NUEVA YORK (15 Septiembre 2016).- El martes pasado las dominicanas Carmen de la Rosa y
Marisol Alcántara hicieron historia tras alzarse con el triunfo en las
elecciones primarias estatales por los distritos 72 de la Asamblea y 31 del
Senado, y el sentir que genera esta hazaña es que su llegada a Albany marca un
nuevo hito en la lucha de las mujeres hispanas en el ruedo político.
Alcántara, una activista comunitaria y líder
sindical, sucederá al veterano político Adriano Espaillat en la curul que el
dominicano deja para irse al Congreso federal, y se convertirá en la única
mujer latina con la que contará el Senado estatal.
Pero además, Alcántara también será una figura clave
a la hora impulsar leyes, luego que anunciara que se sumará al Caucus de
Demócratas Independientes (DCI), un grupo que ha trabajado en varias
iniciativas de la mano de los republicanos y que ha alcanzado resultados
positivos.
“Parte de hacer bien este trabajo es aprender y
tener la capacidad de negociar con otras personas y el IDC, que está integrado
por cinco demócratas, ha logrado éxitos en temas como el salario mínimo de 15
dólares, las licencias pagadas familiares y el prekinder universal. Ellos
negocian con el Gobernador que es demócrata y hacen coaliciones con
republicanos”.
Unas de las visiones de Alcántara para garantizar
una mayor representación de la mujer en Albany es el promover un proyecto que
les de mayor respaldo.
“En muchos sitios de América Latina existe una cuota
de mujeres que deben estar en el poder, pero aquí eso no ocurre y es muy
difícil, por lo que sería importante tener más voz y mandar ese mensaje”, dijo.
Poder femenino en la Asamblea
Y un paso importante para logara una mayor presencia
de mujeres en el poder Legislativo estatal también lo representa el triunfo de
De la Rosa, quien ahora es vista como una figura con enorme fuerza electoral
tras haber derrotado al también dominicano Guillermo Linares, uno de los pesos
pesados de la política hispana.
Además de que será la asambleísta más joven en
Albany, De la Rosa aumentará el poder de la mujer hispana en la Cámara Baja,
que ya cuenta con las asambleístas Carmen Arroyo y Maritza Dávila.
De la Rosa será la asambleísta más joven en Albany.
“Este es un triunfo para las mujeres en general.
Para la mujer latina, la inmigrante, la mujer pobre, la luchadora y es un
ejemplo para demostrar que si yo pude, así lo puede hacer mi hija o lo puede
hacer cualquier mujer y cualquier persona que se eduque”, comentó la futura
asambleísta. “Por eso voy a trabajar para que más niñas puedan tener esa
oportunidad y mostrarles que los sueños sí se hacen realidad”.
La nueva representante del distrito 72, quien llegó
a Nueva York siendo una bebé tras haber perdido a sus padres biológicos y haber
sido adoptada en las Terrenas, República Dominicana, recalcó que su historia es
una muestra de que se puede llegar tan alto como se quiera.
“El sacrificio que mis papás hicieron de coger una
niña que no es de ellos y criarla y educarla y llenarla de valores, significa
mucho y demuestra que personas humildes de nuestra comunidad pueden luchar
fuerte y trabajar por el bien de todos”, dijo De la Rosa.
Alcántara piensa igual que su paisana, que el haber
ganado las elecciones es un ejemplo para nuevas generaciones de mujeres,
especialmente para las inmigrantes.
“Esto es muy importante y es increíble, porque no
hay ninguna latina en el Senado de Nueva York y lo mejor de este triunfo es
decirle a las niñas de las escuelas que no importa donde nazcas, lo importante
es donde terminas y que no importa si tienes al principio problemas con el
inglés o de inmigración, tenemos que luchar para romper las barreras, porque
todas merecemos tener una silla en la mesa para decidir”, dijo, admitiendo que
la campaña de odio y división de Donald Trump la motivó a lanzarse al Senado.
“Las mujeres latinas ya no se conforman con ser
plato de segunda mesa y creo que el discurso anti-mujer y anti-inmigrante que
este año ha promovido Trump ha motivado a latinas como yo a correr por puestos
públicos”, agregó
“Es el año de las mujeres”
Lucía Gómez, activista comunitaria y líder sindical
de la unión 78, describió el triunfo de las dominicanas como un testimonio que
muestra que llegó la hora de la mujer latina en la Legislatura.
“Para toda mujer hispana el que hayan ganado estas
dos es un orgullo y un triunfo. Ellas han demostrado que no pueden descontarnos
en la vida del estado y le abren el camino a más mujeres que seguirán
luchando”, dijo.
“Marisol vino esencialmente de la nada, en una
contienda fuerte contra Robert Jackson y fue la fe y el trabajo lo que la puso
arriba y Carmen es una mujer que a pesar de su edad demostró que está lista
para luchar por nuestros derechos con la fuerza de la mujer hispana”.
El presidente del condado de El Bronx, Rubén Díaz
Jr., aseguró que la llegada de Alcántara y De la Rosa a Albany llevará un
empuje fuerte y nuevo que hacía falta en la Legislatura.
“Ellas son las voces que se necesitan ahora en el
Senado y la Asamblea estatal, porque este es el año de las mujeres y ellas dos
son inteligentes y muy capaces”, dijo. “No había mujeres latinas en el Senado,
entonces Marisol está haciendo historia al ser la primera dominicana en llegar
allí y ser una voz en favor de las uniones sindicales”.
Alcántara mencionó que espera que en enero, cuando
asuma su cargo en Albany, haya un cambio en el Senado y que sean los demócratas
los que tengan la mayoría, pero advirtió que de seguir siendo los republicanos
quienes lideren, es importante crear coaliciones.
De la Rosa también tiene claro que trabajará en la
búsqueda de coaliciones políticas para poder sacar proyectos adelantes en pro
de la vivienda asequible, la educación y las mujeres embarazadas.
Por EDWIM MARTÍNEZ/Edlp



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