SANTO DOMINGO, República Dominicana (12 Septiembre
2016).- “Martes 13, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes”,
dice el popular refrán que es tenido en cuenta por muchas personas a la hora de
emprender un proyecto.
Considerar los martes 13 como días de “mala suerte”
es una creencia que se da sobre todo en Grecia, España y Latinoamérica, sin
embargo, para muchos no pasa de ser una superstición a la que le dan un sentido
contrario.
Hoy no es un día cualquiera: todos conocemos la
reputación de los días martes 13, y muchísimas personas alrededor del mundo
sufren ante esta fecha un temor ingobernable, una fobia cuyo nombre técnico es
Trezidavomartiofobia.
Ahora bien, ¿de dónde proviene este tradicional
miedo? ¿Cuáles son sus fuentes, las causas que lo hacen efectivo? Queda claro
que no es un asunto nuevo, ni de un lugar del mundo en particular: el martes 13
tiene mala fama en las culturas más diversas, y desde tiempos inmemoriales.
En realidad, se tiende a creer que se trata de dos
supersticiones conectadas: la que recae sobre el día martes, y la que pesa
sobre el número trece. Ambas se combinaron, tal vez por primera vez, o por vez
definitiva, el martes 13 de abril de 1204, cuando cayó Constantinopla en la
Cuarta Cruzada. Desde muchos siglos atrás, el día martes implicaba mala fortuna
tanto para griegos como para romanos, ya que se lo vinculaba con Ares y con
Marte, dioses de la guerra. Algunas leyendas indican que también un martes 13,
todavía antes, se produjo la mítica confusión de las lenguas en la Torre de
Babel. Respecto del número 13, que todavía hoy, en nuestros tiempos de razón y
ciencia, falta entre los pisos de algunos edificios o en las filas de ciertos
aviones, las causas de la maldición son variadas y numerosas: se cree que
Judas, quien traicionó a Cristo, era el número trece en la mesa de la Última
Cena; del mismo modo que Loki, el dios tramposo, maligno y atrevido de la
mitología nórdica fue el treceavo invitado en una catastrófica cena de dioses
en el Valhalla.


No hay comentarios.: