CADA SEIS DIAS MUERE UN "SIN TECHO" EN LAS CALLES DE ESPAÑA, ADMITE EL GOBIERNO
MADRID (7 Noviembre 2015).- El Consejo de Ministros aprobó ayer la primera
Estrategia Nacional Integral para Personas sin Hogar que tiene el objetivo de
mejorar la atención a este colectivo, reducir el número de personas que viven
en la calle y restaurar su papel en la sociedad.
Según explicó la vicepresidenta del Gobierno, Soraya
Sáenz de Santamaría, con esta medida el Ejecutivo pretende atender a los entre
25.000 y 30.000 sin techo que se estima que hay en el país, un colectivo que ha
experimentado un aumento del 30 por ciento en los últimos años.
Este programa, que abarca el período 2015-2020,
parte de un enfoque integral, que se basa en la defensa de los derechos
humanos, en la unidad de acción, en la prevención y actuación temprana y en la
orientación de soluciones hacia la disposición de una vivienda.
Según señaló el responsable de Sanidad, Servicios
Sociales e Igualdad, Alfonso Alonso, el plan cuenta con cinco líneas
estratégicas que son la prevención, la sensibilización, la seguridad, la
restauración del proyecto de vida y la mejora de la información.
Asimismo, destacó la importancia de conocer las
causas que llevan a estas personas a vivir en la calle y explicó que casi la
mitad de ellas alude a la pérdida del empleo, el 26 por ciento a dificultades
para pagar su alojamiento, un 20,9 por ciento a la separación de su pareja y un
19 por ciento a un cambio de localidad que le ha impedido conseguir vivienda.
El ministro alertó, además, del incremento de los
episodios violentos contra personas sin hogar, que se encuentran en una
situación «francamente vulnerable». Y es que cada seis días muere una persona
sin hogar en un espacio público y más de un tercio de estos fallecimientos
sucede como consecuencia de una acción violenta. «Hay que evitar la
discriminación y garantizar la seguridad y los derechos de estas personas,
considerando el agravante de la aporofobia, el odio al pobre», insistió.
Alonso anunció su voluntad de poner en marcha, a
través de las administraciones, el programa housing first para proporcionar una
vivienda a estos ciudadanos «y a partir de ahí ir estableciendo con ellas un compromiso
para trabajar en su inclusión».
El programa pretende también reforzar la atención y
la red para atender a estas personas.
El proyecto, que forma parte el Plan de Inclusión
Social, fue consensuado entre el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e
Igualdad, las organizaciones del tercer sector y las comunidades autónomas, que
lo aprobaron en el último Consejo Territorial de Servicios Sociales y
Dependencia.
Por su parte, el presidente de la ONG Mensajeros de
la Paz, el padre Ángel, dio la bienvenida a esta estrategia, «como a cualquier
otra política a favor de las personas que viven en la calle», pero subrayó que
la pobreza no se resuelve con este tipo de medidas, sino con puestos de
trabajo.
Así, solicitó a los gobernantes que se acuerden
también de aquellas personas que sí tienen una casa en la que vivir, pero ni
tienen comida, ni pueden hacer frente a las facturas de la luz, el agua o la
calefacción. «De esas hay muchas», afirmó.
Por último, lamentó que solo se tomen este tipo de
medidas en tiempos de elecciones.

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