SAN JUAN, Puerto Rico (9 Febrero 2015).- Pinar del
Río, un equipo que arrancó a los tumbos y que en pleno certamen perdió a dos
jugadores que aparentemente desertaron, le dio a Cuba su octavo campeonato en
la Serie del Caribe y primero desde 1960 al vencer el domingo 3-2 a México en
la final.
Los lanzadores cubanos limitaron a solo cuatro hits
al ataque de los Tomateros de Culiacán. Luego de estar apagados en la primera
fase, en la que perdieron tres de cuatro juegos, los bates cubanos despertaron
en las etapas decisivas del clásico caribeño, sumando 23 imparables en dos
días: 12 al vencer a Venezuela en su semifinal y 11 contra México.
"El equipo nuestro es bastante integral en
todos los renglones del juego pero en esta serie se destacó mucho el
picheo", sostuvo el manager cubano Alfonso Urquiola. "No nos estaba
acompañando al principio el bateo con efectividad, pero creo que lo logramos en
los últimos partidos".
Yosvani Torres se mostró dominante durante seis
entradas completas, en las que permitió apenas dos inatrapables, una carrera y
ponchó a cinco contrarios.
Luego de sortear raspando la primera fase del
torneo, los Vegueros de Pinar del Río sorprendieron 8-4 al favorito venezolano
Caribes de Anzoátegui, tumbándoles el invicto en la semifinal. Y acabaron
despachando a los Tomateros, que no pudieron darle a México su tercer
campeonato al hilo.
"Quiero felicitar al equipo cubano, jugaron
excelente los últimos dos partidos. El equipo cubano se dio mucho más
oportunidades que nosotros ofensivamente", reconoció el piloto mexicano
Benjamín Gil.
Llamativamente, el primer equipo cubano en salir
campeón de una Serie del Caribe en 55 años lo logró con un balance negativo de
victorias y derrotas: 2-3.
También se coronó pese a que dos de sus integrantes,
el lanzador Vladimir Gutiérrez y el torpedero Dainer Moreira, dejaron el equipo
en plena competencia.
En el estadio Hiram Bithorn de la capital
puertorriqueña, Cuba tomó la delantera prematuramente al marcar una carrera en
la primera entrada y otra en la segunda.
La primera anotación del partido fue impulsada por
Frederich Cepeda, quien en los dos últimos partidos conectó de 8-6 con seis
impulsadas y fue seleccionado como el jugador más valioso del torneo.
"Yo soy un atleta más dentro del equipo, que me
sumo al colectivo. Tuve la oportunidad de tener un buen partido en el día de
ayer (sábado), conectar dos hits más en el día de hoy e impulsar la primera
carrera", resaltó Cepeda. "No esperaba ser el jugador más
valioso".
Torres no permitió ninguna libertad a los bateadores
mexicanos hasta el cierre de la quinta entrada, cuando Joey Meneses conectó un
enorme batazo por el bosque derecho que se convirtió en doble por regla, el
primer hit aceptado por Torres en el partido.
Con Meneses en segunda, José Manuel Rodríguez
recibió un pelotazo y Walter Ibarra pegó hit a la derecha que impulsó la
primera carrera de los Tomateros.
Yulieski Gourriel prendió un lanzamiento del
relevista Juan Delgadillo y desapareció la esférica por encima de la pared del
bosque izquierdo, para colocar la pizarra 3-1 a favor de los antillanos.
El relevista Liván Moinelo, que entró en el sexto
tramo en sustitución de Torres, lanzó una y dos tercios de entrada y salió del
juego luego de permitir un sencillo y regalar una base. En su reemplazo entró
Héctor Mendoza, quien con dos corredores en base permitió un sencillo de Eroc
Farris, que impulsó la segunda carrera de México.
El último equipo cubano que ganó una Serie del
Caribe fue el de los Elefantes de Cienfuegos, en el campeonato de 1960
disputado en Panamá, donde se coronó de manera invicta con foja de 6-0.
Después de ese año, y tras la prohibición de la
pelota profesional en la isla, Cuba se ausentó del circuito caribeño hasta la
edición 2014 que se escenificó en la Isla Margarita, Venezuela. Allí, el
conjunto de Villa Clara terminó último con 1-3.
Este es el octavo campeonato caribeño para Cuba, que
había ganado siete en la primera etapa de este certamen (1949-1960).


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