El puertorriqueño Bad Bunny, herencia latina y toallas Ice Out animan el Super Bowl
SAN FRANCISCO (9 Febrero 2026).- Bad Bunny y su reivindicación cultural latina en el Super Bowl fueron parte de un momento histórico para los latinos. Una noche de deporte y espectáculo que también expresó el repudio a las políticas de Trump.
El puertorriqueño Bad Bunny animó el espectáculo de
medio tiempo en el Super Bowl, llevando la cultura boricua al evento que se
celebra este domingo entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots en
el Levi’s Stadium de Santa Clara, Estados Unidos, donde también resonó el
rechazo al Gobierno de Donald Trump y su política migratoria, en un adelanto de
lo que podría ser el próximo Mundial.
Según reportes de prensa e imágenes de televisión, Bad
Bunny apareció entre campos de caña de su tierra natal, rodeado de agricultores
con sombreros de paja tradicionales y un puesto de hielo raspado, entre otros
detalles, cantando de primer momento su éxito Tití me preguntó.
El cantante llevaba un balón y vestía una camiseta de
fútbol completamente blanca con el número 64 y su verdadero apellido, Ocasio.
En el balón se leía: “Together We Are America” (Juntos somos América [Estados
Unidos]).
En otro momento, en traje claro, bailó e interpretó
Baile inolvidable acompañado de Lady Gaga. Bad Bunny mencionó a todos los
países de Latinoamérica, una reivindicación identitaria, pero que en el
contexto actual de Estados Unidos y las críticas a Trump se convierte en
mensaje social y de resistencia cultural.
Este domingo, mientras comenzaba el concierto del
puertorriqueño en el Levi’s Stadium, la cuenta oficial de la Casa Blanca en la
red social X publicó un mensaje con el lema Make America Great Again (Hacer a
Estados Unidos grande de nuevo), que acompaña a Trump desde su campaña para las
elecciones presidenciales de 2016 y dio nombre a su movimiento de seguidores de
ultraderecha, MAGA.
Las recientes declaraciones de Bad Bunny en los
Grammy, tras ganar el premio al mejor álbum de música urbana por Debí tirar más
fotos, destacado como una carta de amor a su Puerto Rico, molestaron al entorno
de Donald Trump, quien lo calificó de “horrible elección” para el entretiempo
del evento y desistió de asistir.
“¡El espectáculo del medio tiempo del Super Bowl es
absolutamente terrible, uno de los peores de la historia!”, dijo este domingo
el presidente en la red social Truth Social tras la actuación del boricua y
agregó que “nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo”, aun cuando la
reacción del público y el ambiente dentro del Levi’s Stadium de Santa Clara
demostraban lo contrario.
Bad Bunny dijo esta semana que “los fans no
necesitaban aprender español para disfrutar de su presentación, pero deberían
estar preparados para bailar” en el Super Bowl.
“Lo único más poderoso que el odio es el amor”,
señalización durante el espectáculo de medio tiempo de Apple Music del Super
Bowl LX de la NFL en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, EE.UU., el 8
de febrero de 2026, donde los New England Patriots se enfrentaron a los Seattle
Seahawks. Foto: EFE.
La presencia del cantante de 31 años en el entretiempo
del mediático y muy seguido Super Bowl —primer artista con un repertorio
musical íntegramente en español— fue parte de un momento histórico para los
latinos, en una noche en que no solo marcó el renacer de los New England
Patriots, sino que reafirmó la fuerza de la identidad cultural latinoamericana
y del repudio a las políticas de Trump, especialmente su ofensiva
antinmigratoria y los desmanes y violentas redadas del ICE.
Afuera del estadio, activistas repartían este domingo
toallas con el lema de “ICE Out” (Fuera el ICE). Imágenes de prensa muestran
las toallas que el grupo Contra-Ice repartió a aficionados antes del inicio del
encuentro. Además del lema contra el Servicio de Inmigración y Control de
Aduanas (ICE), también se observa un conejo (en alusión al artista boricua) que
patea un balón de fútbol americano situado dentro de un hielo (ice, en inglés).
Otros sucesos de la noche han impresionado por su
fuerza y la demostración de cuánto rechazo genera el clima actual de la
Administración. El jugador de los New England Patriots, Mack Hollins, llegó al
estadio esposado y descalzo, mientras otros atletas y figuras públicas han
utilizado plataformas de alto perfil para visibilizar problemáticas sociales y
políticas que consideraron urgentes bajo el actual Gobierno de Trump.


No hay comentarios.: