Al igual que en el pasado, hoy sigue habiendo quienes rechazan a Jesús y sus enseñanzas, oponiéndose a la verdad sobre el ser humano. Esta verdad, que encuentra su fundamento en el modelo de humanidad que Él representa, choca con ideologías que buscan redefinir la naturaleza del hombre y la mujer según intereses particulares.
La resistencia a aceptar este diseño
divino no es nueva, pues a lo largo de la historia han surgido movimientos que
conspiran contra la verdad, intentando imponer visiones alejadas de la esencia
original del ser humano.
Sin embargo, Jesús sigue siendo el referente de una
humanidad plena, basada en el amor, la dignidad y la complementariedad entre el
hombre y la mujer. Aunque muchos se niegan a reconocerlo, su mensaje permanece
vigente, invitando a cada generación a descubrir en Él el camino hacia la
verdad. Ante un mundo que tiende a relativizar los principios fundamentales de
la existencia humana, su ejemplo nos recuerda que solo en la armonía con el
plan de Dios está la verdadera identidad y plenitud.
Hasta mañana, si Dios, usted y yo lo queremos.
Por MONSEÑOR
RAMÓN DE LA ROSA Y CARPIO


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