BOGOTÁ (10 Abril 2015).- El exfutbolista argentino
Diego Armando Maradona reunió este viernes en Bogotá a algunos de los grandes
nombres históricos del balompié colombiano en un partido para reclamar la paz
en el país.
Poco a poco nombres como Freddy Rincón, Faustino
"Tino" Asprilla y Adolfo "Tren" Valencia ocuparon el
estadio metropolitano de Techo en Bogotá ante el deleite de la afición que
esperaba la salida del icono argentino del fútbol.
Maradona, con su evidente sobrepeso y su eterno diez
a la espalda, entró de último en la cancha con una carrera para unirse a sus
compañeros.
Asediado por las cámaras, "Pelusa" se
movió para calentar los músculos y luego se abrazó con muchos de los jugadores
en el campo de juego que se convirtió en un improvisado estudio para tomarse
fotografías del momento histórico.
Antes del saque de inicio, el alcalde de Bogotá,
Gustavo Petro, le entregó al exfutbolista una reproducción de la célebre barca
labrada por los indígenas prehispánicos muisca en oro, uno de los iconos más
conocidos de la ciudad que puede verse en el Museo del Oro de la capital.
Durante su discurso, Petro recordó que Nelson
Mandela también se sirvió del deporte para buscar la paz entre negros y blancos
en Sudáfrica y señaló que Colombia lleva "más de 60 años de guerra"
en la que no solo combaten guerrilleros, soldados o paramilitares, sino que
"el fútbol terminó siendo instrumento de la violencia".
"Hoy queremos con las barras y las hinchadas
populares hacer del fútbol un instrumento de paz, no solo en los estadios sino
en los barrios", señaló.
Tras el saque de honor, se inició el partido con los
jugadores distribuidos en dos conjuntos, uno con los amigos de Maradona y el
otro con exfutbolistas de los dos equipos históricos de Bogotá: Millonarios e
Independiente de Santa Fe.
Pese a la evidente falta de ritmo, Asprilla intentó
destacar aunque el físico no le acompañó. Sin embargo, su pasión le llevó a
luchar cada balón como si fuera el último y protestar airadamente las
decisiones del árbitro dándole aire al encuentro.
En la primera parte se vio a Maradona evidentemente
cansado, asfixiado por los 2.600 metros de altura a los que se encuentra Bogotá
y con las rodillas doloridas, pero intentó satisfacer al público recordando sus
grandes noches con el Nápoles, Boca Juniors y la selección argentina.
Los goles se hicieron esperar hasta una segunda
parte en la que el local Freddy León anotó un tanto que, paradójicamente, fue
rechazado por los aficionados locales que se habían desplazado hasta el estadio
de Techo, situado en el populoso barrio Keneddy.
El empate lo anotó el exjugador del Once Caldas, el
colombo-argentino Sergio Galván Rey y, al filo del final del encuentro, el
árbitro Wander Mosquera sancionó un piscinazo de Maradona en el área que el
propio astro lanzó para romper el empate y anotar un gol por la paz en
Colombia. Y es que como le cantó Manu Chao, Maradona "no se equivoca
frente a cualquier portería".


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