ENTRA EN VIGENCIA 4% DE IMPUESTO SOBRE VENTAS Y USO EN PUERTO RICO
SAN JUAN, Puerto Rico (1 Octubre 2015).- El
gobernador Alejandro García Padilla firmó esta mañana el proyecto de ley que
enmienda la aplicación del 4 % de Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU) a las
transacciones entre negocios y sobre algunos servicios, confirmó La Fortaleza.
Las enmiendas al nuevo impuesto se aprobaron el
pasado martes tanto por la Cámara de Representantes como por el Senado, y llegó
ayer, miércoles, a La Fortaleza para que el gobernador pudiera estampar su
firma por lo que a partir de hoy, los servicios entre negocios, mejor conocidos
como B2B y los servicios profesionales designados tendrán que pagar y aunque
legisladores aseguran que el ciudadano de a pie tendrá un impacto mínimo o
inexistente, el sector privado augura que todos los bolsillos recibirán un
golpe.
Rafael “Tatito” Hernández Montañez, presidente de la
Comisión cameral de Hacienda y Presupuesto,
señaló ayer que “la inmensa mayoría de los ciudadanos no se verá
afectada” porque los servicios sujetos al 4% son los que ofrecen empresas o profesionales que generan más de US$50,000 de
ingresos brutos al año.
“Si el ciudadano de a pie necesita un plomero o un
electricista que le arregle algo en su casa seguramente llama al perito que trabaja por cuenta propia y que no
gana más de $50,000 al año. Así que está exento de este cobro. ¿Cuántas veces
en la vida normal de un ciudadano contrata a un agrimensor, a un ingeniero o
cuántas veces hace una tasación o estudio de título? La gente de a pie no
contrata ni busca estos servicios que tributan”, detalló Hernández Montañez.
El presidente de la Comisión cameral de Hacienda y
Presupuesto añadió que las transacciones sujetas al tributo del 4% por los
próximos seis meses, y posteriormente en abril al 10.5% del Impuesto al Valor
Añadido (IVA), son transacciones extraordinarias que el ciudadano común y
corriente puede hacer uno o dos veces en la vida.
El impacto directo, según Hernández Montañez, será
para el empresario que tenga un volumen de negocio por encima de US$50,000 en los
próximos seis meses y a partir de abril de 2016 por encima de US$125,000.
“Los ofrecimientos empresariales e industriales con
volumen mucho mayor son los que van a facturar a su cliente, que en su mayoría
son empresas y no el ciudadano de a pie. Las transacciones entre empresas sí
pagan porque están por encima del umbral. Gran parte de las enmiendas que se
estuvieron trabajando desde la aprobación de la Ley 72 era el efecto negativo
directo que tenía en el desarrollo económico, en especial, en las posibilidades
de crecimiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes) y al fijar los
umbrales velamos por ellos”, dijo.
Según Hernández Montañez, las pymes que están en
proceso de expansión aun están por debajo de los US$125,000 anuales así que
estarán exentas del cobro del IVA de 10.5% cuando comience en abril.
“La mayoría de los servicios que se le ofrecen a la
ciudadanía en el País lo hacen las pymes, y a pesar de que esos servicios
tributan, como las pymes no generan ingresos por encima del umbral, pues ese
empresario no le va a facturar a su cliente ni el IVU ni el IVA”, agregó.
Preocupado
el sector privado
El presidente del Colegio de Ingenieros y
Agrimensores, Ralph Kreil Rivera, rechazó ayer el planteamiento de Hernández Montañez de que el ciudadano no
verá un efecto en sus bolsillos pues sostuvo que cadamejora que se quiera hacer
en el hogar, como podría ser el diseño de un plano para una terraza o construir
un nuevo cuarto estará sujeta al cobro del 4% del IVU.
“Hacer un planito para una mejora en la casa tendrá
un costo incremental con este impuesto. Cada vez son más las oficinas de
ingenieros y agrimensores que están cerrando por el alto costo de hacer
negocios y el Gobierno sigue imponiendo más cargas. Eximen a los abogados, pero a los ingenieros
y a los agrimensores que paguen. Eso es una injusticia”, declaró.
Asimismo, Kreil Rivera destacó que este nuevo
tributo a los servicios entre negocios tendrá también un fuerte impacto para
los ingenieros y agrimensores, pues en su mayoría subcontratan a otros
profesionales para la construcción de proyectos o para el diseño.
La economista y planificadora Martha Quiñones,
señaló por su parte, que este impuesto que arranca hoy tendrá un gran impacto
para las empresas que a su vez, al final del día, será traspasado a los
clientes y a los ciudadanos.
“El costo siempre lo va a terminar cargando el
ciudadano. Quizás no sea el 4% pero habrá algún por ciento que se le va a
facturar a los que compren. Este impuesto aumenta los costos del comerciante y
en su modelo de negocio esto tiene que pasarse. El impacto para el ciudadano
dependerá del tipo de servicio y la demanda que tenga ese servicio”, dijo
Quiñones.
Según la economista y planificadora, este nuevo
tributo en los servicios lo que hace es crear mayor complejidad al sistema
contributivo, lo que a su vez redunda en mayores costos de asesoría para las
empresas que terminará en el consumidor.
Golpe
a todos los bolsillos
El expresidente del Colegio de Contadores Públicos
Autorizados (CPA), Kermit Lucena, insistió por su lado, que todos los bolsillos
sufrirán de una forma u otra por el cobro del 4% del IVU a los servicios entre
negocios y los servicios profesionales designados.
“La mayoría de los negocios en Puerto Rico se
exceden de un volumen bruto de $50,000 así que este impuesto afectará sin dudas
a los negocios y al ciudadano de a pie. Si a partir de mañana (hoy) le cobro el
4% a mis clientes eso le significará a ellos un aumento en el costo de su
negocio. A su vez, al tener ellos más gastos, en una economía de una empresa
ellos tienen que pasar ese cobro a sus propios clientes para recuperarse”,
explicó Lucena.
El CPA destacó que el propio informe del Plan de
Ajuste Fiscal establece que el impacto del B2B será de $200 a $220 millones
anuales una vez se implemente el 10.5% de IVA.
“Eso sí es un impacto al comerciante. Ahora te cobro US$300 por llenarte la planilla, pero a partir de mañana tendría que cobrarte el
4% que sumaría a US$331.50. Para el
cliente, eso ya es un aumento de US$31.50. En el último eslabón de la cadena, lo
que se conoce como el usuario final, sí habrá un impacto por este nuevo
tributo”, resaltó.
Lucena agregó que nadie trabaja de gratis y al
aumentar los costos de operación tarde o temprano pasan al que solicita los
servicios.
“El IVA lo termina pagando el consumidor. Que al
comerciante se le den unos créditos y que en ese proceso de la cadena todos nos
verificamos unos con otros con Hacienda porque tenemos que demostrar nuestros
gastos para obtener el crédito eso es cierto, pero nadie puede decir que los
ciudadanos no se afectarán con este impuesto a los servicios”, agregó.
Mientras, Lucena resaltó que eso de ser un
comerciante pequeño exento del cobro del IVU o del IVA cuando comience en abril
no será algo tan fácil, pues tiene que ser avalado, mediante una solicitud, por
el Departamento de Hacienda.
Fuente: ENDI


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