NUEVA YORK (15 Agosto 2016).- La mujer, de manera firme y concreta,
transmite y sostiene el legado dominicano donde quiera que vaya. Ese es motivo
suficiente para honrarla no solo con el tradicional desfile de Manhattan, sino
reconociendo sus conquistas históricas y sociales.
No obstante, queda mucho por hacer, reconoció la
socióloga Ramona Hernández, directora del Instituto de Estudios Dominicanos de
The City College of New York, especialmente en la conquista de beneficios laborales
y sociales, como el pago equitativo no solo en Estados Unidos sino en el resto
de países donde las mujeres dominicanas se instalan buscando un mejor porvenir.
Al hacer un recuento histórico del empoderamiento de
las mujeres dominicanas en Nueva York, Hernández destaca que una de las
características de los movimientos cívicos y culturales es que han nacido en
las casas de muchas mujeres, primero de forma familiar y trascendiendo como
ideólogas en entidades reconocidas ampliamente. Entre ellas mencionó el Centro
Cívico Cultural Dominicano y el Centro Juan Pablo Duarte, ambos de los años 60.
“Este es un reconocimiento al accionar de nuestras
mujeres para convertirnos en comunidad”, apuntó. Entre las personalidades más
destacadas por su trayectoria mencionó a la activista Nurys D’Oleo y Rosita Romero, directora ejecutiva
de la organización no gubernamental Dominican Women’s Development Center (DWDC)
ubicada en Washington Heights -quienes serán homenajeadas en el desfile- así
como Ofelia Rodríguez, quien por más de 20 años ha trabajado en la organización
Broadway Housing Communities.
Dominio de la diáspora
Un reciente estudio elaborado por Hernández junto a
Sarah Marrara, revela las tendencias de la migración de las mujeres dominicanas
en Estados Unidos. El análisis acerca de movilidad geográfica en el período
comprendido entre 2001 y 2011, indica que las mujeres que emigran sobrepasan a
los hombres en diversos grupos de edad, desde la infancia temprana (hasta los 4
años), de los 20 a los 24 años, de los 30 a los 34 age y de los 35 a los 39.
En décadas previas, las mujeres también han dominado
el movimiento migratorio desde la República Dominicana.
La explicación, citando textos tradicionales de
historia, se basa en la necesidad de las fábricas en la costa este
estadounidense de “mano de obra dócil” y por consiguiente barata y sin
beneficios. “Cuando ocurre la transformación del mercado laboral en los años 50
y se deteriora el sector manufacturero, se desarrolla una economía terciaria,
de servicios y se da esa gran necesidad de trabajadores en hoteles, de limpieza
y seguridad. Eso fue lo que atrajo a las dominicanas, en un flujo que es
constante y se mantiene hasta el presente”, añadió Hernández.
Sin embargo, la disparidad de los salarios y los
beneficios sociales todavía es evidente, tanto en América Latina como en
Estados Unidos. La ruta del empoderamiento debe ir encaminada a luchar por
ellos, añadió la académica. “Todavía las mujeres son tratadas de forma
diferente y desigual, en América Latina es más grave todavía. La visión
fundamental del empoderamiento debe ir encaminada a una paridad en relación con
los hombres, empezando por la remuneración del trabajo hecho”, destacó.
Uno de los aspectos críticos para las madres en
Nueva York, especialmente las inmigrantes y solteras, es el cuidado de los
hijos. “Es fundamental que nuestras mujeres tengan acceso a mandar a sus hijos
a centros escolares donde van a estar bien, que haya guarderías decentes… ahora
hay demasiadas listas de espera y prefieren quedarse en casa cuidándolos que ir
a trabajar”, afirmó, subrayando el impacto negativo de eso en la economía de
miles de hogares.
Política, crucial en 2016
Esas conquistas sociales no son posibles sin el
acompañamiento político. Por ello el empoderamiento político de las dominicanas
en Nueva York está en un momento crucial.
Las dominicanas Marisol Alcantara y Carmen de la
Rosa (con su hija Lea, 2 en brazos), aspiran llegar a Albany. Foto: Mariela
Lombard/El Diario NYLas dominicanas Marisol Alcantara y Carmen de la Rosa (con
su hija Lea, 2 en brazos), aspiran llegar a Albany.
Foto: Mariela Lombard/El Diario NY
Marisol Alcántara, organizadora de sindicato de
enfermeras, aspira a alcanzar la posición de Senadora Estatal, tras la victoria
de Adriano Espaillat en el Distrito 13; asimismo Carmen de la Rosa se ha
propuesto derrotar a Guillermo Linares, asambleísta estatal por el Distrito 72.
Alcántara dijo sentirse honrada de participar en el
Desfile Nacional Dominicano de este año y de estar junto a las mujeres líderes
que están siendo reconocidas durante la celebración. “Como una Dominicana
orgullosa, latina, y madre, me uno en la celebración de la vida y los logros de
estas mujeres destacadas. Tenemos muchas mujeres dominicanas ocupando
posiciones de liderazgo político y otras muchas destacadas en los campos de la
ciencia, los servicios sociales, las artes y los negocios, contribuyendo con el
desarrollo de nuestras comunidades, especialmente en la educación de nuestros
niños, en la creación de empleos y en el cuidado de salud”, declaró.
Por su parte, De la Rosa destacó el 2016 como un año
crucial para la participación política de la mujer, tomando en cuenta que
dentro de cuatro años se celebrará el centenario del voto de la mujer y la
nominación de Hillary Clinton como candidata a la presidencia por el partido
Demócrata.
<"Por primera vez tenemos una candidata
nominada a la Presidencia de los Estados Unidos por un partido principal, y
cientos de candidatas capacitadas para diferentes escaños menores a través de
la nación. Asimismo, seguimos
progresando en temas de igualdad de género, justicia en el trabajo, educación,
salud y desarrollo. Estoy muy orgullosa
de ser parte de un liderazgo importante en lucha de los derechos de la mujer y
felicito al Desfile Nacional Dominicano por reconocer la importancia del
trabajo que se está llevando a cabo en nuestras comunidades", dijo De la
Rosa.
Por
CARMEN MOLINA TAMACA/El Diario La Prensa


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