LEGISLADORES DE LA OPOSICIÓN NO ASISTIERON A LA JURAMENTACIÓN DE DANILO MEDINA
SANTO DOMINGO, República Dominicana (16 Agosto 2016).-
Por considerar que la juramentación del presidente Danilo Medina en la Asamblea
Nacional no es más que “una pantomima para legitimar un “poder usurpado”, los
legisladores de oposición no asistieron al acto.
En un documento consideran en gran medida, que es
“el resultado lamentable de un largo y sistemático proceso de violaciones a las
leyes, a la Constitución de la República y a los principios de equidad, transparencia e imparcialidad de la autoridad
electoral”.
Fue leído a la prensa por el diputado Alfredo Pacheco,
en presencia de los demás legisladores opositores, afirman que el acto de juramentación en la Asamblea
Nacional no es más que “una pantomima para legitimar un “poder usurpado”,
“Los legisladores de los partidos de la oposición no
seremos testigos mudos de otro acto de sepultura de nuestra democracia”, agrega
El documento.
A continuación
el texto íntegro:
“Nosotros, los senadores y diputados del Partido
Revolucionario Moderno, Partido Reformista Social Cristiano, Partido Alianza
País, Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano y del Frente Amplio, y en
representación también del Partido Humanista Dominicano, el Partido Alianza por
la Democracia, Partido Dominicanos por el Cambio y la Fuerza Nacional
Progresista, anunciamos al pueblo
dominicano y a la comunidad internacional, que el acto de juramento
presidencial que tiene lugar en estos momentos en la Asamblea Nacional es, en
gran medida, el resultado lamentable de un largo y sistemático proceso de
violaciones a las leyes, a la Constitución de la República y a los principios
de equidad, transparencia e
imparcialidad de la autoridad electoral”.
Denunciamos que, actualmente, la democracia
dominicana vive su mayor amenaza de las últimas décadas y que a diferencia del
pasado, esa amenaza no proviene de los cuarteles militares, sino,
paradójicamente, del liderazgo político de un partido, el PLD, que sin
escrúpulos de ningún tipo está liquidando la independencia del Poder Judicial,
ha convertido el Congreso en una caja de resonancia de los intereses de quienes
dirigen el Poder Ejecutivo y ha desvirtuado, mediante la coacción y los
favores, casi todos los órganos de control y fiscalización del Estado.
En su ruta autoritaria y antidemocrática, el
gobierno del Presidente que hoy se juramenta está inmerso también en un
peligroso proceso de división y represión de gremios y sindicatos –como está
ocurriendo con el personal del sector salud-, así como organizaciones de la
sociedad civil que hacen legítimos reclamos de reivindicaciones, o formulan
críticas públicas a la administración del Estado.
Ese progresivo deterioro de la democracia y del
ambiente de tolerancia en el país tenemos el deber de denunciarlo y detenerlo o
de lo contrario, la República Dominicana corre el riesgo de convertirse en un
pueblo de hombres y mujeres sometidos por la voluntad y los intereses espurios
de un pequeño grupo con evidente vocación absolutista.
Citemos, como ejemplos, dos hechos simbólicos del
actual curso de desinstitucionalización y autoritarismo en que ha caído el
país:
Primero, que en flagrante violación al Artículo 120,
Ordinal 2, de la Constitución de la República, que ordena a la Junta Central
Electoral remitir a la Asamblea Nacional, para fines de revisión y aprobación,
las actas electorales correspondientes al nivel presidencial como condición
imprescindible para la proclamación del Presidente y la Vicepresidente de la
República, la JCE se limitó a enviar copias de los boletines electorales que había
emitido durante el proceso. ¡Y todos sabemos que los boletines no son actas!
Segundo, que hace apenas breves minutos los
diputados del PLD eligieron como presidenta de la Cámara de Diputados a una
hermana del Presidente de la República, conscientes de que esa Cámara tiene la
función de designar la terna para escoger los miembros de la Cámara de Cuentas,
además de otras importantes funciones relacionadas al control de los actos del
Poder Ejecutivo. Ese nepotismo de alto nivel no tiene precedente desde la
desaparición de la dictadura de Trujillo a la fecha.
En esas condiciones ¿qué garantía de control
efectivo podrá realizar esta Cámara de Diputados sobre las actuaciones del
Poder Ejecutivo?
¿Puede aceptarse como legítimo y ético que dos
hermanos consanguíneos, dirigentes de un mismo partido político en
representación de dos poderes del Estado integren el Consejo Nacional de la
Magistratura?
Recientemente, numerosas organizaciones de la
sociedad civil, así como académicos y personalidades independientes, han
expresado públicamente su preocupación por esta situación.
Pueblo dominicano:
Para garantizar la vigencia de la democracia, la
justicia y la convivencia pacífica, que tanto sacrificio ha costado a los
dominicanos, es imperativo que las instituciones públicas responsables de la
regulación y conducción de los procesos electorales sean dirigidas por
ciudadanos probos e independientes respecto de intereses políticos
particulares.
La ausencia de esas condiciones de independencia y
probidad produjo que en el pasado proceso electoral decenas de diputaciones,
alcaldías, direcciones de distritos municipales, así como varias senadurías
fueran impunemente arrebatadas a la oposición por el poder del Estado, en
complicidad con las autoridades electorales, a pesar de las denuncias,
presentaciones de pruebas y profusión de evidencias.
Esos hechos no pueden volver a repetirse en el país!
En consecuencia, el acto de juramentación
presidencial del día de hoy en la Asamblea Nacional, no es más que una
pantomima para legitimar un “poder usurpado”, por lo que los legisladores de
los partidos de la oposición no seremos testigos mudos de otro acto de
sepultura de nuestra democracia.
Diputado Alfredo Pacheco Osoria, PRM
Diputado Fidel Santana, Frente Amplio
Diputado Máximo Castro Silverio, PRSC
Diputada Betzaida Gonzales, PQDC
Diputado Fidelio Despradel, Alianza País
Senador Santiago Zorilla, PRM
Senador José Hazim Frapier, PRSC”


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