MADRID (25 Junio 2015).- Seguro que alguna vez la
han visto. Es una de las imágenes icónicas del baloncesto. Wilt Chamberlain
sujeta con las dos manos un folio en el que alguien ha garabateado un '100'. No
se culpen si no conocían quién improvisó ese papel con la cifra mágica. O quién
llevó la cuenta de todas aquellas canastas, aunque fueran la misma persona.
Harvey Pollack era el único que había trabajado para la NBA desde el primer
día, antes incluso de que la liga adoptara esas siglas, y aquel 2 de marzo de
1962 fue lo más cerca que estuvo nunca de los focos. Durante casi 70 años fue
uno de esos hilos invisibles que levantan el gran circo del baloncesto. Era
pura intrahistoria de la NBA.
Pollack trabajaba como periodista en un diario local
de Philadelphia cuando Eddie Gottlieb, uno de los padres fundadores de la NBA
(entonces conocida como BAA), le ofreció un puesto como asistente de relaciones
públicas de los Warriors. Sólo había una condición: que no dejara su otro
trabajo. Era la mejor manera de asegurarse de que en el periódico siempre
habría un hueco para las noticias de su franquicia, una maniobra común entonces
y que aún se mantenía cuando llegó la gran noche de Wilt Chamberlain.
El partido contra los New York Knicks era tan
intrascendente que los grandes medios ni siquiera habían mandado gente.
Pollack, que para entonces ya era director de comunicación de los Warriors y el
encargado de llevar las estadísticas del encuentro, cubrió además ese partido
para el diario más importante de la ciudad, el Philadelphia Inquirer, y las dos
grandes agencias nacionales, AP y UPI. Al descanso ya estaba claro que
ocurriría algo extraordinario y Paul Vathis, fotógrafo de AP que había ido como
espectador, corrió hacia su coche para coger la cámara. Cuando Chamberlain
anotó su punto número 100 y el público invadió la pista y la máquina de
escribir de Harvey Pollack empezó a escupir palabras.
La idea de Vathis era hacer una fotografía de Wilt
Chamberlain con el balón del encuentro, nada que la hubiera separado del resto.
"¿Por qué no hacemos algo que muestre los 100 puntos?", replicó
Pollack. "Wilt haría cualquier cosa por mí". Y sobre un folio de
papel garabateó esos tres números que han pasado a la historia.
Mr.
Estadística
Esta era dominada por el análisis estadístico
avanzado reconoce a Harvey Pollack como uno de sus pioneros. Llegó a un mundo
en el que sólo se mantenía el registro de los puntos anotados y empezó a
hacerlo más rico: minutos, rebotes, asistencias, robos, tapones (una
estadística que la NBA no hizo oficial hasta 1973), pérdidas... Incluso acuñó
el término "triple-doble". Hoy son números primitivos al lado de los
datos que recopilan los complejos sistemas de cámaras y ordenadores que presiden
los pabellones, pero él inició el camino.
Pollack empezó a trabajar para la NBA en su primera
temporada (1946-47) como asistente de relaciones públicas de los Philadelphia
Warriors. Posteriormente sería también director de comunicación y siempre
encargado de llevar la estadística en los partidos del equipo. Incluso durante
el año en que la ciudad se quedó sin franquicia, asumió esa tarea en los
encuentros que se jugaban en terreno neutral. Desde 1987 y hasta su
fallecimiento este martes, a los 93 años, fue director de estadística de los
Philadelphia 76ers. El hombre detrás de la historia.
Por
ANDRÉS ARAGÓN/El Mundo


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