WASHINGTON (30 Diciembre 2015).- Las fuertes lluvias
e inundaciones que desde hace días azotan al centro y sur del país ya han
dejado 20 muertos y han provocado cientos de desplazados en la cuenca del río
Misisipi, especialmente en el estado de Misuri, el más afectado por el
temporal.
La cifra de víctimas mortales de la tormenta
-bautizada como "Goliath"- no para de crecer, igual que el nivel del
río Misisipi, que amenaza al estado de Misuri, al sur de Illinois, al este de
Oklahoma y a Arkansas, indicó hoy el canal meteorológico The Weather Channel.
"Esta es probablemente una de los primeras
(veces) que hemos visto estas inundaciones en el río Misisipi", reconoció
durante una rueda de prensa Marty Papa, hidrólogo del Servicio Nacional de
Meteorología destinado en Jackson, la capital del estado de Misisipi.
Mientras las lluvias continúan, cientos de
voluntarios se apresuran a amontonar bolsas de arena y reforzar los diques en los
márgenes del río Misisipi y sus afluentes con el objetivo de disminuir los
efectos de las inundaciones y proteger las miles de casas asentadas junto al
curso del río.
El gobernador de Misuri, Jay Nixon, ordenó hoy
martes el despliegue de la Guardia Nacional para hacer frente a "las
históricas inundaciones" y ayudar al personal de emergencias, indicó en un
comunicado su oficina.
La situación en la cuenca del río Misisipi alcanzó
su punto crítico hoy martes por la mañana, cuando el caudal comenzó a crecer y
llegó a niveles impropios para esta época del año, en la que el frío y la nieve
suele predominar en el medio oeste del país.
Las autoridades determinaron que era necesario
evacuar la zona que rodea a la ciudad de West Alton (Misuri) y continuaron con otras
localidades del mismo estado a lo largo del día, indicó el Servicio Nacional de
Meteorología.
Las escenas de hombres empujando palas para sacar el
agua de sus casas y de vehículos varados entre el barro siguen repitiéndose en
los estados de Illinois, Arkansas y Oklahoma, donde cientos de vecinos también
han sido desalojados de sus casas.
El gobernador de Illinois, Bruce Rauner, declaró a
última hora del martes la situación de desastre en siete condados de su estado,
lo que implica el envío de ayuda adicional para complementar la que ya están
proporcionando las entidades locales y algunas organizaciones no
gubernamentales.
Las lluvias y sus consecuentes inundaciones han sido
tan fuertes que el estado de Illinois tuvo que trasladar anoche a un grupo de
presos fuera de una cárcel estatal, pues sus celdas corrían el riesgo de quedar
anegadas, según recogieron los medios locales.
El presidente Barack Obama firmó ayer una
declaración de situación de desastre en el estado de Oklahoma para poder enviar
ayuda federal a este estado, fuertemente golpeado por el inusual temporal de
invierno que ha provocado el desalojo de cientos de vecinos.


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