SAN JUAN, Puerto Rico (23 Noviembre 2015).- La
posibilidad de que el gobierno se vea imposibilitado de pagar el bono de
Navidad a los trabajadores públicos, así como la amenaza del posible cierre
gubernamental en plena Navidad, unido al aumento al 11.5 por ciento del
Impuesto sobre Ventas y Uso (IVU), el incremento en las ventas por Internet y
la migración de puertorriqueños a los Estados Unidos, han sido elementos
identificados por los comerciantes del país como las razones que pudiesen
disipar toda posibilidad de alza en ventas en la temporada navideña, y con ello
propiciar otro duro golpe a los recaudos y a los bolsillos de los consumidores.
La situación se agudiza de cara a una tendencia
alcista en el número de empresas privadas que en los pasados años se han visto
imposibilitados de pagar el bono de Navidad y muchas otras que se han visto
obligadas a cerrar sus operaciones o acogerse a la protección de la ley de
quiebras federal.
Para los economistas, esta nueva incertidumbre no es
otra cosa que un síntoma más del mal general que acarrea una economía
colapsada. Sin embargo, entienden que el efecto puede ser peor, si más allá de
perder el ingreso del bono, el gobierno tuviese que cerrar operaciones, ya que
dependerá de los ingresos al fondo general y las obligaciones al momento, por
lo que las pérdidas de ingreso resultarían catastróficas.
El economista Gustavo Vélez acentuó que todo evento
fiscal e incertidumbre económica de cara a una década en recesión, erosiona el
dinero discrecional de los consumidores y la confianza por lo que se convierten
más cuidadosos en torno al uso de su dinero. “Todos estos factores proyectan
una temporada navideña retante y un panorama nada alentador, por lo que no
vislumbro un periodo de muchas ventas. Aunque la economía subterránea suele
mitigar un poco el impacto, no visualizo haga un cambio significativo”.
Por su parte, el economista Alfredo González sostuvo
que el no recibo del bono de Navidad, tiene un efecto en los niveles de
ingresos que esperaban recibir los consumidores, lo que a su vez contrae los
niveles de compra, y repercute de manera amplia sobre la contracción económica
del país.
“No se trata de algo desproporcional, sino que se
trata de una gota más que aporta a la grave situación económica de la Isla. De
lo que se trata es de un síntoma más del mal general de una economía en
colapso”, señaló.
Para el sector de los comerciantes, es nefasto, ya
que se trata de la caída en ventas en la fecha más lucrativa de la industria
comercial del país y donde están cifradas sus esperanzas económicas para el
mantenimiento de sus operaciones.
Iván Báez, presidente de la Asociación de
Detallistas aseguró que la inexistencia del bono de Navidad para los empleados
públicos pudiese representar ajustes considerables en las expectativas de
ventas de los comercios, los cuales ya cuentan con esos ingresos adicionales para
ser reinvertidos en sus negocios. Enfatizó, que la situación se complica, toda
vez que los impuestos establecidos tanto para los comercios como para los
consumidores les han reducido los ingresos discrecionales.
“Ante la realidad que se vive, hay que ver el
impacto que los nuevos impuestos han generado en los comercios, ya que
justamente de ello depende la posibilidad de poder cumplir con la ley para el
pago del bono de Navidad, lo que aportaría a la ya precaria situación de la
Isla”, agregó Báez.
Mientras tanto, Rubén Piñero, presidente del Centro
Unido de Detallistas (CUD), entiende que la escapada de este dinero en la
economía será muy negativa, ya que reduciría el poder adquisitivo de los
consumidores, los cuales ya han experimentado una merma marcada. “La realidad
es que los consumidores utilizan el bono para las compras navideñas, si este
ingreso no llega, el efecto inmediato es la reducción en las compras. En un
panorama donde el comerciante esta tan golpeado, cualquier situación como esta
lo desestabiliza, aportando a forzar la reducción de sus operaciones. Ya
tenemos comercios, que ante la imposición del IVU al 11.5%, ya han visto
reducidas sus ventas en más de un 30%”, indicó Piñero. Adelantó, que un estudio
que está realizando la organización para conocer las proyecciones de ventas
para esta temporada en el sector de los pequeños y medianos comerciantes, ha
revelado de manera preliminar que el 51% de los comercios vislumbra mermas en
las ventas.
Sostuvo además, que aun sin haberse concretado gran
parte de los elementos antes mencionado, el solo hecho del alza abismal en las
ventas por Internet ha erosionado el consumo donde muchos negocios ya están
registrando disminución en las ventas significativas de un 20 a un 30 por
ciento.
