RÍO DE JANEIRO (12 Agosto 2016).- Si creías que para
un atleta olímpico era ya todo un honor el poder subir al podio, sin importar
si ganó medalla de oro, plata o bronce; desafortunadamente, para algunos
deportistas, el no haber podido conseguir la presea aurea es sinónimo de
muerte.
Ese parece ser el caso de Cho Om-Yun, representante
de Corea del Norte, quien recientemente obtuvo la medalla de plata en la prueba
de halterofilia de los 56 kilogramos, situación que ha puesto su vida en
peligro.
Aparentemente, Om-Yun concedió una entrevista a
algunos representantes de la prensa internacional en donde habría declarado que
podría perder la vida cuando regrese a su tierra natal por haber “deshonrado” a
su país, al no haber podido repetir el oro que consiguió hace cuatro años en
Londres.
“Sé que no podré volver a competir nunca más, pues
he deshonrado a mi pueblo y avergonzado a mi líder. Estoy seguro que al
regresar a mi país, el líder supremo dará la orden a su guardia personal para
asesinarme. No le temo a la muerte, estoy convencido que es la única forma de
pagar mi gratitud”, habría declarado el pesista.


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