IGUALA, México (17 noviembre 2014).- Las extorsiones en este municipio abarcaron
a todo el comercio, desde el vendedor de hotdogs hasta grandes
establecimientos.
La organización criminal Guerreros Unidos, que
penetró en esta ciudad desde 2011, armó una red de cobros de piso y de
"protección" de la cual no se salvó casi nadie.
Lo anterior lo refieren las propias víctimas,
entrevistadas por REFORMA luego de que José Luis Abarca dejara la Alcaldía por
la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa.
Los taxis y el comercio fueron de los principales
atractivos para la delincuencia.

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