EL JUEZ DEJA EN LIBERTAD A RODRIGO RATO, ACUSADO BLANQUEO Y LE RETIRA EL PASAPORTE
MADRID (6 Octubre 2015).- El juez que investiga a
Rodrigo Rato por fraude fiscal, blanqueo y corrupción entre particulares ha
impuesto medidas cautelares al ex vicepresidente del Gobierno, consistentes en
la retirada del pasaporte y la obligación de comparecer una vez al mes en su
Juzgado.
El juez le ha dado un plazo de cinco días para la entrega del
documento. Esta medida no impediría a Rato viajar a cualquier país de la Unión
Europea.El ex vicepresidente del Gobierno ha comparecido ante el juez de
instrucción 31 de Madrid, Antonio Serrano-Arnal, por espacio de tres horas,
desde pasadas las 10 de la mañana hasta la una. A la comparecencia, que está
secreta, sólo han asistido la fiscal anticorrupción Elena Lorente y el propio
Rato y su defensa. Al término de ella la fiscal pidió la imposición como medida
cautelar de la retirada del pasaporte así como las comparecencias mensuales,
por lo que éstas han sido las medidas acordadas por el juez.
El inicio de la
declaración estaba previsto para las 11 de la mañana, sin embargo, Rato ha
llegado a los juzgados dos horas antes. Ha accedido al edificio a primera hora
de la mañana, cuando aún no había cámaras ni periodistas apostados a la puerta.
En esta ocasión no ha accedido al edificio en coche por el garaje, como hizo
durante su comparecencia el pasado 22 de julio, sino a pie por la puerta. Allí
le esperaba una veintena de preferentistas que le ha recibido al grito de
"Rato, ratero, igual que tu padre, igual que abuelo".
Preferentistas a las puertas del juzgado.
Rodrigo Rato ya estuvo sentado delante del juez de
Instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano-Arnal, el pasado 22 de julio.
Pero entonces, en una decisión inusual en un ex alto cargo del Estado, se
acogió a su derecho constitucional a no declarar. Hoy tiene una nueva
oportunidad para negar aquello que se le imputa y despejar las dudas que pueda
tener el magistrado. Y, si entonces pidió "amparo" al magistrado para
que de manera inmediata el Ministerio Público concretara de qué se le acusaba,
hoy ya no puede poner esa excusa, porque como en julio sigue imputado por cinco
delitos fiscales y blanqueo de capitales y ahora, además, de corrupción entre
particulares.
En este tiempo el magistrado ha profundizado en la investigación y
ha hallado indicios que le llevan a pensar que utilizó "parte de los
fondos ilícitamente obtenidos mediante la evasión fiscal y diversas operaciones
de adjudicación de contratos de manera aparentemente irregular para el
sostenimiento de la mercantil alemana Bagerpleta Gmbh, cuya única actividad es
la explotación de un hotel en Berlín", del que Rato tiene el 44% a través
de Kradonara 2001 -la empresa cabecera de su entramado societario- y del 62% que
posee de la mercantil Rodanman Gestion con su ex cónyuge Ángeles Alarcó.
En esa
frase se concentran las acusaciones que pesan contra el ex vicepresidente del
Gobierno y a las que ahora tiene la posibilidad de contestar, negando la mayor,
como hace en los escritos que presenta en el Juzgado: haber cometido cinco
delitos fiscales.Con la adjudicación de contratos, el juez se refiere a los
firmados entre Bankia, cuando Rato era su presidente, y las agencias de
publicidad Publicis Comunicación España y Zenith Media. De los nueve imputados
que hay en la causa, sólo uno ha sido enviado a prisión. Se trata del
propietario de Albisa Inversiones y Asesoramiento, Alberto Portuondo, que
declaró ante el juez en agosto por mediar en este contrato por el que la
entidad bancaria pagó a las filiales de Multimarket Services Spain Holding 27,5
millones el primer año y 20,3, en 2012, por las campañas de publicidad que
realizaron para dar a conocer la marca y la salida a Bolsa. Albisa ingresó
474.416 euros en 2011 y 360.608 el año siguiente en las cuentas de
Kradonara.Para determinar si el ex presidente de Bankia blanqueó el dinero que
defraudó a Hacienda, el juez ya ha tomado declaración al abogado y asesor
fiscal Domingo Plazas y el viernes pasado a su secretaria de toda la vida, Teresa
Arellano, y al considerado testaferro de la familia Rato Figueroa, Miguel Ángel
Montero Quevedo. Ninguno de ellos ingresó en la cárcel, pero se les impusieron
comparecencias periódicas en el juzgado, así que al menos esta será la medida
que le espera al ex vicepresidente del gobierno. Los tres tienen una fuerte
presencia en las empresas de Rato. Domingo Plazas fue quien en 2001 constituyó
Kradonara en San Roque (Cádiz). Como único socio constaba Vivaway Limited, que
había sido constituida ese mismo año en Cardiff (Reino Unido) por un
administrador con domicilio en la Isla de Guernsey. La adquisición de un solar
en Sotogrande y de algún fondo de inversión fue toda la actividad de Kradonara
hasta que en 2011 cambió su objeto social para incluir el de prestación de
servicios de consultoría. Entre 2012 y 2014 Vivaway le transfirió un total de
3.047.808 euros. Ante el juez, Plazas admitió que él se limitaba a seguir las
instrucciones que le daba Rato.Teresa Arellano sustituyó a Plazas el pasado 12
de febrero como administrador de Kradonara 2001, puesto que ocupó hasta mayo,
después de que la detención del ex vicepresidente fuese retransmitida por
televisiones de todo el mundo. También aparece como apoderada de tres de las
empresas familiares -Rodanman Gestión 3, Arada y Explotaciones de Carabaña-.
Por su parte, Montero Quevedo ha sido presidente de esta última y consejero de
Arada; también aparece como apoderado de Rodanman Gestión 3. Además, está
vinculado a otras nueve sociedades relacionadas con la familia Rato Figueredo:
Muinmo, Aurosur, Explotaciones Bolgachina, Cor Comunicación, Úbeda Información,
Teleibérica, Fondo Tealsa, Kuquine, Mundiclass y Rebecasa.Durante su
comparecencia ante el juez, Rato podrá explicar por qué Vivaway recibió
transferencias por 2.521.964 euros de la sociedad panameña con sede en Ginebra
Westcastle Corporation -cantidad que él mismo declaró al Fisco- y por 850.446
de Red Rose, domiciliada en Bahamas y cuyo beneficiario final, según la Oficina
Nacional de Investigación del Fraude, es también el ex vicepresidente del
Gobierno. Según las investigaciones, Red Rose transfirió directamente a Rato
300.000 euros más, pero él no lo declaró a Hacienda, como tampoco hizo con lo
que recibió con los congresos y conferencias que impartió.Tanto para ocultar al
fisco lo obtenido por los cursos y conferencias en los que participó como por
ser consejero de Telefónica, la investigación apunta a que Rato utilizó su
sociedad Arada, en la que Montero Quevedo aparecía como administrador única y
se inscribió a una sobrina del ex presidente de Bankia como apoderada. En el
caso de Telefónica, Anticorrupción sospecha que el ahorro fiscal se conseguía a
través de la utilización de varias empresas del entramado.Entre 2013 y 2014,
Kradonara recibió ingresos de Telefónica por 363.000 euros. Esta empresa
facturaba a Arada, lo que proporcionaba a Rato "un importante ahorro
fiscal", al no declarar lo que recibía como consejero en su IRPF. Además,
ambas entidades declararon pérdidas fiscales. La Fiscalía cifra en 100.000
euros lo ahorrado por este método, cantidad que también acabó en
Bagerpleta.Tratar de negar estos extremos y de justificar los 6,5 millones en
divisas de "origen desconocido" que desde 2011 ha recibido Kradonara
será fundamental si Rodrigo Rato quiere disipar las acusaciones que hay contra
él.
Por ÁNGELES VÁZQUEZ/El Mundo


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