El izquierdista Miguel Mejía evoca histórica relación entre Fidel Castro y República Dominicana
SANTO DOMINGO, República Dominicana (31 Marzo 2026).- El secretario general del Movimiento Izquierda Unida (MIU), Miguel Mejía, destacó hoy la profunda relación histórica entre Fidel Castro y el pueblo dominicano, así como los vínculos de solidaridad que han unido a ambas naciones.
En un artículo titulado “Fidel Castro y el pueblo
dominicano: la hermandad radiante”, publicado en el portal del MIU, Mejía
rememora, desde Sao Paulo, Brasil, momentos clave, encuentros históricos y
figuras emblemáticas como Máximo Gómez, Juan Bosch y otros protagonistas de las
luchas por la libertad en América Latina y el Caribe.
Recordó que conoció a Fidel Castro en 1978, durante
una visita a La Habana junto a dirigentes del Frente de Izquierda Dominicano
(FID), ocasión en la que el líder cubano destacó la unidad de la izquierda del
país; y luego en 1996, al acompañar al presidente Leonel Fernández en la
primera visita oficial de un mandatario dominicano a Cuba.
En esa ocasión, señaló, sostuvieron un amplio
intercambio con Fidel Castro, quien ofreció una cena en el Palacio de la Revolución
en un ambiente distendido.
Puntualizó que, previo a esa visita, formó parte de la
comitiva que viajó a Cuba para la apertura del consulado dominicano, encabezada
por el entonces secretario de la presidencia, Danilo Medina.
Posteriormente regresé a la isla junto a este, ya en
su condición de presidente, tras el establecimiento de relaciones diplomáticas,
y en noviembre de 2016 integré la delegación oficial que asistió a los
funerales del comandante Fidel Castro, narró.
Para Mejía, no se puede hablar de la hermandad
imperecedera entre los pueblos de Cuba y República Dominicana en el siglo XIX
sin mencionar a Máximo Gómez, como tampoco se puede abordar ese vínculo en el
siglo XX sin referirse a Fidel Castro.
Destacó que el Generalísimo cuenta con un monumento a
la entrada de la bahía de La Habana, considerado entre los más bellos del país,
donde ondean, siempre unidas, las banderas de ambas naciones.
Sostuvo además su convicción de que, en un futuro no
lejano, el pueblo dominicano erigirá un monumento en honor a Fidel, a quien
definió como uno de los extranjeros que más contribuyó a la democracia y
libertad del país, y que —afirmó— bien podría ser considerado dominicano, así
como Gómez es reconocido como cubano en la isla vecina.
Aclaró que no se trata de rendir homenaje a las ideas
políticas que defendieron ambos, sino de reconocer sus aportes históricos en
favor del bienestar de los pueblos por los que arriesgaron sus vidas.
Mejía señaló que la relación de Fidel Castro con la
República Dominicana se remonta a su etapa universitaria, iniciada en 1945,
cuando, en medio de un ambiente de luchas estudiantiles, fue electo presidente
del Comité Prodemocracia Dominicana de la Federación Estudiantil Universitaria.
Indicó que, en coherencia con ese compromiso, se
integró como combatiente a la expedición de Cayo Confites en 1947, donde
conoció a Juan Bosch y a otras figuras del exilio dominicano, forjando una
amistad duradera.
Recordó que el propio Fidel destacó a Bosch como el
dominicano que más le impresionó por su calibre y liderazgo.
Mejía destacó que la valoración de Juan Bosch sobre
Fidel Castro fue también fruto de años de conocimiento y admiración mutua. Citó
que, en una entrevista de 1975, Bosch afirmó que América Latina ha dado tres
grandes genios políticos: Toussaint Louverture, Simón Bolívar y Fidel Castro.
Añadió que, aunque la expedición de Cayo Confites
fracasó, resultó una experiencia clave para la formación revolucionaria de
Fidel, quien retomó esas lecciones al organizar el asalto al cuartel Moncada.
Mejía recordó que, durante el fallido intento de Cayo
Confites, Fidel Castro conoció y estrechó amistad con el dominicano Ramón
Emilio Mejía del Castillo, conocido como “Pichirilo”, a quien describió como un
excelente marino que posteriormente participó en la expedición del yate Granma en
1956.
Señaló que Pichirilo fue un revolucionario cabal, jefe
de un comando durante la Revolución de abril, y que fue asesinado el 12 de
agosto de 1966 en la Zona Colonial de Santo Domingo.
Añadió que en la Revolución cubana también
participaron otros dominicanos exiliados antitrujillistas, como el periodista
Pablo A. Martínez, asesinado por la tiranía de Fulgencio Batista, y Enrique
Jiménez Moya, este último ascendido a comandante del Ejército Rebelde y jefe de
las expediciones de Constanza, Maimón y Estero Hondo en junio de 1959.
Precisó Mejía que este artículo lo escribió para la
revista Caguairán, editada por el Centro Fidel Castro Ruz, institución dedicada
al estudio, la investigación y la difusión del pensamiento del líder histórico
de la Revolución cubana.
Adelantó que será publicado el próximo mes de agosto
en una edición especial de dicha revista, con motivo del cierre de las
actividades conmemorativas del centenario del natalicio del estadista.
No obstante, apuntó que adelantó su publicación para
conocimiento del pueblo dominicano.


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