La presencia militar de Estados Unidos en Puerto Rico preocupa a los boricuas aunque desconocen de qué se trata
SAN JUAN, Puerto Rico (16 Septiembre 2025).- El polémico tema del aumento de la presencia de un cuerpo castrense y el desarrollo de ejercicios militares en Puerto Rico, que en estos momentos está en pleno auge como resultado del alza en las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, es algo que preocupa en mayor o menor grado al ciudadano promedio en la Isla, pero muchos optan por darle poca o ninguna atención al tema, por diversas razones que van desde sus muchas otras inquietudes, demasiado trabajo, o la ansiedad que les provoca.
Al menos eso fue lo que dejaron saber una decena de
personas entrevistadas al azar por Primera Hora cuando se les preguntó qué
conocían sobre los ejercicios militares y el reciente aumento de presencia
militar en Puerto Rico.
Por ejemplo, Luis Nieves, un residente de Guaynabo que
trabaja por su cuenta en un negocio de eventos y actividades, admitió no estar
muy al tanto de la situación.
“No sé mucho, pero lo que sé es que supuestamente
vienen varias bases militares aquí en Puerto Rico. No sé mucho, en verdad que
no”, comentó.
“Verdaderamente, no sé qué decirte… no es que no me
interese, pero tengo tantas cosas en mi cabeza que a veces no me pongo a
preocuparme de nada. Que sea lo que Dios quiera, como dice uno. Si le doy
pensamiento (al tema) me vuelvo loco”, agregó.
Una joven madre de Guaynabo, que se identificó
solamente por su nombre, Lian, sostuvo que se trata de un tema que prefiere
evadir.
“La realidad es que no le doy mucho énfasis a eso. No
he escuchado nada”, comentó. “Me preocupa, pero como me crea ansiedad, pues
prefiero entonces… De verdad que trato de evadir el tema. Pero sí sé que es
preocupante”.
Para varios de los entrevistados, es mucho más
importante procurar el bienestar familiar o enfocarse en el trabajo, evitando
las preocupaciones por los ejercicios militares.
“Obviamente, me crea mucha ansiedad porque tengo niños
pequeños y pues por eso trato de… creo que podría escalar y se vean afectados.
Así que lo evito para que no me cause ansiedad”, agregó la trabajadora social.
“Y sí me preocupa que se use a Puerto Rico, que pase
algo, que la guerra sea más fuerte y entonces nos veamos perjudicados nosotros,
ya que cuando empiezan las guerras, inicia esto de los alimentos, la escasez y
todas esas cosas”, sostuvo.
Mientras, Laura de los Santos, una trabajadora de un
supermercado y residente de San Juan, indicó estar al tanto de los acontecimientos,
pero “por encimita”.
Dijo conocer “del problema que tiene Venezuela con
Donald Trump, y ahora con la gobernadora de aquí, que le dijo que fuera pa
allá, que las mujeres de Venezuela la estaban esperando. Eso es lo que yo he
escuchado por encimita así”.
Sin embargo, no tenía más detalles sobre los
ejercicios militares en la Isla, y explicó que “yo casi no sigo así noticias,
lo que me sale por encimita así, pero no me empapo mucho”.
“Pero siempre se preocupa uno, porque uno no sabe en
qué vaya a parar la cosa. Porque siempre… como todos los días sale una noticia
nueva, y la que viene supera a la que estaba. Y nunca es para beneficio de
nadie. Y eso para mí es lo que está afectando la economía, porque, no sé, como
que las cosas se paralizan de momento”, agregó.
Reiteró, sin embargo, que el tema no le interesa, pues
“ya es suficiente ya con todo lo que está pasando aparte de eso”.
Mientras, una señora de más edad, retirada y residente
de Guaynabo, se limitó a comentar que “sé lo que he oído por la televisión nada
más, que están haciendo prácticas y que están trayendo aviones de allá”.
Sin embargo, desconocía de las tensiones actuales
entre Estados Unidos y Venezuela, aunque tras enterarse expresó preocupación.
“No estoy ni en contra ni a favor, pero de
preocuparme, me preocupo, porque Venezuela no se va a quedar con los brazos
cruzados”, sostuvo
Por su parte, Dolores “Lola” Gómez Acosta, una nutricionista
retirada, afirmó que el tema militar y bélico es uno que no le agrada, y por
tanto no le interesa.
