Estudio vinvula jóvenes gays sin recursos y prostitución en Nueva York
NUEVA YORK (25 Febrero 2015).- Un estudio de
financiación federal publicado el miércoles ofreció una detallada visión de las
vidas de jóvenes homosexuales, bisexuales y transgénero en la ciudad de Nueva
York, que lidian con la pobreza y la indigencia recurriendo a lo que los
investigadores llamaron "sexo de supervivencia".
En extensas entrevistas realizadas durante tres años
por el Urban Institute, 283 jóvenes hablaron sobre sufrir rechazo familiar,
establecer redes de apoyo con grupos de iguales y aprender a subsistir con las
ganancias de encuentros sexuales. Muchos dijeron que había elementos positivos
en sus vidas, pero una gran mayoría expresó el deseo de salir del mercado del
sexo.
"No se ven a sí mismos como víctimas... pero
hacer esto no les hace sentirse realizados", dijo Meredith Dank, autora
principal del informe. "Estos son chicos en situaciones muy desesperadas
que harán lo que necesiten hacer para poder sobrevivir".
El estudio, financiado por la Oficina del
Departamento de Justicia de Justicia Juvenil y Prevención de Delincuencia, se
centró en jóvenes entre los 15 y los 21 años, aunque un puñado de participantes
eran mayores.
De los encuestados, el 47% se identificó como
hombre, el 36% como mujeres y el 16% como transgénero. En torno al 90% eran
negros, latinos o multirraciales, y casi el 60% dijo vivir en un refugio o en
la calle, a menudo tras ser expulsados de sus hogares o haber superado la edad
para estar en centros de menores tutelados.
Un joven gay de 19 años dijo a un entrevistador cómo
su madre le había obligado a irse de casa.
"Ella no quería que yo fuera gay, quería tener
nietos, no le gustaba mi estilo de vida", dijo. "Me seguía queriendo,
pero simplemente no me quería allí".
Uno de los principales hallazgos del informe es que
muchos encuestados hablaron de experiencias frustrantes con sistemas y
empleados de servicios sociales, que a menudo no les ayudaron a encontrar un
alojamiento seguro o atención sanitaria adecuada.
Además, muchos dijeron tener grandes redes de
iguales, incluyendo otros jóvenes que participaban en el negocio del sexo y les
ayudaban.
Las quejas de violencia y malos tratos eran comunes.
Estas agresiones procedían de parientes, clientes, iguales, agentes de la ley y
otros. Pero muchos jóvenes mostraron resiliencia.
"Encuentran formas de sobrevivir, a menudo
dependiendo de sus redes informales, conocimiento de las calles y aprendizaje
rápido para compartir recursos y habilidades y adaptarse a situaciones difíciles
y a menudo peligrosas", indicó el informe.
En torno al 90% mencionó cosas que no le gustaban
del negocio del sexo, diciendo que su trabajo les hacía sentirse frustrados,
sucios o en peligro. Sólo el 7% dijo no tener deseos de cambiar de ocupación.
Sin embargo, más del 80% dijo que había aspectos
positivos, en especial cubrir sus necesidades básicas y en algunos casos
fomentar una sensación de comunidad.
"No es tan malo como dormir bajo un puente, no
es tan malo que estar sin comida", dijo uno.
El informe ofreció varias recomendaciones para
animar a estos jóvenes a abandonar el negocio del sexo, como nuevos programas
que ofrezcan alojamiento seguro, atención médica apropiada y una vía de acceder
a oportunidades de empleo.
El Urban Institute, un grupo de estudios no
partisano centrado en políticas públicas y con sede en Washington D.C., no
trató de calcular el número total de jóvenes homosexuales, bisexuales y
transexuales en el mercado del sexo de la ciudad de Nueva York. Su informe citó
estudios previos que estimaban la cifra entre 2,500 y los 4,000 jóvenes de
todas las orientaciones sexuales.

No hay comentarios.: