PARÍS (22 Mayo 2015).- "Rafa es, sin duda, uno de los favoritos",
responde calmado Novak Djokovic, el número de uno del mundo, que de esta forma
resume un sentimiento general que inunda Roland Garros: nadie da por muerto a
Nadal. A pesar de llegar al asalto de su décima Copa de los Mosqueteros con
peores resultados que nunca, a pesar de que en la gira de tierra batida se ha
vacilado, el mallorquín está en todas las quinielas.
Los nueve títulos que arrastra y la única derrota
que ha concedido en el estadio parisino (frente al sueco Soderling en 2009) son
argumentos suficientes para que olvidarle sea aventurado. Nadie quiere correr
ese riesgo. "Creo que sigue siendo capaz de jugar su mejor tenis en la
tierra batida de París. Solo ha perdido un partido aquí. El historial habla más
que su nivel actual", señala Djokovic que no quiere apartar tan pronto a
su verdugo en la final del año pasado.
Nadal llega tocado pero nadie quiere menospreciar su
capacidad de recuperación. El efecto estimulante que sobre el tenis del
mallorquín genera respirar el aire de París, pisar su tierra batida,
encontrarse con sus pistas. Y, sobre todo, nadie considera sencillo ganar al
mallorquín tres mangas en esas condiciones.
"Salvo que alguien me muestre lo contrario,
creo que es muy difícil ganar a Rafa aquí", asegura el suizo Roger
Federer, número dos del mundo, que nunca lo ha conseguido. El helvético
analiza: "La pista es más lenta y eso es mejor para él, sufre menos a los
grandes sacadores. Además, se juega más desde el fondo de la pista y ahí él es
increíblemente fuerte, cuando se convierte en una batalla física, mental,
encuentra los ángulos para ganar".
"En Roland Garros encuentra bien su cadencia y
en cinco sets tiene más margen. Tiene más confianza que nadie y el resto de los
jugadores son conscientes de lo difícil que es superar ese escollo. Por todo
eso creo que aquí Rafa encuentra ventajas. Y, cada vez que tiene que probarlo,
lo consigue. Por eso su récord es increíble", agrega Federer.
El suizo es el único tenista del cuadro final que
tiene en su casa una Copa de los Mosqueteros, aparte de Nadal. Y aunque no se
descarta a sí mismo para el triunfo -"todavía me veo capaz de ganar un
Grand Slam", asegura el tenista de 33 años-, sigue poniendo al mallorquín
un escalón por encima. El británico Andy Murray, que ganó a Nadal en la final
de Madrid, se muestra más temperado, aunque tampoco olvida al español.
"Creo que Novak es el favorito, pero en esta pista, Rafa tiene una
supremacía extraordinaria", asegura. El pupilo de Amelie Mauresmo pone
sobre la mesa un argumento que muchos repiten en Roland Garros: "Puede
alcanzar su mejor momento aquí, sobre todo si va mejorando en las primeras
rondas".
Sharapova:
'Me parece una falta de respeto ignorarle'
"Porque haya perdido uno o dos partidos la
gente olvida que ha ganado nueve veces y empieza a dudar. Me parece una falta
de respeto. Es un campeón extraordinario y no hay ninguna razón para que no
haga un gran torneo", se indigna la rusa Maria Sharapova, como Nadal
defensora del título. La jugadora recuerda que Nadal "siempre encuentra la
motivación y las ganas de probar que puede ganar" y considera
"triste" que la gente no le sitúe entre los favoritos. "Si yo
hubiera conseguido lo que tiene él ya estaría satisfecha. y él parece que tiene
que probar todavía de lo que es capaz", afirma.
Con una amplia sonrisa responde la número uno del
mundo, la estadounidense Serena Williams, a quienes no dan nada por Nadal:
"Tiene una buena oportunidad de demostrarles que están equivocados".
Y la tiene, en opinión de la jugadora, en mejores condiciones que otros años,
porque "no tiene la presión en sus espaldas".


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