“Honestamente, que no me gusta (el tema). Sí estoy
enterada (de lo que está ocurriendo). Pero no me interesa, para nada, de verdad
que no”, sostuvo.
“Yo sé poco. Sé que están los militares haciendo
ejercicios, están haciendo no sé qué. Mi esposo sí sabe de todo eso, yo no”,
agregó.
“Pero a mí si me preocupa, porque de veras que no me
gusta la guerra, ni nada de eso… Porque es que eso… yo no entiendo, de veras no
sé cómo explicarlo. Porque las bases militares, honestamente, para mi entender,
eso es como que beneficio… honestamente, esa tirantez de guerra, ejercicios
militares… no sé… a mí no me gusta, para nada”, reiteró.
Un joven obrero de la construcción y residente de San
Juan, que prefirió no identificarse, indicó estar más concentrado en su trabajo
y no muy al tanto de los acontecimientos, aunque sostuvo que sí es algo que le
preocupa.
“Lo único que
he escuchado es que aquí tiene una base militar Estados Unidos, que es
relacionado con Venezuela o algo así. Pero es que yo estoy en el trabajo y casi
no (estoy enterado)… Es importante sí, pero yo…”, comentó.
“Y preocupa, claro, porque uno no sabe qué pueda
pasar. Imagínese, nosotros acá… le da a uno miedo… entonces, a veces, como que
uno toma la decisión a veces como que más bien de irse de acá, porque pienso
que es un punto muy crítico, porque esto es una Isla y pues no sé cómo manejará
todo eso”, agregó.
Mientras, Annette Cruz, una ama de casa de Guaynabo,
prefiere no dar mucha atención al asunto porque entiende que su opinión no será
tomada en cuenta.
“Yo lo que (he oído), que la gente dice que eso no nos
conviene a nosotros que esa gente y que esté aquí. Yo no sé, pero… De verdad
como no veo mucha televisión, por lo tanto, no… como que eso no… Y como lo que
yo piense el gobierno se lo pasa por donde no le da el sol. La voz de uno no
tiene ni voz ni voto, así que…”, dijo con tono de resignación.
Agregó que el tema de los ejercicios militares en
Puerto Rico no le preocupa “para nada. No me voy a echar una preocupación que a
ellos no le va a importar. Voy a coger lucha, no voy a dormir y comoquiera ellos
o van a estar o no van a estar. Ellos van a hacer lo que les dé la real gana”.
“Así que para qué preocuparse por algo (sobre lo) que
uno no tiene control… a ellos no les importa. Que sea lo que sea”, insistió.
“No
me como el cuento”
Pero no todas las personas entrevistadas han optado
por prestar poca atención a la situación, y algunos ciudadanos sí tenían
opiniones más concretas sobre la escalada de tensiones entre Estados Unidos y
Venezuela y el consiguiente incremento de presencia militar en Puerto Rico.
Por ejemplo, Jorge Rosa, un jubilado residente de
Puerto Nuevo afirmó estar “al tanto de lo que está pasando”.
“Te soy honesto. No me como el cuento ese de que es en
relación a erradicar las drogas. Porque si fuera por eso, ¿cuántos años
llevamos con el problema aquí entrando drogas, entrando armas? Eliminaron lo de
los rayos X en los puertos, que comoquiera van a seguir entrando. Eso huele a
peje maruca…”, comentó.
“Después que no vengan a hacer lo mismo que cuando
estaba Culebra y Vieques, que sea de práctica con bala viva, pues… la situación
que nosotros tenemos como colonia, pues, hay que aceptarlo. No tenemos otra
porque somos territorio de ellos. Pero que se mantengan así, y que no sea que
quieran usar esto aquí de… no sé ni que palabra decirle, porque si las
intenciones son de verdad ir contra Venezuela, nos afectaría a nosotros
entonces”, agregó.
Mientras, Cándido Alers, un hombre de Dorado que
recién se jubiló a sus 80 años, también afirmó “de la situación”.
“Sé que Estados Unidos está haciendo unas maniobras
militares cerca de Venezuela, para tratar de combatir el narcotráfico. Si eso
es verdad o no, pues eso solo ellos lo saben. Y tienen gente aquí en Puerto
Rico porque es lo más cerca del área del Caribe”, comentó.
