Migrantes quedan en el limbo en un campamento en selva de Panamá tras ser deportados desde los Estados Unidos
CIUDAD DE PANAMÁ (28 Febrero 2025).- Fueron deportados desde Estados Unidos y ahora decenas de migrantes han quedado en el limbo en un campamento en la selva de Panamá, denunciaron abogados.
Abogados de migrantes de todo el mundo que fueron
deportados de Estados Unidos y trasladados a un remoto campamento en la selva
panameña en las últimas semanas dicen que no han podido comunicarse con sus clientes
desde que llegaron allí.
Un centenar de estos migrantes están retenidos en el
centro migratorio "San Vicente", en lo profundo de la densa selva que
separa a Panamá de Colombia, según autoridades panameñas. Su futuro es incierto
mientras esperan ver si se les concederán asilo en Panamá o en otro lugar.
"Se están enviando personas, incluidas familias
como nuestros clientes, a Panamá sin ningún tipo de evaluación para el asilo y
a pesar de no tener ninguna conexión con ese país", dijo Lee Gelernt,
abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU).
"Y cuando llegan allí, desaparecen en una caja
negra sin acceso a un abogado", dijo.
Gelernt es uno de varios abogados que impugnan una
orden ejecutiva del 20 de enero del presidente estadounidense, Donald Trump,
que bloqueó ampliamente a los migrantes solicitar asilo en la frontera con
México.
En las últimas semanas, Estados Unidos ha deportado a
Panamá a unas 300 personas, entre ellas hay procedentes de Afganistán, China,
India, Irán, Nepal, Pakistán, Sri Lanka, Turquía, Uzbekistán y Vietnam. Estos
vuelos forman parte de los esfuerzos de la administración Trump por eludir que algunos
países rechacen los vuelos de deportación estadounidenses debido a tensiones en
las relaciones diplomáticas u otras razones.
El acuerdo con Panamá permite a Estados Unidos
deportar a estas nacionalidades y hace responsabilidad del país centroamericano
organizar su repatriación.
Pero el proceso, que en este caso incluyó una parada
provisional en un hotel de la Ciudad de Panamá donde el grupo fue detenido por
guardias armados, ha sido ampliamente criticado por organizaciones de derechos
humanos que temen que los migrantes puedan ser maltratados y por su seguridad
si finalmente son devueltos a sus países de origen.
La abogada del Centro Nacional de Justicia para
Inmigrantes (NIJC), Keren Zwick, dijo que estaba "profundamente
preocupada" por la seguridad de una mujer turca y su hija que fueron
deportadas de Estados Unidos a Panamá y desde entonces enviadas de regreso a
Turquía, según su esposo.
Una copia de la denuncia legal contra el gobierno
estadounidense presentada por la ACLU, el NIJC y otros grupos de derechos
humanos a la que tuvo acceso Reuters, indica que la mujer turca y su hija
declararon a funcionarios de inmigración estadounidenses que habían ido a ese
país a solicitar asilo. Llegaron a Estados Unidos el 3 de febrero, después de
la orden ejecutiva del 20 de enero, antes de ser deportadas en un avión militar
a Panamá nueve días después.


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