Doce meses de prisión a peruano por falsa amenaza de bomba que llevó a la activación de los protocolos de seguridad nacional en el AILA

SANTO DOMINGO, República Dominicana (4 Enero 2026).- Un tribunal de la Capital dominicana dictó 12 meses de prisión contra el peruano Ángel del Pino Cuya, también conocido como Ricardo Casas por realizar una falsa amenaza de bomba que llevó a la activación de los protocolos de seguridad nacional en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) el 6 de enero de 2026.

El Ministerio Público dominicano presentó una acusación formal este contra el extranjero.

El órgano persecutor solicitó prisión preventiva y ha declarado la complejidad del proceso, argumentando la gravedad de los hechos, el impacto en la seguridad del Estado, el peligro de fuga, el riesgo de obstrucción del proceso y la alta probabilidad de que el imputado reincida en su comportamiento delictivo.

Según la solicitud de medida de coerción, el imputado realizó una llamada telefónica en la que alertó sobre la supuesta existencia de un artefacto explosivo a bordo del vuelo CM299 de Copa Airlines, que se dirigía a Panamá.

En ese momento, la aeronave se encontraba en pleno trayecto. La información fue canalizada a través del centro de atención de la empresa concesionaria del aeropuerto, lo que llevó a la activación inmediata de los protocolos de emergencia.

En el momento de la llamada, Del Pino Cuya se presentó como gerente de un restaurante en el centro de Santo Domingo y afirmó que la información le había sido proporcionada por un familiar. Sin embargo, posteriormente cambió su versión, alegando que un amigo de la familia fue quien le comunicó la supuesta alerta, indicando que esta persona era originaria de Francia.

 

Consecuencias de la falsa alarma

La falsa alarma provocó una serie de acciones que incluyeron:

 

El retorno forzoso del avión.

La evacuación controlada de los pasajeros.

La inspección total de la aeronave y del equipaje.

La suspensión temporal de las operaciones aéreas en el AILA por aproximadamente tres horas.

Desvío de varios vuelos hacia otras terminales del país, incluyendo Punta Cana y Santiago de los Caballeros.

Operativos de seguridad involucrados

En la operación de respuesta participaron diversas entidades, incluyendo el Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (Cesac), la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), así como organismos militares y otras agencias de seguridad del Estado.

 

Implicaciones legales

A pesar de que no se encontró ningún explosivo, el Ministerio Público sostuvo que que la conducta del imputado se ajusta al tipo penal de terrorismo.

Esto se debe a que se trató de una acción deliberada destinada a generar pánico colectivo, alterar el orden público y afectar un servicio estratégico esencial como la aviación civil.

La mera existencia de una amenaza de esta naturaleza pone en riesgo vidas humanas y compromete la seguridad nacional.

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