DAEMANDA SUSTITUCIÓN DE JUECES POLÍTICOS DE LA SCJ, lo pide Red de Centros Sociales Jesuitas
SANTO DOMINGO, República Dominicana (3 Abril 2015).-
Y otra organización, la Red de Centros Sociales Jesuitas se unió este Viernes
Santo a la demanda de que los jueces provenientes de los partidos políticos
sean sustituidos por de carrera capaces de asumir de manera efectiva la
gobernanza del sistema de justicia dominicano.
En un comunicado en que fijan su posición frente al
no ha lugar que favorece al senador y dirigente del oficialista partido de la
Liberación Dominicana, Félix Bautista, acusado de corrupción, el Centro Bonó,
Cefasa y Solidaridad Fronteriza, afirman que la ciudadanía tiene algo más que
la mera impresión de que la justicia está secuestrada.
“Más de la mitad de los integrantes del Consejo
Nacional de la Magistratura ha estado controlado por una tendencia dentro del
PLD que se cree predestinada a dirigir el país, y cuyos actos pueden afectar la
gobernanza y la gobernabilidad del país. No habrá justicia sin el nombramiento
de jueces imparciales por lo que se hace imperativa la renovación de la
justicia”, afirman las organizaciones jesuitas.
Llaman la atención sobre el hecho de que la
corrupción atenta directamente contra el uso eficiente y justo de recursos para
superar la pobreza y la desigualdad social en la que viven miles de dominicanos
y dominicanas.
“La apropiación indebida de fondos públicos para uso
clientelar y enriquecimiento personal sencillamente borra cualquier otro
esfuerzo de construir políticas sociales inclusivas. Con actos de impunidad
perpetrados por los máximos dirigentes del partido en el poder todo acto
estatal queda contaminado de clientelismo”, apuntan. “Desde la perspectiva
evangélica, robar es un acto inmoral grave,
gravedad que se hace más profunda, injusta y dañina cuando los fondos
usurpados deberían estar orientados a la protección social de la población más
pobre y vulnerable, sin distinción de credo ni de simpatía partidaria”.
Al Centro Bonó, Cefasa y Solidaridad Fronteriza les
preocupa también la tendencia de los actores políticos dominantes “a trastocar
los mecanismos de control y las normas de contraloría y fiscalización así como
la administración de justicia con el propósito de asegurarse impunidad y
protección”.
Las consecuencias de esta conducta, que sustrae del
castigo ejemplar los actos de corrupción,
no son otros que el socavamiento de la democracia, la libertad y los
derechos fundamentales de los ciudadanos, lo que abre paso a la tiranía.
Citan en apoyo de esta última advertencia, la Carta
Pastoral con motivo del pasado 27 de febrero, donde los obispos afirman que:
Más que institucionalización para el bien común, el Estado se convierte
entonces en fuente de inequidad a través de la corrupción, que se utiliza no
sólo para el enriquecimiento personal, sino como una plataforma de
financiamiento de la actividad política. De no castigarse ejemplarmente los
casos de corrupción en el Estado, no se podrá esperar de la mayoría de la
población un uso honesto de los bienes públicos ni una actitud de colaboración
en beneficio de la convivencia ciudadana”.
Consecuencia de los graves males denunciados, las
organizaciones de la Red Jesuita concluye en que por lo que resta del año el
movimiento social ciudadano está abocado a unir sus esfuerzos para demandar el
adecentamiento del sistema de justicia, especialmente la reestructuración de
las Altas Cortes.
“En estos momentos este es el reclamo que mejor
velará por el bien común; las llamadas hipócritas al perdón cuando no se quiere
cambiar y echar la culpa a los demás no tienen consistencia teológica ni
moral”, concluyen las organizaciones.
Fuente 7DÍAS.COM.DO


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