PERIODISTA VÍCTIMA ACV INVITA A SU FUNERAL POR MALA JUGADA EN EL PLAN SOCIAL DE LA PRESIDENCIA
SANTO
DOMINGO ESTE, República Dominicana (13 Agosto 2018).- El periodista Manuel Vólquez,
de 68 años de edad, y con lesiones permanente a causa de un Accidente
Cerebrovascular (ACV) ha hecho este domingo una dramática invitación a su
funeral, luego de una mala jugada en el Plan Social de la Presidencia, donde
laboraba.
Vólquez hace
la invitación luego que la directora del Plan Social de la Presidencia, Iris
Guaba, amenazara con sacarlo de nómina el próximo mes de septiembre.
El veterano
periodista levanta su voz, porque la amenaza de la flamante directora del “Plan
Social” también tiene en la mirilla a otros 79 infelices empleados de esa
institución que están en vía de pensión.
Manuel
Volquez, en un artículo publicado en varios medios de comunicación y
reproducido en las redes sociales indica que el 7 de junio del 2014, mientras
realizaba labores propias de sus funciones en esa dependencia gubernamental en
calidad de Encargado de Comunicaciones, Prensa y Relaciones Públicas sufrió el
ACV. Allí laboraba desde el 2008.
Esperamos
que el Colegio Dominicano de Periodistas (CDP) y el Sindicato Nacional de
Trabajadores de la Prensa (SNTP) se pronuncien sobre el particular.
Pero dejemos
que sea el propio Manuel Volquez que le cuente por qué lo invita a su funeral
Están
invitados a mi funeral
Por Manuel
Volquez
Hace dos
semanas que recibí la desafortunada información de parte de la Gerencia de
Recursos Humanos del Plan de Asistencial Social de la Presidencia en el sentido
de que seré sacado de nómina en septiembre próximo junto a unos 79 infelices
empleados de esa institución que como yo están en tránsito de pensión.
Son personas
atrapadas por la irreversible vejez que ganan sueldos miserables entre 5 mil a
20 mil pesos, dependiendo del cargo que desempeñan, y si les quitan ese
sueldito van a morir de hambre.
Tenemos
todos en común que padecemos enfermedades catastróficas, tales como cáncer,
diabetes, derrame cerebral, accidentes cardiovasculares, crisis renal, crónica
invalidez por vejez, cirrosis hepáticas, y otras, que ameritan tratamientos
costosos.
La única
explicación que he recibido de esa abusiva, ilegal e inhumana medida, es que la
pensión debe gestionarse a través de la Dirección de Información y Derecho de
Afiliados (DIDA). Hice las averiguaciones de rigor en la DIDA y allí me
informaron que yo no calificaba para pensión por enfermedad a través de ese
organismo y que mi caso debió ser reportado inmediatamente entré en la fase de
discapacidad, que debo buscar otra vía para gestionar ese beneficio. No entendí
bien esa explicación, sólo que mi caso no se resolvía por esa vía.
En fecha 6
de agosto de 2018, le remití una comunicación, vía Consultoría Jurídica, a la
directora general del Plan Social, Iris Guaba, pidiendo explicación sobre esta
decisión y que reconsiderara dejar la misma sin efecto hasta que el Estado me
pensione, porque de materializarse provocaría muertes en cadena de los
empleados afectados de salud. Al momento de escribir este artículo, no he
recibido ninguna respuesta de la funcionaria. Tengo constancia de que el
mensaje le fue entregado.
Esa
Dirección General sabe, porque tienen mis documentos en archivos, que estoy
protegido por una licencia médica permanente que dice que No Apto para el
Trabajo Productivo, firmada por tres galenos (una neuróloga, un cardiólogo y un
neurocirujano), certificación que está validada, además, por médicos del
Ministerio de Salud Pública, como requisitos legales exigidos para los trámites
de pensión.
Tengo
discapacidad físico-motora a causa de un “Accidente Cerebrovascular Isquémico”
(un derrame cerebral), que me surgió el 7 de junio del 2014, precisamente
mientras realizaba labores propias de mis funciones en mi oficina esa
dependencia gubernamental en calidad de Encargado de Comunicaciones, Prensa y
Relaciones Públicas. Figuro como empleado de esa entidad desde el 2008.
Este
percance de salud me ha producido daños severos en la pierna y el brazo
izquierdo, además de fuertes dolores corporales, que me impiden insertarme al
medio productivo laboral.
Tengo en la
actualidad 68 años de edad de los cuales he dedicado 45 de estos con mucho
entusiasmo, honestidad, responsabilidad y entrega al ejercicio del periodismo.
Además soy hipertenso.
Por mi
delicada situación de salud, califico para una Pensión Especial y creo que le
corresponde al Plan de Asistencia Social dar continuidad a esas gestiones ante
el Estado, tal como lo inició el entonces Director General de esa institución,
Ing. César Prieto, en fecha 5 de noviembre del 2014, no pretender sacarme de
nómina de manera alevosa.
Si me
excluyen de la nómina sin tener a manos una pensión digna, me ocasionarían
daños psíquicos demoledores y conllevaría a una segura desaparición física,
pues por ahora sólo dependo del salario que devengo en esa institución, el cual
apenas sirve para mantener de manera precaria a mi familia y comprar mis caros
medicamentos.
Desde ya,
todos están invitados a mi funeral.
Fuente: VIGILANTE
INFORMATIVO


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