CLEVELAND (27 Octubre 2016).- La entrega del premio
Hank Aaron brindó una especie de relevo generacional de toleteros en el béisbol
de Grandes Ligas.
Por un lado, David Ortiz, el dominicano que puso fin
a una carrera de dos décadas con una producción sin precedentes con los Medias
Rojas de Boston para un pelotero mayor de 40 años.
Y en el otro, Kris Bryant, quien en apenas su
segunda campaña fue la turbina de la ofensiva que propulsó a los Cachorros de
Chicago a su primera Serie Mundial desde 1945.
El recién retirado Ortiz no pudo obviar la
diferencia de edad con el tercera base de Chicago, de 16 años.
"Ese bebé en el otro extremo, tremendo. Ahora
es mi turno de sentarme admirar lo que hace. Da mucho gusto verte cargar al
equipo a tus espaldas", dijo Ortiz previo al segundo juego de la Serie
Mundial entre los Cachorros y los Indios de Cleveland.
Ortiz recibió el premio correspondiente a la Liga
Americana por segunda vez, sumándolo al que obtuvo en 2005. El dominicano
lideró las mayores en OPS (1.021) y slugging (.620), además de empatar el
segundo puesto en impulsadas (127). También estableció récords de jonrones
(38), impulsadas y dobles para jugadores sobre los 40 años.
Culminó su trayectoria el 10 de octubre, cuando los
Medias Rojas cayeron en casa contra los Indios, que acabaron imponiéndose en la
serie divisional de la Liga Americana con una barrida de tres juegos.
Ortiz bromeó sobre la agridulce sensación de volver
al estadio Progressive Field tan pronto.
"Al ir entrando al estadio, me quedé pensando.
'Aquí estuve hace un par de semana. En mi despedida, en el último juegos que
disputamos aquí, me preguntaba cuándo sería la próxima vez que me tocaría regresar
a Cleveland", contó Ortiz.
Sobre su nueva condición de pelotero jubilado,
confesó que es "algo que todavía no acuso".
"Me imagino que (ese cambio de rutina) la
siente usualmente en enero, que es cuando uno empieza a prepararse para la
pretemporada y lo demás", señaló Ortiz, cuyos 541 jonrones de por vida le
dejaron en el 17mo puesto de la lista histórica. "Pero estoy bien. Creo
que estoy más ocupado que nunca. Es una locura".
Ortiz anda ajetreado con sus negocios, como una
salsa picante y cigarros.
Bryant recibió el premio de la Liga Nacional tras
una campaña en la que bateó para .292, con 39 jonrones y 102 impulsadas.
El premio se determinó al combinar los resultados de
una votación de los fanáticos y un panel de expertos, que fue encabezado por
Aaron y otros miembros del Salón de la Fama.
"Es un premio con un gran significado para
mí", dijo Ortiz. "Es uno de los trofeos que tengo en mi casa que
siempre me llama la atención por su forma".


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