KANSAS CITY (20 Octubre 2014).- Roberto Clemente, el inolvidable Cometa de
Carolina, Puerto Rico, era famoso por disparar hits a granel con todo y pegarle
a lanzamientos que eran conceptuados como "malos" por los lanzadores
y el dominicano Vladimir Guerrero, futuro inquilino del Salón de la Fama, se
distinguía también por esas características de sacudir batazos kilométricos con
pitcheos fuera de la zona de strike.
En este sentido, el serpentinero quisqueyano
Santiago Casilla, cerrador de los Gigantes de San Francisco que siempre ha
admirado y respetado a su fabuloso paisano, considera que el tercera base
venezolano de los actuales campeones de la Liga Nacional, Pablo Sandoval, se parece
mucho a Guerrero en eso de ser productivamente impredecible con el madero.
"A veces salimos a comer Sushi y le digo a
Pablo que ni él mismo sabe lo bueno que es como bateador", elogió Casilla
en torno a su estelar compañero de equipo. "Para mí es un pelotero que
cada vez que viene a batear todos pensamos que va a hacer algo, conectar un
sencillo, un doble y hasta un jonrón. Siempre se espera algo bueno de él. Nadie
piensa que se va a ponchar".
Y una de las razones para eso es que nadie sabe cómo
se le puede lanzar a Sandoval, Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 2012
y que busca su tercer anillo como campeón absoluto del Béisbol de Lujo en la
contienda que arranca el martes en el Kauffman Stadium de Kansas City.
"Es un asesino con el palo", describió
Casilla. "Es como Vladimir, que bateaba mucho hasta con los pitcheos
malos. A veces hasta con un piconazo era capaz de sacar la bola. Si le tiras la
bola lejos [del plato], Pablo le pega también".
En este sentido, Casilla recuerda el único turno en
el que se midió a Sandoval cuando vestía el uniforme de los Atléticos de
Oakland. "Le pegó a un pitcheo malo, pero le dio tan fuerte que la tuvo
que capturar el outfielder golpeándose contra la pared. Le dije, 'Pablo, la
próxima vez que te lance, te voy a tirar tres rectas por el medio a ver qué
haces".
Sandoval soltó una tremenda carcajada cuando
LasMayores.Com le contó lo que acababa de decir Casilla, que también se prepara
para tratar de ganar un tercer anillo de monarca del Clásico de Octubre.
"Sí, recuerdo ese turno, era un pitcheo alto,
una recta alta, en cuenta de tres y dos, pero le pegué bien y la bola la fildeó
Coco Crisp llegando a la pared", rememoró Sandoval. "De verdad es que
esa es una habilidad que Dios me dio. No sé cómo, pero les doy [a los pitcheos
malos]. Y trato de no trabajar en eso ni de preocuparme de eso, solamente trato
de poner la bola en juego, es una de las cosas que sé hacer".
Y si usted piensa que todo el mundo se sorprende
cuando Sandoval le pega fuerte a lo que para muchos es una piñata o saca un
doblete por el bosque izquierdo con un lanzamiento que viene tan afuera del
plato que la pelota necesita comprar un boleto para entrar al estadio, aquí les
va ésta: cuenten a Sandoval entre los que también quedan estupefactos cuando
eso ocurre.
"A veces me sorprendo a mí mismo por todos los
hits que doy con pitcheos tan malos", confesó Sandoval en su amena
conversación para los lectores de LasMayores.Com. "No sé, es mi manera de
jugar. Los lanzadores se frustran, porque ellos piensan que esos envíos son
buenos para ellos y deberían ser malos para mí".
Clemente solía decir que un pitcheo no puede ser
malo si él lo conectaba bien y la filosofía de Sandoval es similar en el
sentido de que no sabría qué hacer si los lanzadores de ahora en adelante
comienzan a lanzarle puras rectas por el medio.
"Sería difícil", reconoció el de Puerto
Cabello, Venezuela, en medio de otra risotada. "No sé porqué se me hace
difícil a veces darle a ese pitcheo [recta por el medio]. O lo fallo o le doy
bien fuerte, pero de frente".
Por supuesto, Sandoval es bien humilde al hablar de
sí mismo como bateador y sabe que le falta mucho para llegar a la dimensión de
un Guerrero, que de 1996 a 2011 -ambas temporadas inclusive- disparó 2,590
imparables -entre estos 449 cuadrangulares- en las Grandes Ligas, pero se
siente bien contento de que lo conceptúen a ese nivel.
"Me siento bien orgulloso, porque Guerrero fue
uno de los peloteros latinoamericanos que puso muy buenos números aquí en los
Estados Unidos", dijo Sandoval. "Es un orgullo para mí que un propio
dominicano diga que me parezco a él por mi forma de batear".
Por MANUEL HERNÁNDEZ DOUEN/LasMayores.com


No hay comentarios.: