Los precios mundiales del petróleo y del gas natural se dispararon el jueves después de que Irán atacara una instalación clave de gas natural en Qatar
NUEVA YORK (19 Marzo 2026).- Los precios mundiales del petróleo y del gas natural se dispararon el jueves después de que Irán atacara una instalación clave de gas natural en Qatar, capaz de suministrar una quinta parte del gas del mundo, así como dos refinerías de petróleo en Kuwait y otra en Arabia Saudí.
Los ataques aumentaron los temores de que la crisis
energética desencadenada por el cierre del estrecho de Ormuz al tráfico de
petroleros pueda ser más prolongada y más amplia de lo previsto, con daños
duraderos a la producción de petróleo y gas.
El crudo Brent, el referente internacional, subió
hasta cerca de 114 dólares por barril, frente a menos de 73 dólares por barril
en la víspera de la guerra.
El referente europeo TTF para los precios del gas
natural cotizaba un 24% más alto el jueves.
El ataque iraní alcanzó la terminal de Ras Laffan, en
Qatar, desde donde se embarca gas natural licuado. Qatar normalmente suministra
alrededor del 20% del consumo mundial de GNL, que puede transportarse en barco.
La instalación cerró tras un ataque con drones. El cierre del estrecho de Ormuz
para la mayor parte del tráfico de petroleros ha dejado al gas sin adónde ir.
Las acciones mundiales retrocedieron después de que
las de Wall Street se desplomaran, mientras los precios del petróleo reanudaban
su escalada.
Las acciones en Estados Unidos también cayeron debido
a un informe que indicó que la inflación parecía empeorar incluso antes de que
la guerra con Irán disparara los precios del petróleo y el gas. Eso, y los
comentarios del jefe de la Reserva Federal, llevaron a los inversionistas a
esperar que haya menos posibilidades de obtener las tasas de interés más bajas
que anhelan.
Los futuros en Estados Unidos variaron poco, mientras
los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron, lo que dio aún más fortaleza
al dólar de Estados Unidos, que ha ganado frente a otras monedas importantes
desde que comenzó la guerra.
Los precios del petróleo se han disparado porque la
guerra ha alterado la industria energética del golfo Pérsico.
Irán está intensificando sus ataques contra la
infraestructura energética de sus vecinos árabes del Golfo, como represalia
tras un ataque israelí contra su principal yacimiento de gas natural.
Si las interrupciones mantienen altos los precios del
petróleo y el gas durante mucho tiempo, podrían crear una debilitante ola de
inflación para la economía mundial.
El crudo de referencia en Estados Unidos ganó un 1,1%
hasta 96,45 dólares por barril a primera hora del jueves, mientras que el
contrato de futuros Henry Hub, el referente del gas natural en Estados Unidos,
subió un 3,3%.
En las operaciones bursátiles en Asia, el Nikkei 225
de Tokio cayó un 3,4% hasta 53.372,53, después de que el Banco de Japón optara
por mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en un 0,75%, y citara
la guerra con Irán como uno de los factores.
En su comunicado de política monetaria, el Banco de Japón señaló que "a raíz del aumento de la tensión en Oriente Medio, los mercados financieros y de capitales mundiales han sido volátiles y los precios del crudo han subido de manera significativa; los acontecimientos futuros ameritan atención".
Los precios más altos del petróleo son una pesada
carga para Japón, que, al igual que Corea del Sur y Taiwán, depende de las
importaciones de la mayoría de las materias primas para industrias que dependen
en gran medida del petróleo y sus derivados.
El Kospi en Seúl perdió un 2,7% y se ubicó en
5.763,22.
En Hong Kong, el Hang Seng bajó 2% hasta 25.507,89,
mientras que el índice compuesto de Shanghái cedió 1,6% hasta 3.996,44.
El S&P/ASX 200 de Australia perdió 1,7% hasta
8.497,80 y el Taiex de Taiwán cayó 1,9%. En India, que también ha sufrido por
los shocks en el suministro de petróleo y gas, el Sensex perdió un 2,3%.
Stephen Innes, de SPI Asset Management, comentó en un
análisis: "La combinación de un petróleo más caro, rendimientos en Estados
Unidos al alza y un dólar más fuerte está actuando como una bola de demolición
macroeconómica sobre los activos y las divisas asiáticas".
El S&P 500 cayó un 1,4% el miércoles hasta
6.624,70, pasando a registrar pérdidas en lo que va de la semana. El promedio
industrial Dow Jones bajó el 1,6% hasta 46.225,15, y el compuesto Nasdaq retrocedió
1,5% hasta 22.152,42.
Las pérdidas se profundizaron después de que la Fed
decidiera mantener estable su tasa de interés principal, en lugar de reanudar
los recortes destinados a impulsar el mercado laboral y la economía.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, expresó:
"Simplemente no lo sabemos", al referirse a lo que ocurrirá con los
precios del petróleo, así como a cuánto tiempo tardarán los aranceles del
presidente Donald Trump en trasladarse por completo al sistema.
Un informe publicado la mañana del miércoles mostró
que las presiones inflacionarias ya estaban aumentando antes de que comenzara
la guerra. Indicó que la inflación a nivel mayorista en Estados Unidos se
aceleró inesperadamente el mes pasado hasta 3,4%.
En otras operaciones a primera hora del jueves, el
dólar de Estados Unidos bajó a 159,71 yenes japoneses desde 159,88 yenes. El
euro subió a 1,1467 dólares desde 1,1453 dólares.


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