“Esto pertenece a Estados Unidos, y toda la vida
nosotros hemos pertenecido a ellos, y ellos han hecho lo que quieran por estas
áreas. Así que para mí es una cosa natural, que siempre ha existido”, agregó.
Sobre el posible impacto de un conflicto bélico,
reflexionó que “bueno… en cierto modo, nos podría colocar en peligro si fuese
una potencia grande extranjera, pero en el área del Caribe no creo que tenga
ningún problema con eso”.
Por su parte, Carlos Rivera, un residente de Guaynabo
que trabaja en la industria de autos, no solo afirmó estar más pendiente de los
acontecimientos y su evolución, sino que fue categórico en respaldar una
intervención militar de Estados Unidos en Venezuela.
“Estoy bastante orientado sobre ese particular,
porque, de hecho, tengo amistades y comadre que son venezolanos, que han tenido
que desertar de Venezuela y están prácticamente por diferentes partes de
Estados Unidos y el Caribe. Y me da mucha pena lo que está pasando”, afirmó.
Aseguró que, sobre lo que viene ocurriendo, “nada me
preocupa. Al contrario. Estoy loco porque Estados Unidos le meta mano (al
régimen de Venezuela). Que vaya a la acción, porque ya son muchos años y ese
régimen, cómo le explico, no respetan las leyes de ellos mismos.
Lamentablemente, lo que he escuchado y lo que he visto, de la información que
me han dado las amistades, es que llevan robándose las elecciones más de seis
veces. Esta última vez, ¿qué pasó? Supuestamente, el opositor tuvo la evidencia
de que ganaron las elecciones, pero ellos no pudieron mostrar evidencia de que
ellos lo hicieron”.
“Así que, que
le meta mano Estados Unidos, honestamente”, insistió.
“Y sí, hay consecuencias, hay consecuencias siempre.
Pero todo eso conlleva para poner ley y orden”, acotó.
El domingo, Trump respondió con un “veremos qué pasa”
al ser preguntado sobre la posibilidad de que su país lleve a cabo ataques
dentro del territorio venezolano.
“Veremos qué pasa. Mira, Venezuela nos está enviando
pandilleros, narcotraficantes y drogas. Es inaceptable. No nos gusta lo que
Venezuela nos está mandando: ni sus drogas ni sus pandilleros. No nos gusta, no
nos gusta nada”, indicó el mandatario a la prensa.
De hecho, ayer el presidente confirmó que el ejército
de Estados Unidos atacó otro bote venezolano que, supuestamente, transportaba
drogas desde ese país, y que mató a tres personas a bordo de la embarcación.
En cuanto a los ejercicios militares en la Isla,
Rivera reiteró que “no le tengo miedo. Y, de hecho, mi hijo está en el
Ejército. Ahora mismo está en Kuwait metío. Va a estar como un año por allá. Y
si le tocara, eso fue lo que él decidió. Esa es la realidad. O sea, nadie
podemos estar… ser como que, ‘no, que nos va a pasar algo’. Pero si cada hijo
que va al Ejército, que se anota, sabe pa lo que iba. Lamentablemente, son
decisiones de cada cual. Eso es lo que hay, honestamente”.
Más allá de las expresiones de la gente, cabe resaltar
que los más recientes informes noticiosos dan cuenta de que Estados Unidos ha
estado reforzando su presencia militar en Puerto Rico y el Caribe.
De acuerdo con la Agencia EFE, al menos cinco aviones
de combate F-35 de la Marina de Estados Unidos arribaron a la pista del
aeropuerto regional José Aponte de la Torre, en la antigua base militar de
Roosevelt Roads, en Ceiba.
Asimismo, una aeronave Boeing C-5 de las Fuerzas
Armadas estadounidenses se divisó en esa misma base, según reportaron medios
locales.
Estos aviones se suman al despliegue estadounidense de
ocho barcos militares con misiles y un submarino de propulsión nuclear, cerca
de las costas venezolanas, bajo el argumento de combatir el narcotráfico, una
acción que el Gobierno de Venezuela considera como un intento de propiciar un
“cambio de régimen” en el país suramericano.
Paralelamente, Venezuela ordenó la movilización de
buques, el alistamiento de millones de milicianos y un “refuerzo especial” de
la presencia militar en cinco regiones costeras del país.
Por OSMAN PÉREZ MÉNDEZ/Primera Hora




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