Los gastos en el comercio electrónico siguen
creciendo a pasos agigantados en la región de Latinoamérica y Puerto Rico,
impulsado en gran medida por el alza en impuestos y los altos costos de los
artículos, según lo reflejó el estudio comisionado por Visa Inc. y llevado a
cabo por Euromonitor, donde en el período comprendido entre 2011 y 2013, Puerto
Rico registró un alza de 16%, ocupando la posición número 12 en la región
Latinoamericana, con ventas ascendentes a los US$1,100 millones.
Esta tendencia para la Isla representa la evasión,
en términos del pago del Impuesto de Ventas y Uso (IVU) de más de US$100
millones, dinero que deja de entrar al fisco y por ende de circular en la
economía del país. Sin embargo, no es una estrategia que se esté llevándose
solo en Puerto Rico, sino que ha experimentado un alza extraordinaria en
Latinoamérica, Europa y hasta los mismos Estados Unidos.
No obstante, dicho avance no parece detenerse. Se
estima que entre los años comprendidos del 2013 al 2018 las ventas sigan en
ascenso, proyectándose para el 2018, gastos en el comercio electrónico
ascendentes a los $1,615 millones. De dicho gasto, la partida de las ventas por
Internet son las de mayor crecimiento con ventas ascendentes a los $1,183
millones. A ello se suma el avance que igualmente están reflejando las compras
en el segmento de viajes y turismo, que se estima, para el 2018 alcancen los US$432.1 millones. Para este año, la proyección de gastos de comercio electrónico
se proyecta en US$1,266.5 millones, lo que representará un alza de 9%, si se
compara con el 2014, donde los gastos totales alcanzaron los US$1,166.6 millones.
En la Isla anualmente las ventas totales al detalle superan los US$35,000 millones.
En una entrevista previa con este rotativo en torno
a este particular, Gilberto Arvelo, denominado Dr. Shoper, aseguró que la
ausencia del bono de Navidad y los demás elementos mencionados representan el
olvidarse de las ventas navideñas, ya que los consumidores recortarán al máximo
el número de los regalos, al igual que eliminarán las compras de decoración o
efectos navideños y artículos para remodelar o embellecer las casas para la
época. “No es que no se vaya a celebrar la Navidad, sino lo limitado que serán
dichas fiestas. Si por lo menos no se pagara el bono pero llegaran los
reintegros, sería dinero que se mueve en la economía. De lo que se trata es que
no pudiese llegar ni uno ni otro, lo que representa miles de dólares menos
corriendo en la economía, limitando al mínimo, sino inexistente el ingreso
discrecional”, sentenció.
De cara a esa adversa realidad, los comercios se
están adelantando, están formulando especiales; y están tomando medidas que les
representen economías. De hecho, en algunos comercios ya no se va a abrir a las
12:00 de la medianoche, se va a abrir en la mañana del viernes, eso como forma
de economizar, no únicamente hacer las cosas correctamente, sino economizar
dinero por el pago que tienen que darles a los empleados.
Sin embargo, aunque se han visto algunos cambios en
los preparativos de la tan esperada Venta del Madrugador, comerciantes
coinciden que estos, lejos de representar la desaparición del acontecimiento,
se tratan de cambios estratégicos para maximizar los esfuerzos antes los
momentos tan difíciles que vive el país.
El pasado año la mayoría de los centros comerciales
y cascos de los pueblos abrieron sus establecimientos comerciales al filo de
las 12 de la medianoche del jueves, realidad que este año no parece se
repetirá. De igual manera, son innumerables los comercios que han madrugado a
la Venta del Madrugador y las razones para ello son variadas.
Según los comerciantes, el que mega cadenas como
Kmart y Sears no abran sus puertas a las 12:01 a.m., al igual que muchos otros
comercios, responde a estrategias para poder maximizar sus recursos sin tener
que incurrir en mayores gastos. Asimismo, al madrugar las ventas especiales,
alegadamente buscan presentar sus ofertas para convertirse en la primera opción
de los consumidores a la hora de gastar el limitado presupuesto que tienen para
los regalos.
En una encuesta al azar con los comerciantes,
grandes y pequeños, la mayoría coincide en que se tratará de una triste Navidad
en términos de ventas, viendo reducidas las mismas en no menos de un 15%.
Por
ILEANEXIS VERA ROSADO/El Vocero


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