NUEVA YORK (15 Febrero 2015).- El Juego de Estrellas
de la NBA fue tanto un homenaje a Nueva York, la ciudad anfitriona, como a lo
mejor del básquetbol. Y entre musicales de Broadway, figuras de la farándula y
hasta el ex presidente Bill Clinton, Russell Westbrook se robó el espectáculo.
El base del Thunder de Oklahoma City anotó 41
puntos, a uno del récord de Wilt Chamberlain, para encabezar el domingo el
triunfo del Oeste por 163-158 sobre el Este en el clásico que marca
extraoficialmente la mitad de la temporada.
Los 321 puntos totales son una nueva marca para el
Juego de Estrellas, un encuentro que nunca se ha destacado por ser una
exhibición defensiva. Nadie se lo toma demasiado en serio. Se trata más bien de
una reunión de los mejores y más famosos basquetbolistas del mundo, que se juntan
para un fin de semana de fiestas, actividades corporativas y finalmente un
partido que termina convertido en una competencia de "yo puedo hacerlo
mejor que tú".
Con celebridades como Jay-Z, Beyonce, Rihanna, Floyd
Mayweather Jr. y Clinton en las gradas, nadie lo hizo mejor que Westbrook.
El electrizante jugador del Thunder atacó el canasto
con su característica furia, incluyendo en su repertorio varias clavadas que
pusieron de pie al público en el Madison Square Garden. Muchos de esos lances
hubiesen conseguido excelentes puntuaciones en la competencia de clavadas del
sábado.
Westbrook no fue titular, pero en apenas 4:59
minutos sobre la cancha en el primer parcial ya tenía 12 puntos. Sin nadie que
lo marcara de cerca, agregó 15 en el segundo cuarto, incluyendo tres triples
casi sucesivos, para alcanzar 27 unidades en poco más de 11 minutos de juego de
la primera mitad, un nuevo récord para el Juego de Estrellas.
Finalmente cerró con 41, muy cerca de la marca que
Chamberlain fijó en 1962, y se llevó el trofeo al jugador más valioso.
Aunque el Oeste llegó a tener una delantera de 20
puntos en la primera mitad, esas ventajas son espejismos en estos partidos.


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