SANTO DOMINGO, República Dominicana (31 Enero 2016).- Hace cuatro años, justamente la
última vez que la Serie del Caribe se celebró en el Estadio Quisqueya (ahora
también conocido como el Estadio Quisqueya Juan Marichal), el certamen se veía
en su momento de menos brillo.
La contienda se decidió en apenas la cuarta fecha,
cuando los Leones del Escogido (Dominicana) aseguraron el título faltando dos
días más para terminar el evento. Es decir que los últimos cuatro partidos de
la Serie fueron anticlimáticos.
De hecho, el 2012 fue el segundo año
consecutivo en que la corona no se definió de manera emocionante en un último
juego, ya que en el 2011 los Yaquis de Obregón (México) vieron el partido
decisivo por televisión y luego volvieron al Estadio Isidro García de Mayagüez,
Puerto Rico para levantar el trofeo.
De ahí en adelante, todo ha cambiado. A partir del
Hermosillo 2013, la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe implementó
un nuevo formato del Clásico Caribeño con una final de "vida o
muerte" para decidirlo todo. Y ahora tenemos dos semifinales, además de la
gran final.
Pese a lo que se podría calificar como una manera de
premiar menos a los equipos que hayan jugado mejor a lo largo del formato de
"todos contra todos", no se puede negar que la Serie del Caribe ha
recobrado algo del color y de las emociones de antes-siempre con un toque que
va acorde con los nuevos tiempos.
Y por supuesto, la inclusión de Cuba desde el 2014
como "invitado especial" es otro elemento que ha matizado el evento
de manera positiva.
No le faltará color a la edición del 2016, que se
disputará desde el lunes entre los mismos Leones del Escogido (R.D.), Venados
de Mazatán (México), Tigres de Aragua (Venezuela), Cangrejeros de Santurce
(Puerto Rico) y Ciego de Avila (Cuba).
Además de las actividades culturales y de diversión
dentro y fuera del estadio, habrá por primera vez en la historia del evento un
"Festival de Jonrones" con figuras de la talla de los dominicanos
David Ortiz, Robinson Canó y Vladimir Guerrero, además de la superestrella
venezolana Miguel Cabrera y el cubano Alfredo Despaigne.
"Es una idea estupenda y creo que le da al
torneo un significado especial este año", le dijo a MLB.com el presidente
de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe, Juan Francisco Puello
Herrera. ""Son grandes figuras de este deporte.
Canó, Ortiz y Cabrera
son estrellas y Vlad tiene los números para estar en el Salón de la Fama. El
cubano, Despaigne, tiene fama de ser jonronero. Va a ser un evento
magnífico".
Competencia histórica
Esta Serie del Caribe enfrentará a clubes y países
bien pegados en la lista de todos los tiempos en cuanto a campeonatos se
refieren.
A nivel de equipos particulares, el Escogido
intentará alcanzar al también conjunto dominicano Aguilas Cibaeñas y a los
Cangrejeros-bicampeones de Puerto Rico y presentes en Santo Domingo este
año-con un quinto cetro caribeño. De su parte, el mismo Santurce tratará de
saltar al segundo lugar indiscutible de todos los tiempos con un sexto título.
Los Tigres del Licey (R.D.) encabezan la lista con 10 coronas conquistadas.
Entre los países tanto de la primera etapa
(1949-1960) como la segunda (1970-presente), Cuba y México llegan a Santo
Domingo con un total ocho títulos cada uno, compartiendo el tercer lugar detrás
de Puerto Rico (14) y Dominicana (19).
Otros temas a seguir:
-- La dedicación de la Serie a Juan Marichal, primer
dominicano en el Salón de la Fama de Cooperstown y desde el 2015 acompañado
como inmortal del béisbol por su compatriota Pedro Martínez.
-- La exaltación de cuatro luminarios dominicanos al
Salón de la Fama de la Serie del Caribe: Tony Peña, Felipe Rojas Alou, Luis
Polonia y Gerónimo Berroa.
-- La posible despedida del lanzador veterano Freddy
García, quien terminaría su ilustre carrera profesional representando a
Venezuela en la Serie del Caribe-precisamente en su primera participación en el
evento.
-- Un reencuentro del cubano Adonis García, jugador
de los Bravos de Atlanta y refuerzo de los Tigres en Santo Domingo, con su
hermano José Adolis, refuerzo de Ciego de Avila.


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