"La verdadera justicia es el amor": Papa León XIV en el Ángelus
CIUDAD DEL VATICANO (15 Febrero 2026).- A la hora del Ángelus del domingo 15 de febrero, León XIV reflexionó sobre una parte el sermón de la montaña que revela el significado de los preceptos de la Ley de Moisés e indicó que en cada precepto debemos percibir una “exigencia de amor”. "No se necesita una justicia mínima, se necesita un amor grande, que es posible gracias a la fuerza de Dios".
“Jesús, después de haber proclamado las
Bienaventuranzas, nos invita a entrar en la novedad del Reino de Dios y, para
guiarnos en este camino, revela el verdadero significado de los preceptos de la
Ley de Moisés”. Con estas palabras, el Papa León XIV inició su alocución previa
a la oración mariana del Ángelus del 15 de febrero, VI domingo del tiempo
ordinario.
Asomado desde la
ventana del Palacio Apostólico, el Santo Padre, reflexionando sobre una parte
del “sermón de la montaña” que propone el Evangelio del día, explicó que estos
preceptos “no sirven para satisfacer una necesidad religiosa exterior y sentirse
bien ante Dios, sino para hacernos entrar en la relación de amor con Dios y con
los hermanos”. Y por eso - puntualizó - “Jesús dice que no ha venido a abolir
la Ley, ‘sino a darle cumplimiento’”.
“El cumplimiento de
la Ley es precisamente el amor, que realiza su significado profundo y su fin
último. Se trata de adquirir una “justicia superior” a la de los escribas y
fariseos, una justicia que no se limita a observar los mandamientos, sino que
nos abre al amor y nos compromete en el amor”
La justicia del Reino de Dios
Para hacer ver la
diferencia entre una “justicia religiosa formal” y la “justicia del Reino de
Dios”, el Obispo de Roma explicó que Jesús examina algunos preceptos de la Ley
que se refieren a casos concretos de la vida y lo hace utilizando las
antinomias. Así, por una parte, Jesús afirma: "Ustedes han oído que se
dijo a los antepasados", y, por otra: "Pero yo les digo".
Jesús nos hace "hijos del Padre"
Este planteamiento
nos dice “que la Ley ha sido dada a Moisés y a los profetas como un camino para
empezar a conocer a Dios y su proyecto sobre nosotros y sobre la historia”,
observó el Santo Padre, pero ahora, “Él mismo, en la persona de Jesús, ha
venido entre nosotros llevando la Ley a cumplimiento, haciéndonos hijos del
Padre y dándonos la gracia de entrar en relación con Él como hijos y hermanos
entre nosotros”
“Hermanos y hermanas,
Jesús nos enseña que la verdadera justicia es el amor y que, en cada precepto
de la Ley, debemos percibir una exigencia de amor. No es suficiente con no
matar físicamente a una persona, si después la mato con las palabras o no
respeto su dignidad. Del mismo modo, no basta con ser fiel al cónyuge
formalmente y no cometer adulterio, si en esa relación faltan la ternura
recíproca, la escucha, el respeto, el cuidado mutuo y el caminar juntos en un
proyecto común”
Un “amor grande” para vivir en la justicia
A estos ejemplos, que
Jesús mismo nos brinda, el Papa añadió otro más, una valiosa enseñanza que nos
ofrece el Evangelio:
“No se necesita una
justicia mínima, se necesita un amor grande, que es posible gracias a la fuerza
de Dios”
Antes de concluir su
catequesis, el Papa León invitó a invocar juntos a la Virgen María, para que
“Ella interceda por nosotros, ayudándonos a entrar en la lógica del Reino de
Dios y a vivir en su justicia”.
Por MARÍA CECILIA MUTUAL/Vatican News


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