NUEVA YORK (22 Abril 2015). - Jeurys Familia se puso
nervioso. Y no era el único que se sentía así. Al relevista de los Mets no le
había ido bien en la pretemporada y tenía poca experiencia como taponero. Pero
ahí estaba el diestro de 25 años de edad el 12 de abril en Atlanta, con la
misión de conservar una ventaja de una carrera en el noveno inning.
"Esa primera vez, me emocioné un poco",
manifestó el dominicano.
Ahora el manager de Nueva York, Terry Collins, está
entusiasmado de contar con Familia como su cerrador. El diestro, quien mide
seis pies y tres pulgadas y pesa 240 libras, ha sido el ancla del bullpen de
los Mets durante semanas de chaos y es uno de los motivos por los que el equipo
ha comenzado la campaña con foja de 11-3.
Las lesiones, una suspensión y otros contratiempos
le han permitido a Familia - quien se perfilaba como encargado del séptimo
inning al principio de los entrenamientos - verse empatado en el primer lugar
de Grandes Ligas en salvamentos ahora mismo.
El domingo, Familia logró su sexto rescate en igual
número de oportunidades al sellar el triunfo de los Mets por 7-6 sobre los
Marlins.
Ese es el tipo de aportes que los Mets esperaban
recibir del dominicano Jenrry Mejía, antes de que éste fuera suspendido por
arrojar positivo a una prueba de dopaje.
El diestro Vic Black se encuentra en
la lista de lesionados. El zurdo Josh Edgin se sometió a una cirugía Tommy John
en marzo. Otro zurdo, el recién adquirido Jerry Blevins, ayudó a los Mets en el
noveno inning antes de fracturarse el antebrazo. Y Bobby Parnell aún se está
recuperando de una cirugía Tommy John.
Por su parte, Familia ha limitado a los bateadores
contrarios a promedio de .160 y ha ponchado a nueve bateadores en 7.2 innings
de labor este año.
"Ha sido muy especial para nosotros", dijo
Collins acerca de Familia. "Se trata de uno de esos muchachos que acoge
todas las oportunidades que se le presentan".
El patrón parece repetirse todos los años en Grandes
Ligas: Un cerrador establecido se lesiona o se marcha y un relevista
desapercibido se ve obligado a tomar las riendas.
Jason Grilli hizo justo eso por los Piratas en el
2013, luego de que los Bucaneros canjearan al taponero Joel Hanrahan a Boston.
Grilli terminó dicha campaña con 33 rescates. Después de que Hanrahan se
lesionara en Nueva Inglaterra, surgió Koji Uehara, quien se apuntó 21
salvamentos y ayudó a conducir a los Medias Rojas a un título de la Serie
Mundial. El año pasado, Cody Allen se hizo cargo del noveno inning por los
Indios cuando John Axford falló y terminó cosechando 24 rescates.
Aunque no fue en el rol de taponero, a Familia le
fue bastante bien en su primera campaña completa como ligamayorista en el 2014,
ya que registró efectividad de 2.21. En 77.1 innings de labor, ponchó a 73
bateadores, lo cual es asombroso dada la cantidad de sinkers que tira.
Esta temporada, Familia ha dejado a un lado la falta
de control que lo perjudicó en el 2014 y ha otorgado apenas dos boletos. El
comando ha sido un problema para el quisqueyano desde que comenzó a tirar el
sinker en el 2012.
"Golpeaba a demasiados bateadores", dijo.
Ahora, entre más se hunde su sinker, más se eleva
Familia.
"Les provoca interesantes reacciones a los
bateadores cuando la ven por primera vez", dijo el receptor de los Mets,
Anthony Recker, acerca del sinker de Familia. "Por lo general es una serie
de malas palabras".
Por
JOE TREZZA/Mlb.com

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