana".
Durante la campaña regular, Butler actuó en 35 juegos
como inicialista debido a lesiones de Hosmer y totalizó seis turnos como
emergente, con cuatro hits, incluyendo un jonrón.
En lo otro que la ausencia de Butler afecta a los
Reales, es que ahora los lanzadores Jeremy Guthrie, Jason Vargas y James Shields
deberán batear después de Mike Moustakas. Pérez, quien también sacudió un
jonrón en el primer juego, da señales de levantar su ofensiva y podría pasar a
ser el quinto en el orden al bate en caso que Yost quiera mantener a un derecho
entre los zurdos Hosmer y Alex Gordon.
Los Reales también tendrán que aprender sobre la
marcha las peculiaridades del AT&T Park, un estadio en el que la mayoría de
sus titulares nunca ha estado.
El estadio junto a la bahía de San Francisco puede
ser traicionero para los novicios con sus bullpens situados en territorio de
foul, además del enorme y angulado muro del bosque derecho.
"Tendremos que adaptarnos rápidamente",
advirtió el segunda base Infante.
En cuanto a los abridores, Tim Hudson saldrá por los
Gigantes contra Guthrie en el duelo del viernes.
Después de 16 derrotas y siete fallidas series de
postemporada, el derecho Hudson finalmente subirá al montículo en una Serie
Mundial.
Guthrie es un veterano con 11 años de experiencia
que debutó en postemporada al lanzar ante Baltimore en la serie de campeonato
de la Americana.
"Con el pitcheo que ellos tienen y el nuestro,
y el estilo que ambos tenemos, vamos a tener una pelea en cada juego", avisó
el mánager de los Gigantes Bruce Bochy.
Obviamente, Bochy no se está refiriendo a un nuevo
conato de pelea entre Pérez y Strickland. Sencillamente es un duelo reñido
entre dos equipos que juegan con intensidad y siempre listos para dar el
zarpazo frente al mínimo parpadeo del adversario.
"Sabíamos de antemano que esta sería una Serie
Mundial de tomar y dar", señaló dijo el jardinero de los Gigantes Gregor
Blanco.


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