“DONALD TRUMP ES UN HEREJE”, EL GRITO DE UN CURA INMIGRANTE EN CLEVELAND: CONVENCIÓN
CLEVELAND, Ohio (21 Julio 2016). - “Si muro quiere,
muro le damos”.
Lo gritaron hasta perder la voz, porque preferían
quedarse sin ella desgañitándose antes que callar. Más vale honra sin voz, que
voz sin honra, parecía decir el rostro de Dennis, un inmigrante hondureño al
que se le quebraba la garganta.
Apenas unas horas después de que los republicanos
nominaran oficialmente a Donald Trump como candidato presidencial en el Quicken
Loans Arena de Cleveland, decenas de inmigrantes latinos, negros, asiáticos y
blancos, hombres y mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, entrelazaron las manos a
escasos metros del lugar para formar un muro humano pacífico. Sostenían una
larguísima pancarta en forma de pared con mensajes como “No más trumpadas” o
“Wall off Trump” (Separen a Trump).
La idea de construir un muro para separar a México
de Estados Unidos que impulsa Trump sirvió de puente para unirlos. Como se leía
en una de las pancartas en inglés: “Demasiados muros, no hay puentes puentes
suficientes”.
Venían de distintas ciudades y estados del país,
muchos de ellos inmigrantes procedentes de Latinoamérica. Jóvenes que llevan
años en este país y lo sienten tan suyo como la tierra donde nacieron. Pero
también había negros que querían protestar contra la brutalidad policial. Y
mujeres vestidas de rosa del movimiento pacifista Code Pink.
“Se ve, se siente, el pueblo está presente”, “Si
muro quiere, muro le damos”y “¿Qué queremos? Justicia”, gritaban a coro, en una
coral de voces donde también se entremezclaba el inglés y el español. Un
reflejo del llamado melting pot que es Estados Unidos.
El cielo estaba azul, y el sol brillaba
ardientemente. Sudaban. Algunos sudaban a chorros, como muchos inmigrantes
indocumentados que cruzan a Estados Unidos jugándose la vida en busca de
mejores oportunidades.
Varias personas pasaban con carritos, regalando
bocadillos, vasos de agua y fruta para mitigar los efectos el calor y refrescar
a los manifestantes.
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Decenas de policías, venidos de diferentes estados,
algunos montados en bicicleta, vigilaban la protesta que transcurrió pacíficamente.
Tan pacíficamente que algunos de los agentes se daban el lujo de tomar fotos
con sus teléfonos celulares para inmortalizar el momento. Otros sonreían e
incluso saludaban a las cámaras.
Un gran contraste con otras protestas recientes que
han sacudido al país y en las que ha habido agentes caídos.
A pesar del rechazo hacia Trump, los manifestantes
tampoco se mostraban satisfechos con la labor del Partido Demócrata, y el
hombre que ha presidido el país en los últimos ocho años: Barack Obama.
“Estamos viendo que el Partido Republicano y el
Partido Demócrata no están viendo nuestros intereses. No nos vamos a hacer los
tontos. El presidente Obama hizo muchas grandes cosas pero también fue la
persona que deportó más inmigrantes que cualquier otro presidente”, decía
Wilmely de Jesús, una residente legal de origen mexicano.
“No pueden catalogar a una comunidad de
criminales... Los criminales también están sentados en sus oficinas. Los
criminales de este país son los que se han olvidado de las comunidades donde la
gente está siendo encarcelada, donde vive con hambre, la gente no tiene
oportunidades”.
Tampoco se quiso perder la protesta el sacerdote
católico José Landaverde, que caminó durante 27 días desde Chicago para llegar
hasta Cleveland.
“Es un hereje. El no es cristiano. Está actuando
contra los principios de los cristianos, porque está tratando de separar
familias. Querer crear un muro en la frontera es un crimen. Amenazar con
deportar a 11 millones de personas, el decir que le va a quitar la ciudadanía a
los puertorriqueños”, dijo.
“Él es anticristiano. La iglesia se tiene que
organizarse y demandar justicia. Porque si Donald Trump es elegido presidente
sería el terremoto más grande para nosotros aquí en los Estados Unidos y para
el mundo”, añadió el sacerdote.
Para Iuscely Flores, otra inmigrante mexicana, si
Trump sale elegido será “un caos, pero creo que nos uniría más. El sistema ha
hecho tan buen trabajo en criminalizarnos y separarnos, nos ha dividido, nos ha
puesto en cárceles, en centros de detención... nuestra gente va a ver que la
unidad hace la fuerza”.
Pero para Flores, construir el muro no será tan
fácil. ¿Quién lo construirá si los latinos son los que aportan la mano de obra?
“Casi toda la gente de la construcción son latinos, mucha de mi familia trabaja
en la construcción y creo que habría un boicot enorme para no construir el
muro”.
La protesta termina y el muro humano se desvanece
pacíficamente en el horizonte. Se dejaron oír. Ahora solo esperan que todo esto
no sea como hablar con una pared.
Fuente:
CNN


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