ZURICH (16 Febrero 2016).- Un día después de que lo
hiciera Michel Platini, presidente de Uefa, le llegó el turno a Joseph Blatter,
presidente dimitido de la Fifa, de defenderse este martes ante la comisión de
apelaciones de la federación internacional por su suspensión de ocho años de
toda función en el fútbol.
Mientras Platini llegó a pie el lunes a la sede de
la Fifa e hizo alguna declaración a la veintena de periodistas presentes,
Blatter lo hizo con discreción a un edificio en el que reinó durante mucho tiempo.
Fiel a sus viejas costumbres de los tiempos de su
presidencia que comenzó en 1998, brutalmente interrumpida, escondido de las
miradas de la prensa, para su declaración.
Los miembros de la comisión de apelaciones llegaron
a la sede en una furgoneta, seguidos un cuarto de hora más tarde por Jacques
Lambert, que lo hizo en taxi, como testigo de Blatter.
El presidente del Comité de Organización de la
Eurocopa-2016 fue uno de los dos testigos, junto a Ángel María Villar,
presidente de la Federación Española y vicepresidente de la Uefa, presentados
por Michel Platini en su audición del lunes ante la comisión de apelaciones
para probar la existencia de un contrato oral entre Sepp Blatter y él.
Lambert, al frente del comité de organización de la
Copa del Mundo de 1998 y actual presidente del comité de la Eurocopa-2016, es
familiar a las instituciones del fútbol internacional.
El francés dimitió el año pasado de la cámara de
investigación de la comisión de ética de la Fifa (la justicia interna de la
instancia). Al estar "dividido entre el deber de reserva y un deber de
amistad", había "elegido el deber de amistad" con Platini.
Distintos objetivos apelando
El presidente de la Uefa, también suspendido 8 años,
y Blatter, hasta ahora los personajes más potentes en el planeta fútbol, fueron
castigados debido a un pago controvertido de 1,8 millones de euros, sin
contrato escrito, del suizo al francés, en 2011 por un trabajo de consejero
terminado en 2002.
Según ellos, este pago constituía el saldo de la
remuneración de esta misión realizada por el extriple Balón de Oro al
presidente de la Fifa entre 1999 y 2002 sobre la base de un acuerdo verbal. Los
magistrados de la Fifa, juzgaron que eran culpables "de abuso de
posición", de "conflicto de intereses" y de "gestión
desleal", descartando el cargo de "corrupción".
El francés y el suizo no persiguen los mismos
objetivos en sus apelaciones a la sanción. Si Platini intenta limpiar su
nombre, restaurar una imagen ensombrecida y recuperar al menos su sillón de
presidente de la Uefa, Blatter no puede esperar gran cosa.
Con casi 80 años, que cumplirá el 10 de marzo, su
carrera como dirigente deportivo parece terminada y ya ha sido sustituido por
el camerunés Issa Hayatou como presidente interino de la Fifa, en espera de las
elecciones del 26 de febrero.
Los problemas de Blatter no se detienen ahí, ya que
tiene pendiente un proceso penal por un "contrato desfavorable a la
Fifa" sobre los derechos locales de retransmisión televisada de los
Mundiales de 2010 y 2014.
Platini declaró en septiembre como testigo asistido
en el marco de la investigación sobre el pago de los 1,8 millones de euros.


No hay comentarios.: