CONGRESISTAS ESTADOUNIDENSES EN LA HABANA: DEBEMOS LEVANTAR EL BLOQUEO
LA HABANA (28 Mayo 2015).- Cuatro congresistas
estadounidenses coincidieron este miércoles en La Habana respecto a la
necesidad de levantar el bloqueo contra Cuba y continuar avanzando en el
proceso de normalización de relaciones entre los dos países.
“Debemos acabar con esa prohibición (el bloqueo)” y
encontrar una “manera pragmática” de relacionarnos que beneficie a ambos
pueblos, aseguró el congresista por el Estado de Arizona, Raúl Grijalva, uno de
los miembros de la delegación compuesta por dos senadores y dos miembros de la
Cámara de Representantes, todos demócratas, que arribó el sábado pasado a
nuestro país.
Los legisladores refirieron que todavía hay mucho
trabajo por hacer en el Capitolio para ver el fin de las políticas de agresión
que se han mantenido por más de medio siglo.
El senador por Nuevo México y líder del grupo, Tom
Udall, afirmó que existe un creciente
apoyo bipartidista a los proyectos de ley para eliminar restricciones en el
comercio, los viajes y las relaciones con Cuba.
“Hoy en el Comité de Relaciones Exteriores del
Senado, la mayoría tanto de demócratas como de republicanos, están a favor de
que se levante la prohibición de viajar”, detalló.
El propio Udall presentó recientemente en el Senado
un proyecto que busca abrir el camino a la presencia en Cuba de empresas de
telecomunicaciones estadounidenses.
“Soy optimista”, aunque no creo que “vaya a pasar
mañana”, dijo sobre la posibilidad de eliminar por completo el bloqueo.
Al Franken, senador por Minnesota, aseguró que la
mayoría del pueblo norteamericano apoya dar ese paso, como muestran las
encuestas recientes. Incluso en la Florida, precisó, la mayor parte de los
ciudadanos está de acuerdo con un cambio en la política hacia Cuba.
Es una “reducida minoría” en el Congreso la que
defiende la permanencia del bloqueo, concluyó.
Los
retos de la normalización
El senador Udall resaltó en su intervención que Cuba
y Estados Unidos habían hecho “grandes progresos” desde el 17 de diciembre
pasado, cuando los presidentes Barack Obama y Raúl Castro anunciaron el giro en
las relaciones entre los dos países.
Señaló que el próximo 29 de mayo se cumple el plazo
para hacer efectiva la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del
terrorismo internacional y se mostró confiado de que “en las próximas semanas” se
podrán dar los pasos finales para el restablecimiento de relaciones
diplomáticas y la apertura de embajadas.
Según han señalado las autoridades de ambos países,
a partir de ese punto se abre un nuevo proceso, mucho más largo y complejo,
hacia la normalización de los nexos.
Entre los temas a tratar para esta nueva etapa
figuran, del lado de Cuba, la eliminación del bloqueo, la devolución del
territorio de la Base Naval de Guantánamo, las transmisiones ilegales de radio
y televisión, los programas subversivos y las compensaciones por los daños del
bloqueo. Entretanto, EE.UU. ha
adelantado el punto de las compensaciones por las nacionalizaciones efectuadas
al comienzo de la Revolución, las cuales Washington rechazó recibir en aquel
entonces.
Ante una pregunta de la prensa sobre el tema de
Guantánamo, el senador Al Franken dijo que aún “no estaba sobre la mesa”.
Añadió que él era personalmente crítico con la cárcel que se ha instalado allí,
pero que respecto a la base naval “habría que tomar otras consideraciones”.
Granma inquirió también a los legisladores sobre la
permanencia de los programas de “cambio de régimen”, que aún reciben
millonarios presupuestos del Congreso.
Udall defendió el grueso de esas iniciativas como
parte de los esfuerzos por “expandir la democracia” de los Estados Unidos.
Sin embargo, dijo que era crítico respecto a algunos
proyectos, en especial a los que buscan “socavar gobiernos”, y dijo que se
deben analizar a medida que se avanza,
para ver si están haciendo “un buen trabajo”.
Por su parte, el congresista Grijalva aseguró que
los intercambios culturales, artísticos y científicos son vitales para la
normalización. Pero aquellos que tienden a la subversión deben ser analizados y
puestos a un lado.
En ese sentido, destacó las declaraciones del presidente
Barack Obama de que, en el caso de Cuba, “no estamos en el negocio del cambio
de régimen”.
John B. Larson, representante por Connecticut,
recordó en su intervención inicial la importancia de los pasos que se han dado
en los últimos cinco meses, y recordó las palabras del presidente John Kennedy
hace décadas, cuando dijo que “aunque no podamos poner fin ahora mismo a
nuestras diferencias, al menos podremos ayudar a que el mundo sea seguro para
la diversidad”.
Una
visita productiva
El objetivo de esta visita era promover el
acercamiento entre los dos países en esta primera etapa del proceso de
normalización de sus relaciones a través del comercio, el turismo, las
telecomunicaciones y el intercambio cultural.
Los legisladores destacaron los productivos
encuentros con autoridades de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera,
Relaciones Exteriores, Agricultura, con trabajadores por cuenta propia,
miembros de pequeñas cooperativas e inversionistas de países extranjeros.
Grijalva aseguró que mientras más intercambios de
este tipo acontezcan, más se podrá avanzar en la normalización de los nexos.
Udall definió dos áreas claves en la que los dos
países pueden avanzar rápidamente en la cooperación: conservación
medioambiental e intercambios culturales.
Resaltó en ese sentido las potencialidades de la
Ciénaga de Zapata, uno de los lugares visitados, y dijo que esperaba ver a más
visitantes estadounidenses en ese lugar.
Asimismo, destacó los lazos entre artistas
norteamericanos y cubanos que ha
propiciado la Duodécima Bienal de La Habana.
“Ese tipo de cosas ayuda a romper barreras”,
aseguró.


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