MIAMI (4 Octubre 2016).- La madre del beisbolista
cubano José Fernández arrojó las cenizas del jugador al mar, en el rompeolas de
Miami donde murió en un accidente náutico junto a otros dos jóvenes, informaron
hoy medios locales.
En un breve homenaje tributado este domingo, siete
días después de la muerte de Fernández, Maritza, la madre del fallecido jugador
de los Miami Marlins, fue vista junto a familiares trepando por las rocas del
espigón, desde donde vertió las cenizas de su hijo al mar.
"Fui al mar, donde ocurrió todo, a echar todas
las flores y echar sus cenizas como siempre habíamos hablado", manifestó
en unas declaraciones que recoge el diario local Martí Noticias.
En las imágenes que difunde ese medio se observa un
grupo de embarcaciones, incluido un bote con banderas cubanas y
estadounidenses, reunidas junto al rompeolas.
Los familiares y allegados que participaron del acto
vestían camisetas blancas con la inscripción "José Day".
De acuerdo al medio, ese mismo día, la madre y otros
familiares y allegados acudieron al restaurante preferido por el jugador,
nacido en Villa Clara (Cuba) hace 24 años.
La madrugada del pasado 25 de septiembre, el bote en
que viajaba José Fernández se estrelló de manera violenta contra un rompeolas
en el sur de Miami Beach y ocasionó la muerte del jugador y de las otras dos
personas que viajaban con él, Jesús Macías, de 27 años, y Eduardo Rivero, de
25.
Desde ese día, se produjeron innumerables
expresiones de dolor por el deceso del jugador, un balsero que intentó alcanzar
EE.UU. en tres oportunidades y no lo logró hasta la cuarta, cuando llegó con 14
años en una frágil embarcación a México.
La familia se estableció en Tampa, en el centro de
Florida.
El cuerpo del jugador fue velado el pasado miércoles
en la iglesia católica de Saint Brendan, donde fue despedido por cientos de
aficionados.
Horas antes el cortejo en el que iba el féretro
realizó una caravana fúnebre por el estadio de los Marlins, en el barrio de la
Pequeña Habana, acompañado de los jugadores, y se dirigió luego a la Ermita de
la Caridad del Cobre, en donde el padre Juan Rumín Domínguez pidió por el
descanso eterno de Fernández y los otros dos jóvenes que también fallecieron.
En la iglesia de Saint Brendan, en el suroeste de
Miami, el jueves pasado se celebró una misa de funeral en honor al jugador, con
presencia de su madre, su abuela Olga y su novia María Arias, de 24 años de
edad y que espera una hija del jugador.
Durante el oficio religioso, el destacado jugador de
las Grandes Ligas de Béisbol fue recordado como "un faro de luz" y
una persona de "sonrisa eterna".


No hay comentarios.: