Tras muerte adolescente pelotero en medio del escándalo, ¿se dirige MLB hacia un draft internacional?

SAN LUIS, República Dominicana (7 Abril 2026).- Dos velas de columna reposan en el portal delantero de una modesta vivienda, adornando una fotografía enmarcada de un adolescente llamado Ismael Ureña Pérez. Junto a ella se encuentran dos de los bates de madera de Ismael y un par usado de sus tacos rojos, la única prenda de vestir que su madre conservó. Ella vació sus cajones y desechó el resto.

"Era simplemente demasiado difícil verlo todos los días", dijo Iris Pérez entre lágrimas.

Una noche, hace dos veranos, Ismael regresó a casa desde una academia de béisbol local y juró no volver jamás. A la mañana siguiente -relata su familia- la orina de Ismael era roja y su piel presentaba ictericia. Fue trasladado de urgencia a un hospital local, donde permaneció en cuidados intensivos durante tres días antes de ser inducido a un coma médico. En un lapso de 48 horas -el 25 de julio de 2024- Ismael falleció.

Su familia sostiene que sus órganos colapsaron tras haber recibido inyecciones reiteradas de sustancias para mejorar el rendimiento en la academia. Durante meses, su muerte conmocionó a la República Dominicana acaparando los titulares y desatando la indignación en una nación que lleva mucho tiempo lidiando con la explotación de sus menores que practican el béisbol.


La cantera de jóvenes y prometedores beisbolistas de América Latina ha captado desde hace mucho tiempo la atención -y el dinero- de los equipos de las Grandes Ligas, generando un sistema que produce estrellas, pero que también está plagado de una corrupción generalizada. Muchos consideran ahora que este sistema se ha vuelto insostenible. Es necesario un cambio, en alguna de sus formas. Se prevé que este mismo mes tengan lugar las conversaciones preliminares sobre el próximo convenio colectivo de las Grandes Ligas de Béisbol (MLB); uno de los debates más importantes -más allá de la conveniencia de establecer un tope salarial- se centrará en la reforma de un mercado internacional plagado de fraudes en la edad, uso de esteroides y acuerdos ilícitos de palabra pactados con jugadores a edades cada vez más tempranas.

Los directivos de la MLB sostienen que la única solución reside en la implementación de un draft internacional; según este planteamiento, dicha medida pondría fin al descontrol actual, en el que personas vinculadas a los equipos abordan a tutores y agentes informales para ofrecerles dinero a cambio de que orienten a los jugadores hacia sus respectivos clubes. Por su parte, miembros destacados de la Asociación de Jugadores de MLB (MLBPA) replican que la mejor vía de acción consiste en aplicar un control más estricto sobre dichos acuerdos ilícitos, y argumentan que estos problemas han escalado, en gran medida, debido a que la liga no ha sancionado de manera sistemática a los infractores.

"Todo es un desastre", dijo un ejecutivo de un equipo que ha pasado años buscando talentos en la República Dominicana. "Es un desastre porque nosotros mismos lo estamos haciendo un desastre; porque no tenemos los coj... de regularlo, y la cosa sigue y sigue".

DE LOS 948 jugadores que figuraban en las plantillas del Día Inaugural de esta temporada, 153 provenían de la República Dominicana y Venezuela, dos países que producen sistemáticamente la mayor cantidad de talento nacido en el extranjero para las Grandes Ligas. Casi todos ellos llegaron allí a través del sistema internacional; destacan, en particular, Juan Soto, Ronald Acuña Jr., Vladimir Guerrero Jr. y Fernando Tatis Jr.: cuatro estrellas que suman un total de 17 selecciones al Juego de Estrellas y que, actualmente, cuentan con contratos cuyo valor combinado asciende a $1,700 millones. Entre 2018 y 2019, Soto, Acuña, Guerrero y Tatis irrumpieron en las Grandes Ligas tras haber sido reclutados en la República Dominicana y Venezuela siendo aún adolescentes, firmando inicialmente acuerdos que oscilaban entre los US$100.000 y los US$3.9 millones.

Su éxito intensificó la competencia por identificar a la siguiente generación de estrellas latinas, en un momento en que los límites del fondo de bonificaciones internacionales permitían a los equipos proyectar, con varios años de antelación, la cantidad de dinero que tendrían disponible. Como consecuencia de ello, se disparó la práctica de los acuerdos prematuros, los cuales desencadenan una serie de problemas adicionales.

Los prospectos internacionales no pueden firmar oficialmente hasta cumplir los 16 años; sin embargo, los equipos de las Grandes Ligas han estado cerrando acuerdos verbales ilegales con los jugadores -conocidos localmente como "preacuerdos"- a edades cada vez más tempranas; según revelaron a ESPN múltiples fuentes de la industria, actualmente estos acuerdos se concretan con niños de tan solo 11 años de edad.

"¿Cómo es posible proyectar el futuro de un niño de 12 años?", comentó un veterano cazatalentos.

"La industria avanza a un ritmo vertiginoso -dijo Jonathan Peralta, un abogado que representa a jugadores aficionados en la República Dominicana-; pero lo hace a una velocidad excesiva para todos".

Según datos recopilados por un director de scouting internacional de larga trayectoria, los jugadores extranjeros tienen aproximadamente tres veces menos probabilidades de llegar a las Grandes Ligas que aquellos que acceden a través del draft nacional. Sin embargo, el enorme volumen de jugadores que pueden ser fichados a precios de ganga -y la masiva bonanza económica que supone el éxito de tan solo uno de ellos- ha impulsado a los equipos a reforzar sus cuerpos de cazatalentos, a erigir extensas academias y, según diversas fuentes, a intentar asegurar a los jugadores mediante acuerdos verbales mucho antes de que estos sean elegibles para firmar contratos formales.

"Es una auténtica locura", afirmó Junior Noboa, director ejecutivo de la Oficina del Comisionado de Béisbol de la República Dominicana. "Pasé casi 30 años firmando jugadores. Jamás imaginé que llegaríamos a ver a niños de 12 o 13 años firmando contratos".

Buscónes -- un término coloquial para aquellos que identifican a los jugadores, los entrenan y, finalmente, actúan como intermediarios ante los equipos de las Grandes Ligas- han estado operando en la República Dominicana desde la década de 1970. Hasta aproximadamente el año 2012, el proceso de adquisición de jugadores aficionados internacionales -aquellos que no provienen de los Estados Unidos, Canadá o Puerto Rico y que, por lo tanto, no están sujetos al draft nacional- se describía comúnmente como un "sálvese quien pueda", sin restricciones monetarias y con escasos conocimientos tanto sobre cómo realizar el scouting de los jugadores como sobre la forma de verificar sus identidades.

Ese mismo año se introdujeron por primera vez los fondos asignados para bonos de firma, proporcionando a los equipos una partida presupuestaria -que comenzó en $2.9 millones en 2012 y llegó a alcanzar los $8.04 millones en 2026- que solo podía destinarse al talento internacional. Estos fondos aportaron -al menos en teoría- una estructura al sistema. Los topes máximos estrictos (hard caps), introducidos en 2017, brindaron previsibilidad, permitiendo a los equipos proyectar con exactitud, con varios años de antelación, la cantidad de dinero que tendrían permitido gastar.

Ahora, según indicaron diversas fuentes, la corrupción suele estar demasiado arraigada como para poder rastrearla.

Tal como explicó un ejecutivo de la gerencia de MLB con amplia experiencia en América Latina, todo comienza cuando un 'buscón' descubre a un aspirante a jugador de unos 10 años -a veces incluso más joven- y, en esencia, lo ofrece a distintas academias. Las habilidades del jugador deben desarrollarse con rapidez; es precisamente ahí donde entran en juego los esteroides, los certificados de nacimiento falsificados -o ambos a la vez-. El entrenador de la academia necesita dinero para cubrir los costos de formación del jugador, lo que incorpora a los prestamistas usureros a la ecuación. 

Dichos prestamistas -según confirmaron varias fuentes a ESPN- se quedan con hasta un 20% adicional del eventual bono de firma que reciba la familia del jugador, suma que se añade al 30% o 50% que ya se destina al entrenador.

Debido a la creciente brecha de edad -por no mencionar la de talento- que media entre el momento en que se cierran los acuerdos preliminares y aquel en que los jugadores pueden firmar oficialmente, los pactos con los equipos se han vuelto más difíciles de concretar, según fuentes conocedoras de las transacciones. Incluso cuando los jugadores evolucionan tal como se esperaba, los equipos a menudo se echan atrás debido a que surge algún problema médico durante el examen físico; o porque se ha renovado la directiva, lo que provoca un cambio de parecer; o porque sus fondos destinados a bonos de firma resultan ser menores, ya sea por haber contratado a un agente libre sujeto a una oferta calificada o por haber superado el umbral del impuesto de lujo.

Sin embargo, a menudo la razón es mucho más sencilla: ejercer presión con el fin de reducir los bonos de firma.

"Son como los dueños de gallos de pelea", comentó un preparador. "La única diferencia es que los dueños de gallos de pelea sí cumplen su palabra".

Cuando los equipos se retiran semanas o incluso días antes del día de las firmas, se desata una serie de problemas: los entrenadores pierden dinero y, a menudo, se ven obligados a cerrar sus academias debido a deudas impagas. Los padres contraen deudas con prestamistas informales que luego no pueden saldar. Los jóvenes son reincorporados a la clase de firmas del año siguiente, momento en el cual muchos ya son considerados demasiado mayores.

Según han señalado numerosos agentes y entrenadores, en los últimos años los equipos se han estado retractando de los acuerdos con mayor frecuencia; una práctica que, hace tres años, motivó una demanda contra Los Angeles Angels interpuesta por dos jóvenes promesas de la República Dominicana. Sin embargo, los directivos de los equipos alegan que los entrenadores también están manipulando el sistema, ofreciendo a los jugadores a otros clubes -a pesar de existir acuerdos previos- en un intento por obtener mayores beneficios económicos. Un ejemplo destacado de esto ocurrió en enero de 2025, cuando Roki Sasaki firmó con Los Angeles y varios jugadores dominicanos y venezolanos cambiaron de rumbo hacia otros equipos que, repentinamente, disponían de espacio libre en su presupuesto de firmas -un monto que, según diversas fuentes, estaba reservado originalmente para el lanzador japonés-.

"El nivel de confianza prácticamente se ha evaporado", comentó otro alto ejecutivo de un equipo. "Por ambas partes".

Esa desconfianza se ha convertido en un factor determinante de lo que promete ser una ardua disputa laboral.



LA ACADEMIA DE AMAURYS NINA se encuentra detrás de un portón de acero de 20 pies de altura en San Isidro, un suburbio de Santo Domingo. Un guardia armado vigila la entrada principal en todo momento. En el interior hay tres campos de juego perfectamente cuidados y un edificio de oficinas de dos plantas, de reciente construcción, que domina el complejo; este alberga hasta a 55 jugadores simultáneamente. Nina  lleva 13 años formando talentos en la República Dominicana, siendo Rafael Devers y Eloy Jiménez los más conocidos del grupo. Solía oponerse rotundamente a la implementación de un draft. Ahora, afirma: "Estoy al 50-50".

Un draft, reconoció Nina, perjudicaría económicamente a su país, dado el gran número de personas que se ganan la vida gracias a los jugadores de béisbol. Sin embargo, pondría fin a los acuerdos previos de carácter explotador.

"He estado reflexionando sobre las formas en que podríamos mejorar el sistema, y la única vía que concibo para poner orden a esta situación es un draft", señaló Nina. "No es que un draft nos resulte conveniente, pero podría ser precisamente lo que necesitamos".

Desde hace tiempo, la MLB ha estado impulsando la implementación de un draft internacional, presentándolo como la única vía para erradicar verdaderamente los acuerdos previos; sin embargo, la MLBPA insiste en que existen soluciones mejores, principalmente mediante la sanción a aquellos equipos que incurren en irregularidades bajo el sistema actual.

La MLB logró persuadir al sindicato para que, por primera vez, entablara conversaciones sobre un draft internacional durante las sesiones de negociación celebradas en la primavera y el verano de 2022. Ambas partes tenían hasta el 25 de julio de ese año para llegar a un acuerdo sobre lo que, en esencia, constituía un trueque: un draft internacional a cambio de la abolición del sistema de ofertas calificadas, el cual a menudo ha servido para deprimir los salarios de los agentes libres. No obstante, la fecha límite llegó y pasó sin que se alcanzara ningún acuerdo. Tres años más tarde, al dirigirse a los medios de comunicación durante los entrenamientos de primavera en febrero de 2025, el comisionado de MLB, Rob Manfred, expresó una vez más su respaldo a la realización de un draft, destacando su "transparencia".

"La imposibilidad de cerrar acuerdos secretos -dado que se desconoce qué equipo seleccionará a qué jugador- constituye, en realidad, el mejor enfoque sistémico para abordar el problema de las infracciones reglamentarias que surgen en el mercado de firmas", declaró Manfred en aquella ocasión.

Los opositores a un draft internacional se apresuran a señalar una letanía de posibles problemas asociados a este, que van desde la reducción de oportunidades -la última propuesta de draft de la MLB se limitaba a 20 rondas, restringiendo a 20.000 dólares los bonos para aquellos no seleccionados- hasta las condiciones dispares entre los países donde se practica el béisbol y, en contraposición al argumento de Manfred, la probabilidad de que las comisiones ilícitas entre scouts y preparadores sigan corrompiendo el proceso. Algunos -no solo dirigentes sindicales, sino también destacados agentes y preparadores- siguen creyendo que el sistema actual es rescatable si se supervisa de manera más eficaz. Los más cínicos opinan que la liga ha dejado que el sistema se pudra al permitir que los equipos cierren continuamente acuerdos preliminares, forzando así que el draft se convierta en la única opción viable.

"Seamos claros: el desorden que tenemos en el mercado internacional no es responsabilidad exclusiva de los entrenadores, como MLB quiere hacer creer a todo el mundo", afirmó un destacado entrenador dominicano. "Tienen en sus manos -haya o no draft- la forma de mejorar este sistema. La deslealtad en el juego está en sus manos, no en las nuestras, porque son ellos quienes implementan las reglas".

El exdirector ejecutivo de la MLBPA, Tony Clark -quien renunció a su cargo en medio de un escándalo hace dos meses- expresó un sentir similar en marzo de 2025.

"A fin de cuentas, no se puede llegar a un "preacuerdo" a menos que un equipo lo proponga", señaló Clark en aquel entonces. "Eso significa que existe la oportunidad de averiguar quiénes son los que los proponen y, basándose en ello, determinar cómo debe funcionar el sistema de ahora en adelante. Sin embargo, no existe interés en hacerlo, a pesar de saber que esto está ocurriendo; en su lugar, recurren una y otra vez a la misma solución: el draft, el draft, el draft".

Casi todos los acuerdos entre equipos y jugadores anunciados al comienzo de cada periodo internacional de firmas se pactaron verbalmente con años de antelación, a menudo sin dejar rastro documental alguno. Los directivos de la liga han sostenido desde hace tiempo que la ausencia fundamental de pruebas hace que resulte prácticamente imposible imponer sanciones a los equipos por cerrar acuerdos preliminares. Manfred afirmó que la liga destina anualmente "decenas de millones de dólares" a combatir las irregularidades -principalmente en personal para controles antidopaje y en la verificación de edad e identidad, según un portavoz-. Sin embargo, numerosos cazatalentos declararon a ESPN que la liga debería invertir muchos más recursos en investigar estos acuerdos preliminares; como mínimo, para disuadir a los equipos de seguir buscándolos de manera continua.

La última sanción importante en el mercado internacional se impuso hace más de ocho años, cuando el exgerente general de los Atlanta Braves, John Coppolella, fue inhabilitado de por vida y obligado a renunciar a los derechos de 13 jugadores firmados internacionalmente por haber eludido los límites de contratación.

"Atrapamos a algunas personas -dijo Manfred el pasado mes de febrero-, pero no a todos".



A RAÍZ DE la muerte de Ismael PérezJunior Noboa encabezó un sistema mediante el cual su oficina trabajaría para regular las academias, obligando a las instalaciones a cumplir con ciertos requisitos basados en la ubicación, las condiciones de vida, los programas educativos y las pruebas antidopaje. Desde noviembre de 2024 hasta enero de 2025, señaló Noboa, habían registrado más de 400 academias, aunque reconoció que esto apenas representaba la punta del iceberg.

"Justo aquí, sobre el cemento", dijo Noboa, golpeando la mesa de su oficina en el segundo piso del Estadio Quisqueya, en Santo Domingo. "Venga por la mañana y verá cuántos chicos están entrenando en el estacionamiento. Eso, precisamente, es una academia. Hoy en día, más de 500 jóvenes son firmados desde la República Dominicana [cada año]. ¿Qué le dice eso? Que un gran número de chicos son dados de baja. Y existe un alto porcentaje de esos jóvenes que afirman querer permanecer en el béisbol y desean montar su propia academia de béisbol".

Históricamente, los esteroides han estado fácilmente disponibles para su venta libre en cualquier farmacia dominicana y en cualquier centro de entrenamiento que cuente con los medios para adquirirlos, sin importar la edad y sin requerir siquiera una receta médica. Los programas antidopaje han sido inexistentes dentro de sus numerosas ligas de béisbol.

A finales del verano pasado, el presidente dominicano Luis Abinader promulgó la primera ley que prohíbe explícitamente el uso de sustancias para mejorar el rendimiento (PED, por sus siglas en inglés) en el país. Dicha ley establece un conjunto de sanciones -que oscilan entre cinco y 20 años de prisión y multas de entre 10 y 30 veces el salario mínimo local, además de la amenaza de clausura de negocios y revocación de licencias- para cualquier persona que, según se determine, haya recetado, administrado o facilitado de cualquier modo el uso de sustancias controladas prohibidas, incluidos los esteroides.

Por ALDEN GONZÁLEZ/ ESPNDeportes



















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