BERLÍN (19 Diciembre 2015).- Un informe médico del dictador Adolf Hitler
datado en 1923 ha confirmado en parte una de las leyendas sobre su persona, al
reseñar que padecía criptorquidia, es decir, que sólo uno de sus testículos
había descendido al escroto.
El acta fue firmada por el doctor Josef Brinsteiner
en la prisión de Baviera donde Hitler fue recluido tras el fallido golpe de
estado que protagonizó en Múnich en 1923, y forma parte del libro "Hitler
como prisionero en Landsberg am Lech, 1923/24" que acaba de publicar en
Alemania el historiador Peter Fleischmann.
El doctor consigna en un informe firmado el 12 de
noviembre tras una revisión médica al "preso número 45" que Hitler se
encuentra en buen estado de salud y que padece "criptorquidia del lado
derecho".
Como recuerdan hoy varios medios alemanes, poco se
equivocaban los soldados británicos que en la Segunda Guerra Mundial cantaban
"Hitler has only got one ball" ("Hitler sólo tiene un
huevo") con la música de la popular "Marcha del coronel Bogey".
El diagnóstico rebate sin embargo la parte de la
leyenda que indicaba que Hitler podía haber perdido un testículo al ser herido
por una granada en el frente durante la Primera Guerra Mundial.
El acta permaneció durante décadas oculta y salió a
la luz en 2010, cuando una casa de subastas sacó a la venta alrededor de 500
documentos vinculados a la estancia de Hitler en la prisión de Landsberg y que
fueron finalmente incautados por las autoridades.
Pleischmann, director de los archivos estatales de
Nüremberg, los ha analizado durante años y recoge ahora en su libro detalles
del periodo que Hitler pasó entre rejas, donde, según destaca el diario
"Süddeutsche Zeitung", pudo disfrutar de bastantes lujos en buena
parte gracias a las simpatías del director de la prisión.
El condenado era tratado de "señor", las
celdas que ocupó junto a sus camaradas en la intentona de golpe fueron
acondicionadas y se les servía comida preparada fuera de las cocinas de la
prisión.
El libro recoge cortas biografías de las 330
personas que visitaron a Hitler durante los meses que pasó en la cárcel, donde
comenzó una huelga de hambre al poco de ser recluido.
En esa prisión fue también donde escribió parte del
primer tomo de "Mein Kampf", el libro en que recogió su pensamiento
político y plasmó las bases racistas y antisemitas de la ideología
nacionalsocialista.
Esta obra, en una edición crítica comentada,
regresará en pocas semanas a las librerías alemanas por primera vez en 70 años
tras liberarse los derechos de autor del libro, que estaban en poder el estado
federado de Baviera.


No hay comentarios.: