PARÍS (6 Junio 2016).- Novak Djokovic se convirtió
en el primer tenista de la rama masculina en cerca de 50 años en ganar cuatro
campeonatos consecutivos en torneos major para finalmente llevarse el elusivo
Abierto de Francia el domingo y completar el Grand Slam tras vencer en cuatro
sets 3-6, 6-1, 6-2, 6-4 al británico Andy Murray.
Esta fue la 12da aparición del serbio en Roland
Garros, y su cuarta final, y luego de ser vencido una y otra vez en años
anteriores, logró recuperarse de un descalabro en el primer set para dominar el
resto del encuentro a Murray, segundo cabeza de serie, alentado por el público
que nunca dejó de corear su apodo, “No-le”.
Cuando la victoria se concretó, Djokovic, de 29
años, usó su raqueta a para dibujar un corazón en la cancha de arcilla que le
había dado tantos dolores de cabeza en otros años y se recostó de espalda.
“Es en verdad un momento muy especial”, dijo
Djokovic, “quizá el mayor momento de mi carrera”.
Djokovic gana de esta manera su primer título en
Roland Garros, que se le había negado en tres finales previas -dos frente al
español Rafael Nadal y una ante el suizo Stan Wawrinka-, todas ellas en
partidos de cuatro sets.
Cadena
de triunfos
Desde que perdió la final de 2015 en París frente a
Wawrinka, Djokovic ha ganado 28 partidos consecutivos de Grand Slam, desde
Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos del año pasado al Abierto de Australia
de enero, y ahora, por fin, el Abierto de Francia.
“Esto es algo muy inusual en el tenis”, comentó
Murray, que ahora tiene marca de 2-8 en finales de Grand Slam. “va a pasar
mucho tiempo antes que suceda de nuevo”.
El último hombre en ganar los cuatro títulos de un
major de forma sucesiva fue Rod Laver en 1969, cuando se coronó en los cuatro
torneos de Grand Slam en un solo año. Djokovic ahora puede enfocarse en ese máximo
logro del tenis, pues se encuentra a medio camino.
El primer trofeo de Roland Garros del serbio se suma
a seis campeonatos del Abierto de Australia, tres de Wimbledon y dos del
Abierto de Estados Unidos, lo que le da un total de 12 títulos. Entre los
tenistas de rama masculina, sólo Roger Federer (con 17), Rafael Nadal (con 14)
y Pete Sampras (14) tienen más.
El domingo -bajo un clima seco y un cielo nublado, a
diferencia de los días en su mayoría lluviosos de las últimas dos semanas- el
primer coro de “¡No-le! ¡No-le!” acompañó a Djokovic a su llegada a la cancha y
parcialmente se detuvo cuando un inspirado Murray sorprendió al serbio
llevándose el primer set 6-3.
El
juego cambió
A excepción del primer game, Murray lució perfecto
en todo ese set mientras trataba de convertirse en el primer campeón británico
de rama masculina en París desde 1935. Djokovic, mientras tanto, parecía fuera
de juego -particularmente con su revés- al cometer siete errores no forzados en
ese periodo antes que Murray hiciera su primero.
Es muy probable que Murray se haya relajado
demasiado después de obtener la ventaja de un set. Y Djokovic cambió por
completo la dinámica del encuentro. El porcentaje de efectividad de Murray en
servicios se desplomó y rápidamente se halló en desventaja de 3-0 en el segundo
set.
Ahora era Djokovic quien marcaba la pauta,
imponiendo las condiciones sobre un Murray cada vez más exhausto. El primera
cabeza de serie sentó las bases con los tiros correctos en el momento correcto
y creó una ventaja de 24-6 en tiros ganadores a lo largo del segundo y tercer
sets.
Cuando Djokovic se barrió para alcanzar un disparo
bajo de Murray y de alguna manera respondió con un revés que cruzó la cancha en
un ángulo imposible para colocarse en doble break point en el tercer set con
ventaja de 4-1, alzó su índice derecho a manera de festejo.
“¡No-le! No-le!”
Djokovic rompió de nuevo el servicio del británico
al iniciar el cuarto set, y su larga y ardua travesía estaba a punto de ser
completada.


No hay comentarios.: