IOWA (26 Agosto 2015).- El enfrentamiento del
candidato republicano Donald Trump con la comunidad latina alcanzó este martes
una nueva cota cuando el magnate devenido en político expulsó de una rueda de
prensa en Iowa a Jorge Ramos, el periodista estrella de la cadena hispana
Univisión. “Siéntese, no le he dado la palabra. Vuélvase a Univisión”, le
espetó Trump al periodista de origen mexicano, uno de los más críticos con la
postura antiinmigrante del magnate neoyorquino, cuando Ramos trató de hacerle
una pregunta sobre inmigración en una conferencia previa a un mitin del
empresario en Dubuque, Iowa, al que según la prensa estadounidense acudieron
unas 3.000 personas.
Poco después, un miembro del equipo de seguridad de Trump
obligó a salir a Ramos de la sala de prensa, mientras el periodista seguía
tratando de arrancarle una respuesta al candidato republicano, que lidera todas
las encuestas entre los 17 presidenciables de su partido.
Cuestionado por otros
periodistas de la sala por su decisión, Trump insistió en que Ramos se había
puesto a lanzar preguntas sin que él le diera la palabra. “Creo que ni siquiera
lo había conocido antes.
Empezó a gritar y yo no soy el que le escoltó hasta la
salida, eso fue el personal de seguridad”, dijo Trump, visiblemente molesto.
“Se puso de pie y empezó a gritar, así que quizás también él cometió una
falta”, acusó. “Obviamente es alguien muy emocional, así que no tengo problemas
con su expulsión”, agregó. El incidente, recogido por las cámaras que grababan
la rueda de prensa, se convirtió rápidamente en noticia en las principales
cadenas nacionales. Hecho por el que quizás Trump reconsideró su postura y su
equipo volvió a dejar a entrar a Ramos a la sala. Un duro y polémico plan Casi
de inmediato,
Ramos volvió a pedir la palabra para retar al candidato
republicano a que explicara cómo piensa expulsar a 11 millones de
indocumentados del país, negar la ciudadanía a los bebés nacidos en territorio
estadounidense de padres indocumentados o construir un muro de miles de
kilómetros que divida la frontera, como afirma en su plan migratorio, el único
programa de gobierno que ha presentado hasta el momento.
“¿Cómo construir miles
de kilómetros de muro? Muy fácil, soy un constructor. Es más difícil construir
un edificio de 95 plantas”, replicó Trump, que volvió a reafirmarse en sus
acusaciones de que los inmigrantes que cruzan la frontera de México son en
buena parte criminales y “lanzan drogas por la valla” fronteriza. Según el
candidato republicano, su plan de expulsar a indocumentados se realizaría “de
manera muy humana”, aunque no especificó cómo lo haría más allá de afirmar que
empezaría por devolver a sus países a las “bandas criminales, con los
verdaderamente malos”. El periodista mexicano le recriminó también por el uso
del término altamente despectivo anchor babies (bebés ancla) para referirse a
los hijos de indocumentados que reciben la nacionalidad estadounidense. “Yo
tengo un corazón más grande que usted”, le contestó Trump a Ramos, a quien
acusó de hablar también de “ilegales”. Cuando el periodista hispano le corrigió
y le dijo que no era cierto, porque “no hay seres humanos ilegales”, Trump le
respondió: “Pues debería usar (ese término), eso es lo que son, ‘inmigrantes
ilegales’”, recalcó.
El magnate de la construcción le recordó además a Ramos
que forma parte de la demanda por 500 millones de dólares que presentó el
magnate contra Univision después de que la emisora hispana rompiera el contrato
que mantenía con el empresario para retransmitir el concurso Miss Universo por
sus ofensas hacia los inmigrantes y la comunidad latina en general al lanzar su
campaña presidencial en junio.
Trump y la prensa Jorge Ramos es una referencia
en el panorama periodístico de Estados Unidos -no solo entre la comunidad
hispana- cuando se trata de hablar de temas de interés de la comunidad latina,
especialmente el asunto de la reforma migratoria. En conversación con
periodistas de su cadena tras el incidente, Ramos se manifestó muy preocupado
por “este uso de la fuerza para suprimir la libertad de expresión”. “De la
misma forma que a mí me saca de una conferencia de prensa, querría sacar a 11
millones de indocumentados de los Estados Unidos”, denunció Ramos, quien
rechazó ser un activista. “Mi trabajo fue exclusivamente periodístico. Mi
trabajo es hacer preguntas, a quien sea y en cualquier lugar del mundo, y eso
es exactamente lo que hice”, afirmó a Univision. El periodista hispano no es el
único informador con quien se enfrenta el polémico candidato presidencial.
Trump aprovechó el regreso en la noche del lunes a su programa tras unas
vacaciones de la periodista Megyn Kelly para reabrir el frente que mantiene con
la estrella de la cadena Fox con una serie de ataques en Twitter. “Megyn Kelly
debe haber tenido unas vacaciones terribles, realmente está fuera de juego” o
“debería volver a irse de vacaciones, qué manera de perder una hora con Fox”,
fueron algunos de sus mensajes, a la par que retuiteó otros en los que se usaba
el término machista bimbo (muñeca o barbie) para describir a la periodista. El
candidato republicano lleva atacando a la informadora desde que esta le hiciera
duras preguntas por sus posiciones -especialmente contra las mujeres- durante
el primer debate republicano a comienzos de agosto, que ella moderó con ayuda.
Los comentarios misóginos de Trump contra Kelly, insinuando que la periodista
estaba menstruando y que por eso había sido tan agresiva con él, le valieron
una reprobación generalizada y su expulsión de un importante evento
conservador. Sus redoblados ataques también han sido condenados. El presidente
de Fox, Roger Ailes, exigió a Trump que se disculpe por su “inaceptable ataque
sin provocación” previa contra la periodista. “Donald Trump rara vez se
disculpa, pero en este caso debería hacerlo”, insistió el jefe de la influyente
cadena conservadora, un referente del electorado republicano. Trump les está
haciendo esperar con esa disculpa que no llega.
Por:
SILVIA AYUSO/El País


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