Del papa León XIV a médicos Latinoiberoamericana y del Caribe: El algoritmo jamás podrá sustituir un gesto de cercanía
CIUDAD DEL VATICANO (2 Octubre 2025).- El Papa recibió en el Vaticano a representantes de la Confederación Médica Latinoiberoamericana y del Caribe. En su mensaje, destacó la centralidad de la relación médico-paciente frente a los desafíos tecnológicos y recordó el testimonio del beato José Gregorio Hernández.
"El que no podía ser tocado encuentra en una
caricia de Jesús la salud y la salvación". Con esta imagen del Evangelio,
el Papa León XIV iluminó el centro de su mensaje a los representantes de la
Confederación Médica Latinoiberoamericana y del Caribe (CONFEMEL), reunidos en
el Vaticano el jueves 2 de octubre.
El Pontífice quiso subrayar que, en la medicina, más
allá de las herramientas técnicas, lo que verdaderamente sana es la relación
personal entre médico y paciente. Una cercanía que, según recordó, ninguna
inteligencia artificial puede reemplazar: “El algoritmo nunca podrá sustituir
un gesto de cercanía o una palabra de consuelo”.
La audiencia se desarrolló en un clima de acogida y
gratitud. El Santo Padre agradeció a los profesionales sanitarios que integran
CONFEMEL —más de dos millones de médicos de la región— por su esfuerzo en
llevar atención de calidad hasta los lugares más apartados: “Gracias por esta
incansable labor”, expresó al inicio del encuentro.
El Papa enmarcó su reflexión en la memoria litúrgica
de los Santos Ángeles Custodios. Así como ellos acompañan y protegen, dijo, los
médicos están llamados a cuidar y velar por la salud de cada persona. Retomando
a san Agustín, recordó que Cristo mismo es médico y medicina, palabra y carne
que sanan: “El diálogo, la comunicación y el contacto físico siempre han de
estar presentes en la relación terapéutica”.
También señaló luego, como fuente de inspiración para
la CONFEMEL, a una importante figura de América Latina que “supo dedicar su
vida al bien de sus pacientes”: el beato José Gregorio Hernández Cisneros, uno
de los médicos más conocidos en Venezuela a inicios del siglo XX, que será
canonizado el próximo 19 de octubre por León XIV en la Plaza de San Pedro. “Lo
considero un buen ejemplo para ustedes”, afirma el Papa, “pues supo compaginar
su alta competencia médica con su dedicación a los más necesitados, lo que le
valió el título de ‘médico de los pobres’”.
De cara a los desafíos que plantea la inteligencia
artificial en el ámbito sanitario, el Sucesor de Pedro animó a los
profesionales a acoger las oportunidades de estas nuevas herramientas, pero sin
perder la esencia de su misión: “Pueden y deben ser una gran ayuda para mejorar
la asistencia clínica, pero nunca podrán ocupar el lugar del médico, porque
ustedes son, como decía el Papa Benedicto XVI, reservas de amor, que llevan
serenidad y esperanza a los que sufren”.
El Papa concluyó invitando a los médicos de CONFEMEL a
mantener la esperanza y a vivir su vocación como un camino de servicio y
acompañamiento, poniéndolos bajo la intercesión de Cristo y de la Virgen María,
Salud de los enfermos. Y con tono cercano, reiteró la centralidad de la
relación médico-paciente: “Esa relación y esa posibilidad de vida y esperanza
que ustedes también ofrecen a todos sus pacientes, a todos los enfermos”.
Por SEBASTIÁN
SANSÓN FERRARI/Vatican News



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