LA HABANA (24 Agosto 2016).- Luego de seis días de acuartelamiento de las
comisiones negociadoras del Gobierno y las Farc en La Habana (Cuba), las partes
concluyeron la redacción de los acuerdos de paz. El documento será revisado por
cada uno de los equipos y se hará público el miércoles en la noche. (Lea aquí: Así será el proceso de concentración
y dejación de armas de las Farc)
Todo indica que el llamado Día D, es decir, el acto oficial de firma protocolaria de lo
pactado, sería el 23 de septiembre, en un evento público cuya sede en el país
aún no se ha definido y que, eso sí,
contará con la presencia de importantes personalidades internacionales,
incluyendo los presidentes de los países garantes y facilitadores del proceso y
de otros que han respaldado la paz de Colombia.
Los negociadores plenipotenciarios serán los
encargados de firmar este acuerdo mañana, pero eso no significa la firma de la
paz. Las Farc están preparando su décima y última conferencia en armas, y
socializarán con las tropas la decisión de dejar las armas.
Por su parte, el gobierno tiene que avanzar en la
convocatoria del plebiscito con el que los ciudadanos refrendarán el acuerdo de
paz de La Habana. En otras palabras, se trata del fin del proceso en Cuba para
trasladarse ahora a Colombia, donde se debe
cumplir con la refrendación. Aunque es inminente el anuncio, desde el
equipo de prensa del proceso de paz advirtieron que quedan algunos pequeños
temas pendientes por resolver.
Aunque el Gobierno y las Farc ya han ido dando a
conocer el contenido de los acuerdos, estaba pendiente que definieran lo
referentes a la amnistía lo más amplia posible para los miembros de la
guerrilla que dejen las armas, que sería la primera ley que se radicaría en el
Congreso tramitada con el mecanismo especial para la paz.
Además tendrá que hacerse público el mecanismo con
el cual se garantizará la presencia de las Farc o el movimiento que conformen
en la arena política del Congreso. Se habla de asignación directa de curules o
circunscripciones especiales.
Aunque esta es la noticia más importante para el
país en décadas, no cayó bien entre representantes de los indígenas que
aseguran que no fue incluido un capítulo ético en los acuerdos y se declararon
en asamblea permanente.
Precisamente, otro de los asuntos pendientes por
definir todavía en La Habana es el de la participación de los pueblos negros e
indígenas en la implementación de los acuerdos y en el proceso de socialización
de lo pactado de cara al plebiscito. Por eso, seis delegados de la Comisión
Étnica para la Paz viajaron a Cuba para reunirse hoy con los delegados de la
mesa.
Sin embargo, antes de viajar, los líderes étnicos
expresaron su preocupación por los afanes con que son consultados. “La historia
no entendería que el Gobierno no haya tomado a tiempo las medidas para facilitar
la participación de nuestros pueblos a pesar de nuestras demandas, las
violaciones desproporcionadas de que hemos y seguimos siendo víctimas, los
llamados de la comunidad internacional, las conclusiones de la propia mesa de
negociación y la larga historia de exclusión y de racismo a que nuestros
pueblos han sido sometidos”, se lee en un comunicado de la Comisión.
¿Qué viene después del Día D?
El proceso de dejación de armas por parte de las
Farc será paulatino, pero no podrá durar más de 6 meses. Así lo acordaron
Gobierno y guerrilla el pasado 23 de junio.
Cinco días después de la firma, las unidades guerrilleras deben comenzar
a desplazarse, junto a sus armas de acompañamiento, hacia las zonas veredales.
Antes deberán entregar los cilindros, tatucos y demás armas artesanales o
hechizas, consideradas inestables, para que personal de Naciones Unidas lo
destruya.
Los miembros de la misión de Naciones Unidas
empezarán a recoger las armas, 60 días después del comienzo de las zonas, para
almacenarlas en unos contenedores. Al terminar la zona veredal, a los 180 días,
las armas serán dispuestas para elaborar tres monumentos que estarán en Bogotá,
Cuba y la sede de Naciones Unidas en Nueva York.


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