NUEVA YORK (23 Agosto 2016).- Las autoridades del
condado de Suffolk, en Long Island, siguen investigando las causas que
ocasionaron el terrible accidente del domingo en el Long Island Expressway, en
el que perdieron la vida seis personas, entre ellos el dominicano Carmelo
Pinales, de 26 años, su hijo Christopher, de 10, y su hermana Patricia, de 27.
Aunque inicialmente manejó la hipótesis de exceso de velocidad, ahora se cree
que algunos daños y obras en la vía pudieron haber sido determinantes en el
fatal choque.
Así lo analizan los investigadores del caso, quienes
están recolectando toda la evidencia, pues familiares de las víctimas que
transitaban por la misma carretera les manifestaron que había un enorme
desnivel en el camino, al igual que objetos.
Los tres coches implicados en el accidente fueron
incautados por la Policía para someterlos a las revisiones de seguridad
respectivos.
“Hay algunas obras en la carretera en esa área y hay
algunas placas de acero en el camino, y es posible que el conductor se hubiera
alarmado con esos cambios en la superficie de la vía”, aseguró el director de
detectives del condado de Suffolk, Gerard Gigante, quien agregó que al mismo
tiempo el dominicano pudo haber ido a exceso de velocidad y al intentar frenar
la reacción fue muy brusca. “Hay gente que indica que el Subaru los estaba
pasando y que estaba por encima del límite de velocidad”.
Pinales perdió el control de su vehículo, un Subaru,
y tras ir a dar a una zanja salió volando, impactando a un BMW y un Honda que
viajaban al lado contrario de la autopista.
Ivonne Luque, novia del padre dominicano, quien
viajaba en otro carro unos segundos adelante, negó que el accidente fuera
causado por exceso de velocidad y dijo que sintió un desnivel muy peligroso en
la carretera y luego cuando su pareja pasó por ahí vio cómo se registró todo el
accidente.
“Fue horrible ver eso. Es un dolor muy fuerte que no
le deseamos a nadie”, comentó, al tiempo que aseguró que su compañero era muy
prudente para manejar, como lo comprueba su historial. “Él no pudo esquivar el
bump”.
La mujer agregó que la hija de su cuñada, Analía
Ramírez, de 3 años y la amiga de la familia Winifer García, de 21, quienes
viajaban en el auto con Carmelo, ya están fuera de peligro. La pequeña presenta
una fractura en el brazo y en los tobillos, pero nada que ponga en riesgo su
vida.
Entre tanto, la madre del hijo de Carmelo, Massiel
Figuereo, habló con la prensa dominicana desde su hogar en La Caoba, localidad
de Nigua, y tras manifestar que está destruida, recordó que accedió a que su
hijo Christopher se mudara con su padre a Nueva York hace apenas 11 meses
porque pensaba que en Estados Unidos tendría una vida mejor.
“Mami, yo te voy a venir a buscar”, fue la promesa
que el pequeño le hizo al despedirse a la atribulada madre, quien solo espera
que trasladen el cuerpo de su hijo a República Dominicana para darle el último
adiós. “Yo anhelaba que mi hijo llegara aquí completo, como yo se lo entregué a
ellos”.
La familia de las tres víctimas dominicanas inició
el lunes una campaña a través de GoFund para reunir $50,000 a fin de pagar los
gastos fúnebres y el envío del cuerpo del menor a República Dominicana, y hasta
el momento han logrado recaudar $11,000 con el apoyo de más de 250 personas.
Quienes deseen tenderle la mano a esta familia
pueden hacerlo a través de este enlace.
Por
EDWIN MARTÍNEZ/Edlp


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