La cefalea por abuso de medicación es una variante
de dolor de cabeza que se manifiesta más de 15 días al mes, asociada a un
consumo regular de uno o más medicamentos analgésicos (durante tres meses o
más) para el tratamiento de cualquier tipo de cefalea primaria, afirma la
doctora Irma Regla Olivera Leal, especialista en Neurología y también en
Medicina General Integral, máster en Enfermedades Infecciosas, quien se
desempeña en el Hospital Clínico-Quirúrgico Hermanos Ameijeiras.
El riesgo de padecer esta cefalea —precisa— varía
según el tipo de medicamento utilizado, y cita como ejemplo la aspirina, el
paracetamol o la dipirona cuando se
ingieren durante más de 15 días; o la ergofeína, más de diez días por mes.
—¿Pudiéramos decir que es un “nuevo” dolor de
cabeza?
—Sí, y los criterios diagnósticos establecidos por
la Sociedad Internacional de Cefalea se publicaron por primera vez en el año
2004.
—¿Quién hizo su descripción por primera vez?
—Las primeras descripciones datan de los años 50 del
pasado siglo, por Lippman, al notar que algunos de sus pacientes empeoraban la
frecuencia e intensidad del dolor al consumir diariamente ergotamina.
Posteriormente otros investigadores
reportaban que esto también podía ocurrir asociado al consumo de analgésicos
simples (dipirona, paracetamol), antinflamatorios no esteroideos, como el
ibuprofeno, naproxeno, triptanes (sumatriptan, rizatriptan) u opioides
(morfina).
—¿Esta cefalea por un uso inapropiado de fármacos
tiene algún “sello distintivo” en sus manifestaciones? ¿Podría caracterizarla?
—El sello distintivo es precisamente la presencia de
dolor de cabeza diario o casi diario, generalmente bilateral, opresivo, de
moderada a severa intensidad, con antecedentes previos de padecer de migraña,
cefalea tensional, o de otro tipo, que generalmente motiva el uso frecuente de
medicamentos, con aumento progresivo de las dosis sin mejoría de los síntomas.
—¿Considera que esta cefalea constituye un problema
de salud?
—Sí, porque este tipo de dolor de cabeza ha tenido
un aumento creciente en la población. En los centros especializados en la
atención a los pacientes con cefalea representa el 40 o 50 % de las causas de
dolor de cabeza. Se estima una prevalencia del 1,4 % en la población general.
—¿Se presenta de forma similar en el sexo femenino
que en el masculino y a cualquier edad?
—Los datos epidemiológicos no reportan un predominio
por sexo, pero la migraña y la cefalea tensional son más frecuentes en mujeres,
y precisamente a estos tipos de dolor de cabeza se asocia con frecuencia la
cefalea por abuso de analgésicos.
—¿Tiene algún componente genético? ¿Es hereditaria?
—No existe ningún estudio que demuestre que este
tipo de cefalea tiene una base genética o hereditaria; sin embargo, es
frecuente que esté asociada a la cefalea de tipo migrañosa, en la cual existe
una predisposición hereditaria e incluso en algunas formas clínicas la causa
genética está bien documentada. Es importante resaltar que el temor al dolor y
la ansiedad que genera son factores que condicionan el consumo frecuente de
medicamentos y de manera progresiva la dependencia a los fármacos.
—¿Ante qué manifestaciones principales debemos
consultar al médico y a qué especialista acudir?
—Uno de los síntomas de alarma es la persistencia y
aumento de la frecuencia del dolor, a pesar de consumir medicamentos orientados
para el tratamiento de las crisis, siendo necesario acudir al médico de la
familia, revaluar al paciente, considerar las causas de la cefalea, el tipo de
tratamiento que necesita y los factores
que están condicionando la persistencia del dolor y la mala respuesta a los
tratamientos empleados. Los casos que no responden a las alternativas de
tratamiento deben ser remitidos al especialista en Neurología.
—¿Qué suelen referir estos pacientes durante el
interrogatorio médico?
— Refieren dolor de cabeza de tipo opresivo,
generalizado, que puede estar asociado a dolor punzante o pulsátil en
ocasiones. Aparece frecuentemente en las mañanas o despierta al paciente en la
noche o madrugada, quizá relacionado con la supresión de medicamentos en estos
horarios.
—¿Está asociada a algunos otros trastornos?
—Sí, a vómitos, náuseas, molestias a la luz,
irritabilidad, falta de concentración, dificultades para el sueño y otros
síntomas relacionados con los medicamentos que consume.
—¿Cómo establecer un diagnóstico certero y oportuno
de esta enfermedad?
—El diagnóstico de la cefalea por sobreconsumo de
medicamentos se apoya fundamentalmente en el interrogatorio y el examen físico.
—¿Hay algún tratamiento de elección? ¿Con qué éxito
se emplea?
—El tratamiento de esta cefalea en primer lugar
requiere de la información y explicación al paciente de las causas que están
provocando la persistencia del dolor y la necesidad de la supresión del
medicamento que consuma en exceso.
—¿Algún
otro comentario?
—Al indicar un analgésico los médicos debemos
advertir al paciente sobre los efectos perjudiciales que provoca el abuso de la
ingestión de medicamentos analgésicos y los peligros que acarrean, que incluyen
la adicción, lo cual complica aún más el tratamiento.


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