EL PAPA FRANCISCO CELEBRÓ EL JUBILEO DE LA FAMILIA; PIDE EXPERIMENTAR "EL PERDÓN"
CIUDAD DEL VATICANO (27 Diciembre 2015).- El papa Francisco celebró este domingo el Jubileo de
la Familia en el Vaticano, junto con miles de familias católicas de todo el
mundo, a las que pidió que sean el lugar en el que experimentar "el
perdón", durante la celebración del Año Santo.
"Que en este Año de la Misericordia, toda
familia cristiana sea un lugar privilegiado en el que se experimenta la alegría
del perdón. El perdón es la esencia del amor, que sabe comprender el error y
poner remedio", afirmó el papa Francisco.
Jorge Bergoglio ofició esta misa, que se celebró en
la basílica de San Pedro del Vaticano y que estuvo dedicada a las familias,
dentro de los actos organizados por el Jubileo Extraordinario de la
Misericordia, que comenzó el 8 de diciembre y que concluirá el 20 de noviembre
de 2016.
Ante familias peregrinas, venidas de todas partes
del mundo, el papa Francisco pronunció una homilía centrada en el papel que
desempeñan los padres creyentes en la educación de sus hijos y subrayó que
"la vida de las familias está compuesta de pequeños y grandes momentos de
peregrinación".
Pidió no perder "la confianza en la
familia" y señaló que "donde hay amor, allí hay también comprensión y
perdón".
Para Francisco, es esencial que los padres muestren
"pequeños gestos" a diario con sus hijos que les enseñen a crecer
como cristianos, y citó dos ejemplos: bendecir a los hijos al comienzo y al
final de la jornada, y orar con ellos antes de las comidas.
"Qué importante es para nuestras familias
caminar juntos para alcanzar una misma meta. Sabemos que tenemos un itinerario
común que recorrer; un camino donde nos encontramos con dificultades, pero
también con momentos de alegría y de consuelo", sostuvo Bergoglio.
"¿Qué puede ser más bello para un padre y una
madre que bendecir a sus hijos al comienzo de la jornada y cuando concluye?.
Hacer en su frente la señal de la cruz como el día del Bautismo. (...)
Bendecirlos, es decir, encomendarles al Señor, para que sea él su protección y
su apoyo en los distintos momentos del día", añadió.
En su homilía, el papa también dio importancia a
"encontrarse en un breve momento de oración antes de comer juntos, para
dar las gracias al Señor por estos dones, y para aprender a compartir" lo
recibido "con quien más lo necesita".
"Son pequeños gestos que, sin embargo, expresan
el gran papel formativo que la familia desempeña", apuntó.
Las miles de familias que viajaron hasta el Vaticano
para participar en esta festividad pudieron además cruzar la Puerta Santa
vaticana para obtener la indulgencia de sus pecados.
Pero no fueron las únicas, pues este domingo de la
Sagrada Familia se celebró de forma paralela en todo el mundo para permitir a
todas las familias creyentes cruzar las puertas santas de sus diócesis.
Tal y como explicó recientemente el presidente del
Pontificio Consejo para las Familias, Vincenzo Paglia, era una manera de invitar
a las familias a cruzar las puertas santas de las distintas catedrales del
mundo para que después pudieran abrir también las puertas de sus casas a los
pobres y necesitados.
Tras la celebración, los asistentes salieron de la
basílica hacia la plaza de San Pedro para rezar el Ángelus, lo que el papa
realizó desde la ventana del palacio apostólico.
Antes del Ángelus, el papa Francisco recordó su
viaje a Filadelfia (EEUU) y su participación en el Encuentro Mundial de las
Familias el pasado septiembre.
Y destacó que "es en las familias unidas donde
los niños maduran su existencia, viviendo la experiencia significativa y eficaz
del amor gratuito, de la ternura, del respeto mutuo, de la comprensión mutua,
del perdón y de la alegría".


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