![]() |
| Cyrus Vance, fiscal de Manhattan, habla en One
Police Plaza |
NUEVA YORK (28 Octubre 2015).- Antes de dirigirse al funeral del oficial
Randolph Holder, baleado con un arma ilegal traída de Carolina del Sur, el
alcalde Bill de Blasio; el comisionado del NYPD, Bill Bratton, y el fiscal de
Manhattan Cyrus R. Vance anunciaron un duro golpe contra una red de traficantes
de armas ilegales.
Samuel Barreto, Michael Akpan, Michael Rivera,
Trayvon Smith, Carl Smalls y Keith Hughes fueron impuestos esta tarde de 140
cargos criminales por la venta de 74 armas ilegales y municiones a oficiales
encubiertos. Es la segunda operación conjunta del NYPD y las fiscalías este
mes. El 14 de octubre, en Brooklyn, la
Operación Mercader de Acero decomisó 1oo armas y dejó ocho arrestados.
Los implicados enfrentan múltiples acusaciones.
Barretto, Smalls y Akpan enfrentan además cargos por
porte de armas y conspiración.
Según la investigación, los compradores invirtieron $52,000. Barretto vendió 39 de las 74 armas, entre
ellas seis de asalto.
La mayor parte de esas ventas ocurrieron en
edificios de vivienda pública en los vecindarios de Harlem y El Barrio latino
de Harlem, donde precisamente el policía Randolph Holder fue asesinado de un
tiro el pasado martes por un hombre con amplio expediente criminal.
Jayquan Griffin hace parte de una acusación
diferente tras venderle 15 armas a un oficial encubierto en West Harlem, entre
noviembre de 2014 y agosto de 2015.
64 armas, incluidas rifles de asalto, fueron decomisadas en la operación.
“En menos de seis años hemos sacado más de 1,000
armas ilegales de las calles y hemos formado 21 casos contra 64 traficantes”,
dijo Vance en la conferencia de prensa en los cuarteles generales del NYPD.
“Miren todo este trabajo que se logra cuando
nuestras agencias trabajan juntas. Todas estas armas que se han sacado de las
calles”, exclamó con admiración De Blasio, quien luego felicitó al NYPD “que el
último año ha incrementado un 6% los arrestos por posesión de armas ilegales”.
El alcalde reflexionó que a pesar de contar con la
mejor fuerza policial del país, tenían el reto de enfrentar las armas ilegales
que venían “por una tubería de estados de sur donde hay leyes laxas por
posesión y venta de armas”.
“No debe haber condenas ligeras para traficantes de
armas”, puntualizó el comisionado quien habló con fuerza contra el Congreso en
Washington por su falta de acción para crear leyes federales y uniformes sobre
las armas.
“No tengo fe en ellos. Son rehenes de la Asociación
Nacional del Rifle, (NRA). Necesitan el dinero de ellos. Quisiera ser optimista
pero no es así. Pero tenemos que seguir trabajando para que cambien las cosas”,
planteó el comisionado.
Por
JOAQUÍN BOTERO/El Diario La Prensa



No hay comentarios.: